“Un poco de justicia siempre hace bien”, dijo Trimarco tras el juicio contra el Clan Ale

La presidenta de la Fundación Verón, que hizo la denuncia con la que condenaron a los integrantes del Clan Ale, y el titular de la Unidad de Información Financiera, que llevó adelante el caso, hablaron sobre la importancia del fallo condenatorio que se dictó.

20 Dic 2017
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TRANQUIILA. Susana Trimarco pidió a los tucumanos que no se callen. LA GACETA / FOTO DE hector peralta (ARCHIVO)

“Esa gente merecía una condena mucho más dura. Por lo que hizo, quedó demostrado que era una mafia. Eso lo descubrí cuando buscaba a mi hija. Fue ella la que me dio la voz para que no me quedara callada ante el accionar de este grupo”, aseguró Susana Trimarco, la mujer que denunció a los integrantes del Clan Ale.

Gracias a su presentación, la Unidad de Información Financiera, logró plasmar una denuncia que terminó condenando a 13 de los 16 imputados. Entre los sentenciados aparecen Rubén “La Chancha” y Ángel “El Mono” Ale, a quienes les aplicaron una pena de 10 años y le impusieron una multa de $8 millones al encontrarlos culpables de dirigir una asociación ilícita que lavaba activos provenientes de ilícitos como usura, extorsión, explotación económica del ejercicio de la prostitución y comercio de estupefacientes.

- ¿Por qué decidió denunciar al Clan Ale?

- Ellos hicieron desaparecer a mi hija Marita porque tenían el poder de una mafia con ramificaciones en Catamarca, Salta, La Rioja, Santiago del Estero y Santa Fe. Todos los negocios ilegales los manejaban ellos y eso quedó demostrado en el juicio, a pesar de todo lo que dijeron antes de que sean sentenciados.

- ¿Tan segura estaba de su culpabilidad?

- Siempre se hicieron los empresarios. Hasta (María Jesús) Rivero dijo que era una humilde profesora de gimnasia, pero sabía que no era así. En la búsqueda de mi hija descubrí que ellos manejaban la prostitución y la droga en todas esas provincias. Por eso creo que los años que les dieron de condena son pocos; pero bueno, un poco de Justicia siempre hace bien.

- ¿Toma esta condena como una revancha?

- Estos jueces hicieron lo que el otro tribunal que llevó adelante el juicio por la desaparición de mi hija no. Por eso recurrí a la UIF para denunciar todas las irregularidades. Buscando a Marita sumé un montón de elementos que no fueron tenidos en cuenta durante años. Seguí adelante pese a todas las presiones y amenazas que recibí en estos 15 años. Marita me dio la voz para que yo no me callara.

- ¿Cree que la justicia tucumana favoreció a los Ale?

- No tenga dudas. En esta y en la otra audiencia quedó demostrado que policías, funcionarios judiciales, fiscales y jueces tucumanos estaban comprados. Sabía que en la Justicia Federal tendría más suerte. Por eso no me callé y seguí adelante.

- Ellos la responsabilizan a usted de esta condena…

- No los mandé a vender drogas, a secuestrar chicas para obligarlas a ejercer la prostitución o a golpear gente para que se queden con sus propiedades. Simplemente denuncié todo lo que había encontrado en el camino que recorrí buscando a mi hija.

- ¿Quedó algo afuera de los ilícitos que cometieron?

- Lo que hicieron con el club San Martín fue una aberración. Lamentablemente llegamos muy tarde para encontrar pruebas suficientes que sirvieran para demostrar la estafa que cometió este grupo con el club.

- ¿Se acabó su pelea contra los Ale?

- No; todavía tienen muchas causas pendientes en la Justicia. Espero que los otros tribunales tengan el valor necesario para condenarlos. A los tucumanos también les pido que no bajen los brazos, que no hay que temerles porque tarde o temprano el peso de la ley caerá sobre sus espaldas.

- ¿Por qué su encono en contra del Clan?

- Porque vengo sosteniendo los ilícitos desde hace más de 10 años. Me trataron de 1.000 maneras por aportar datos y pistas de lo que estos mafiosos hicieron con los tucumanos y con Marita. Se cansaron de plantar pistas falsas para que no pudiera encontrarla, en vez de entregarme el cuerpo si está muerta o decirme dónde está para que la vaya a buscar.

- ¿Seguirá con la búsqueda de Marita?

- Por supuesto. Esa es la razón de mi vida, y mi nieta, que sigue creciendo y dándome satisfacciones importantes.

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