Las plazas y parques quedaron cortos: las platabandas se convierten en espacios verdes

La Municipalidad está jerarquizando un sector de la avenida Adolfo de la Vega. Por otra parte, el basural de San Lorenzo al 3.600 no se va.

05 Dic 2017

¿Será una platabanda con ciclovías cómo la de la avenida Las Américas? ¿Acaso harán un paseo en honor a la Virgen como sucedió con la de avenida Kirchner? Esas preguntas se hacen los vecinos de la Adolfo de la Vega, ya que desde la semana pasada la Municipalidad de San Miguel de Tucumán construye una caminería en la segunda cuadra de la ancha platabanda.

Esos espacios entre las avenidas ya dejaron de ser terreno de nadie y ahora se transforman en un lugar para los vecinos: con juegos, con pistas de salud, mobiliario urbano o bicisendas. La semana pasada se inauguró una en barrio sur (el Paseo Madre Catalina de María). Ahora es el turno de la Adolfo de la Vega.

“Estaría bueno que hagan algo acá”, opina Pablo Galván mientras atiende una pollería en esa avenida, pero al 200. En diagonal se encuentra la obra y aunque no sabe de qué se trata, opina que va a venir bien mientras iluminen la zona. Galván recibe a sus clientes con la puerta de hierro cerrada, a causa de los constantes robos. Elda Gómez hace la fila y sostiene lo mismo que el vendedor: quiere seguridad, más control policial, pero también ya se imagina caminando de noche por ese paseo, haciendo ejercicio. Y a su edad le viene bien -opina-, porque tiene 76 años, necesita moverse y respirar al aire libre sin tener miedo.

Una sorpresa

Pasaba seguido por ahí, y admiraba sus características: lindo entorno, arbolado frondoso y alineado en el centro, por lo que se imaginaba que podría hacerse un gran paseo sin sacar ni un árbol. Jorge Pérez Musacchia, director de Higiene Urbana municipal, presentó su proyecto de jerarquizar la Adolfo de la Vega al intendente Germán Alfaro. Recibió el okey y la obra se puso en marcha el jueves pasado.

“Quería algo sorpresivo para los vecinos. Entonces, en un día hicimos la caminería de una cuadra, en ambos laterales, junto con la Dirección de Arquitectura de la Municipalidad, a cargo de Adrián Amaya. Por la lluvia no hemos podido avanzar mucho más, pero queremos terminar cuanto antes ese sector, que servirá como prueba piloto de lo que se hará en las ocho cuadras que van desde la avenida Mate de Luna hasta la Néstor Kirchner”, precisó.

El paseo, al que todavía no se le ha definido un nombre, contará con bancos y merenderos, cartelería informativa (“por ejemplo, advertiremos que no pueden subir vehículos”), iluminación nueva, plantines con flores y arbustos, rampas para discapacitados y cestos de basura, entre otros detalles. Además, Pérez Musacchia resaltó que habrá un contenedor para dejar los desechos de los animales, y eso permitirá que el paseo se mantenga más limpio y que el recolector sepa qué hay allí.

“La idea es avanzar sobre esos espacios verdes, como pasó con la avenida Kirchner, con el Paseo en Honor a la Virgen de La Merced. Y al jerarquizarlos vemos que los vecinos los usan, porque los necesitan, los disfrutan y hasta piden más mobiliario urbano. A muchas familias las plazas o los parques les quedan lejos y resultan pocos para la gran ciudad. Entonces, la idea es invertir. Pero nos preocupa la vandalización. necesitamos que los cuiden”, agregó el funcionario municipal.

De nunca acabar

Ana Noemí Palavecino celebra la obra en la platabanda que está justo enfrente de su casa. Pero “ahora” quiere hablar de algo que la aqueja desde 2002, cuando se mudó a la esquina de San Lorenzo y Adolfo de la Vega. Justo al lado había un terreno baldío con pastizales y basura, que hasta hoy jamás pudo erradicarse, a pesar de que en noviembre del año pasado la Municipalidad capitalina abrió la calle (ese terreno baldío no permitía la continuidad de la San Lorenzo hacia el cerro), se construyó cordón cuneta, se pavimentó y se iluminaron unos 150 metros.

“El terreno sigue siendo un vaciadero clandestino. Tiran animales muertos y basura. El dueño nunca ha limpiado su enorme propiedad. No sé por qué no lo intiman, deberían obligarlo de alguna manera a que limpie. Con mi vecina muchas veces hemos pagado para que desmalecen, pero a las dos semanas vuelve a crecer. Es increíble que semejante basural esté en esta zona urbanizada”, se queja Palavecino. Mientras habla con el equipo de LA GACETA un taxista frena y se detiene a orinar en el baldío. “Ves, también lo usan de baño”, agrega Ana. Y desliza que siempre hay mal olor, que penetra hasta en su sala del comedor y que debido al basural entra todo tipo de alimañas a su hogar, como ratas, alacranes y víboras.

Pérez Musacchia sostiene que hace una semana han desmalezado la propiedad en la parte de adelante (lo que se ve a simple vista) y que el dueño del terreno ha sido “recontra intimado”. “No nos queda otra que limpiar nosotros. La última vez hemos sacado dos bateas llenas de desechos y de malezas, que superan los tres metros de altura. La semana que viene lo limpiaremos por completo”, prometió.

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