Luchetti: “hay que dar vuelta la página”

Lucchetti presenció la final y se prepara para lo que viene.

10 Dic 2017
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UN IMÁN PARA LOS HINCHAS. “Nadie nos puede dar por muertos hasta el último segundo. Esa es una de las virtudes de este equipo”, destacó Cristian Lucchetti, quien se recupera de la operación. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA (ENVIADO ESPECIAL)

Por Christian Lucchetti. Especial para LA GACETA

Este resultado no empaña todo lo bueno que hicimos durante todo el año. Si bien queríamos ser campeones, me parece que desde la entrega, no hay absolutamente nada que reprocharse. Ya está, hay que dar vuelta la página. Fue un año inolvidable, y tenemos que pensar que el que viene tiene que ser igual o mejor.

Este grupo se merece lo que está viviendo. Acá hay jugadores que vinieron del anonimato, como Rodrigo Aliendro, Favio Álvarez y David Barbona, que están cerrando un año inolvidable. No hay que olvidar que a mitad de año muchos chicos se fueron, porque habían andado bien y les surgieron oportunidades. Tampoco quiero dejar de nombrar al ‘Bebe’ Acosta, que tuvo una temporada espectacular, y al ‘Pulga’, que en el primer semestre no pudo jugar tanto porque estaban Fernando Zampedri y Cristian Menéndez, pero que después volvió a su nivel y a meter goles. Eso es lo mejor: que es un grupo muy humilde, y sobre todo muy sano.

Atlético muere siempre de pie y es lo que más orgullo nos da. Pelearla hasta el final es una de las virtudes que hemos tenido en estos últimos años. Nadie nos puede dar por muertos hasta el último segundo. Le pasó al mismo River: en la última pelota tuvimos la chance de empatar el partido y forzar los penales.

También hay que tener presente que no se perdió con cualquiera. El rival fue River, más allá de que no venía jugando bien. Cuando decían que venía golpeado, yo pensaba que contra los equipos que tienen jugadores de tanta jerarquía, no te podés confiar nunca. Y esta vez jugaron como hacía tiempo no lo venía haciendo.

No tengo palabras para definir el apoyo de los hinchas en Mendoza. Es emocionante salir a caminar por una ciudad que está a más de 1.000 kilómetros de Tucumán y verla plagada de camisetas y banderas celestes y blancas. Parecía que no estabas en Mendoza, sino en Tucumán. Los hinchas coparon todo, como a lo largo del año. Ya sea en Colombia, en Ecuador, en Uruguay o en Brasil estuvieron ahí, como siempre. A ellos, a los dirigentes y a mis compañeros les agradezco por haberme hecho vivir esto. Lo que viví en este club, sobre todo en el último año, será imborrable para mí por toda la pasión y el cariño que los hinchas le brindaron a este grupo. Lo noto cuando salgo de compras con mi familia y voy a buscar a mis hijas al colegio. En Buenos Aires tuve la posibilidad de recibir el reconocimiento de la gente, pero lo que vivo en Tucumán es algo que escapa a toda lógica.

Ahora necesitamos descansar y despejar la cabeza después de un año largo y con muchos partidos. Si fuera por nosotros jugaríamos todos los días, porque el fútbol es lo que amamos, pero en estos últimos dos meses se notó mucho el desgaste que venimos acumulando desde principios de año.

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