Ariel Holan, el DT que siente como hincha

De su mano, Independiente busca volver a ser el “Rey de Copas”

04 Dic 2017
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Gabriel Tuñez - DPA

Ariel Holan, el entrenador de Independiente, comenzó a llorar de emoción apenas terminó el partido ante Libertad de Paraguay, en el que su equipo venció 3-1 y logró la clasificación a la final de la Copa Sudamericana de fútbol. “Este triunfo es para mi viejo, que lo mira desde arriba (el cielo). Desde que tenía cuatro años que me traía acá”, alcanzó a decir a un costado del campo de juego, frente a las cámaras de televisión antes de que el llanto sea más fuerte al recordar a su padre.

Holan no solo es el entrenador del “Rojo” de Avellaneda desde comienzos de 2017, sino que es hincha del equipo desde niño, cuando no se perdía un solo partido junto a su padre, Ramón Jaroslaw, que había nacido en Checoslovaquia.

Sentados juntos en la platea del viejo estadio “Doble Visera”, que fue demolido parcialmente en 2005 y reinaugurado cuatro años después con el nombre de “Libertadores de América”, Holan y su padre vieron jugar a los equipos que transformaron a Independiente en el “Rey de Copas” por los títulos logrados a nivel continental e internacional entre los 60 y 70.

Fueron los años de Ricardo Bochini, Daniel Bertoni, José Omar Pastoriza, Miguel Santoro y, principalmente, su ídolo, el defensor uruguayo Ricardo “Chivo” Pavoni, a quien llamó por teléfono apenas asumió como técnico para pedirle que les repitiera a sus jugadores el saludo que hacía el equipo en su época de capitán del “Rey de Copas”.

Desde ese momento, Independiente ingresa cada partido al campo de juego, en el estadio que le toque jugar, y lo hace como lo hacía cuando Pavoni era el capitán del “Rey de Copas” y Holan estaba sentado en la platea: diez jugadores parados en fila mientras su capitán se adelante unos pasos y después de algunos segundos, todos levantan sus brazos en señal de saludo a los cuatro costados de las tribunas.

Pavoni le transmitió aquel rito deportivo a Nicolás Tagliafico, el actual capitán del “Rojo”, una tarde en la que el estadio estaba vacío. “Este saludo, estoy convencido, es parte de la identidad del club”, explicó el entrenador a los futbolistas. Pero no todo es ritual e historia en Independiente bajo la conducción de Holan, que tiene 57 años y comenzó siendo entrenador de hockey sobre césped en la localidad de Lomas de Zamora, en el sur de los suburbios de Buenos Aires.

Holan quería ser futbolista pero a los 13 años, por decisión de sus padres, dejó de jugar para seguir sus estudios. Seis años después comenzó su carrera de entrenador de hockey en clubes de la provincia de Buenos Aires.

En 2003, al frente del seleccionado femenino de Uruguay, consiguió la medalla de bronce en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo. Fue en esa época cuando vendió su automóvil y compró una computadora en la que cargó las estadísticas de sus jugadoras.

Con aquella máquina portátil, ayudado por varios programas específicos, se volvió un especialista que le permitió ingresar al fútbol, el deporte en el que quería trabajar.

Primero lo hizo como analista de videos y luego ayudante de campo de Jorge Burruchaga. Luego colaboró con Matías Almeyda, actual entrenador de Chivas de México, cuando River jugó en 2012 en la Primera B Nacional y consiguió el ascenso a Primera. En 2015, tras lograr también junto a Almeyda el ascenso a Primera División con Banfield, inició su trayectoria como entrenador en Defensa y Justicia, un humilde club de Florencio Varela al que transformó en un rival respetado.

Su ideal de juego está inspirado en Ajax, el equipo holandés donde brilló Johan Cryfft en la década del 70 y al que comenzó a admirar cuando el equipo europeo venció a su Independiente en la final de la Copa Intercontinental 1972.

Cuando se transformó en entrenador del “Rojo”, Holan puso en práctica los métodos que había adoptado en el hockey, entre ellos la utilización de GPS en las camisetas de sus jugadores y el registro de los entrenamientos por medio de drones, que filman y graban los movimientos del equipo desde el aire. En la tarea cotidiana lo acompañan 14 colaboradores.

El día de su presentación, el 30 de diciembre de 2016, aseguró que su Independiente tendría “un juego aguerrido en lo defensivo y dinámico en la ofensiva”, y que así podría “dar un salto de calidad”. Con ese estilo se clasificó finalista de la Copa Sudamericana y ahora quiere ganar el título, como el recordado “Rey de Copas”..

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