Personas jóvenes que viven con el virus del HIV tejen redes de contención y acompañamiento

Nació la filial tucumana de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos. Solidaridad y defensa de los derechos.

01 Dic 2017
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LAS CARAS VISIBLES. Juan Manuel, Carlos, César, Brian y Nahuel se han propuesto generar redes de apoyo y contención de jóvenes que viven con VIH.- LA GACETA / FOTO DE ANALÍA JARAMILLO.-

POR INFORMACIÓN Y AYUDA

Celulares en Tucumán: 381 604-8077 (Identidad Asociación Civil) y 381474-8676 (RAJAP)


“Si el test de VIH dio positivo, no estás solo”; es uno de los mensajes que jóvenes que viven con el virus quieren hacer llegar a sus pares. Y hoy, 1 de diciembre, cuando se conmemora el Día Mundial de Respuesta al VIH (forma actualizada y menos discriminatoria de bautizar esta jornada) quieren contar que en Tucumán hay gente lista para acompañar, contener y ayudar a descubrir que se puede vivir con VIH y ser feliz.

“La contención y el acompañamiento, especialmente en las primeras etapas posteriores al diagnóstico, son nuestra meta primaria -informa Juan Manuel Machado, de 27 años, mientras devuelve el mate-. ¡Pero no la única!”. Esto ocurre a la sombra de unos tarcos en el parque 9 de Julio, donde cuatro muchachos se han reunido para esta nota. Forman parte de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (Rajap) y hace un par de meses organizaron la filial de Tucumán.

Es una filial que por ahora no tiene sede ni fondos; pero Juan Manuel, Nahuel Porta (18), César Bertini (30) Brian Brizuela (21) (y cerca de 20 jóvenes más) no piensan tirar la toalla por eso; van a luchar igual.

Y esa lucha es fundamental y urgente. Bastan unos datos (tomados del Boletín sobre el VIH-sida e ITS en la Argentina, de diciembre 2016) para tomarle el pulso a la situación:

• Adolescentes y jóvenes (15 a 24 años) es el grupo donde las tasas de infección más aumentan (con mayor frecuencia entre los varones). El 19% de las nuevas infecciones son de ese grupo.

• 3 de cada 10 personas que viven con el virus no lo saben.

• 3 de cada 10 personas que acceden a su diagnóstico, lo hacen de manera tardía.

Trabajo conjunto

El quinto participante de esta conversación, que oscila entre las carcajadas y la preocupación, se llama José Boullhesen y cuenta riendo que ya está pasado de edad: “tengo 45, y formo parte de la RAP (Red de Adultos Positivos); pero no somos muchos todavía y estamos trabajando juntos”. Juntos significa entre ellos, pero también con Identidad Asociación Civil (que preside Sergio Ruiz).

“Y debería poder significar también con el Estado -destaca Nahuel, que es el delegado por Tucumán a la Rajap nacional-. Pero no logramos ser escuchados por el Estado como parte interesada a pesar de las recomendaciones de la OMS y de Onusida sobre la trascendencia de la participación de las organizaciones de la sociedad civil para pelear contra la infección”.

Derechos y barreras

Otra cosa para saber: tenés derechos. De hecho, el lema de este 1 de diciembre es “mi salud, mi derecho”. Y esos derechos van más allá de la gratuidad del tratamiento: está el derecho al trato digno y respetuoso (de convicciones personales, condiciones socioculturales, de género...); a la intimidad; a que no exijan testeo de VIH al ingresar a un trabajo y a decidir si se acepta o no terapias y procedimientos médicos sin necesidad de expresar el motivo. En este derecho están incluidos niñas, niños y adolescentes, pues son sujetos de derechos.

Pero hay también una realidad: mucha gente prefiere ni oír hablar de VIH; así que para defender esos derechos hay que luchar.

Juan Manuel, Nahuel, César; saben que -como explica José María Di Bello, activista nacional por los derechos de las personas que viven con VIH- el problema no es el tratamiento: “eso se resuelve gracias a los avances de la ciencia y a los antirretrovirales; la causa de que no se detenga la epidemia son los determinantes sociales: el estigma; la discriminación; la pobreza; el no acceso a la salud, a la educación, al trabajo; el hambre; las desigualdades sociales...”.

Estos activistas tucumanos agregan, entre otros factores, el machismo. “Está bastante visibilizado el machismo heterosexual -resalta Juan Manuel-; pero hay pocas personas más machistas que el machista gay”. Y también incluyen lo que llaman “la deshumanización del personal de salud”.

“No pasa en todos los casos, pero es bastante frecuente que no sepan cómo tratarnos; es indispensable que se hagan tareas de sensibilización”, destaca César.

Educar (se) para prevenir

Las cifras muestran que en nuestro país el 90 % de las infecciones por VIH proviene de relaciones sexuales sin protección. Todas las recomendaciones destacan que la forma más eficaz de prevenirlas -y por consiguiente lograr el objetivo mundial de detener el VIH hasta 2030- es el uso del preservativo. “Pero hemos constatado que muchas personas jóvenes ignoran cómo hacerlo -cuenta Brian-. Cuando todavía estaba en el colegio (2015) hice un trabajo de investigación con encuestas a alumnos. Los chicos ignoraban casi todo, ¡pero muchos adultos, también!”.

”Muchos padres reclaman para sí el derecho de dar la educación sexual a sus hijos -resalta Nahuel-; yo me pregunto, ¿quién capacita a los padres?”.

> El mejor modo de prevenir

La herramienta más eficaz para frenar la epidemia es el preservativo, y tener disponibles no es solo responsabilidad de los varones, advierte la Fundación Huésped. Según sus recomendaciones, es importante tener ciertas precauciones: chequeá su fecha de vencimiento y que el sobrecito no tenga aire. Hay que colocárselo una vez que el pene esté completamente erecto, y no usar dos al mismo tiempo, porque se pueden romper. Hay que usarlo de principio a fin (desde la erección hasta después de la eyaculación) y cambiar de preservativo tras cada tipo de relación. Hacer un nudo y tirarlo a la basura. La alergia al látex no es un impedimento para usalo; los hay de poliuretano o poliisopreno que son aptos para personas con esta alergia. 

remedios DISPONIBLES
testeo y aconsejamiento confidenciales
La Unidad Coordinadora y Ejecutora Provincial VIH/SIDA y ETS, a cargo de Claudia Lucena, provee medicamentos específicos contra el VIH (drogas antirretrovirales) y contra infecciones oportunistas; leche maternizada para hijos de madre VIH hasta los seis meses de edad y preservativos. También entrega remedios contra otras infecciones de transmisión sexual. Además se brinda asesoramiento y apoyo psicosocial para pacientes y familias. Por ahora la UCE funciona en avenida Líbano 950, pero -según confirmó la ministra de Salud, Rossana Chahla- en breve será trasladada al hospital del Carmen (Muñecas 2.500)
 
quejas y preocupación 
“no hay reactivos para carga viral”
Tanto Nahuel como Juan Manuel chocaron contra la pared. “Tenemos que hacernos tres controles al año, para estar seguros de que la carga viral no subió. Me tocaba hace un mes -contó Nahuel- y me respondieron que llame por teléfono para saber cuándo habrá reactivos”. “Yo recibí una respuesta parecida: ‘casi no quedan reactivos; los que hay los guardamos para casos puntuales, como embarazadas o personas internadas’, me respondió Catalina Teich (jefa de la División del Laboratorio de Referencia)”, informó Juan Manuel, y aseguró que cuando pidió esa información por escrito, se la negaron. “Dijeron también que están complicados con la mudanza”, añadió. 

>Remedios disponibles
Testeo y aconsejamiento confidenciales
La Unidad Coordinadora y Ejecutora Provincial VIH/SIDA y ETS, a cargo de Claudia Lucena, provee medicamentos específicos contra el VIH (drogas antirretrovirales) y contra infecciones oportunistas; leche maternizada para hijos de madre VIH hasta los seis meses de edad y preservativos. También entrega remedios contra otras infecciones de transmisión sexual. Además se brinda asesoramiento y apoyo psicosocial para pacientes y familias. Por ahora la UCE funciona en avenida Líbano 950, pero -según confirmó la ministra de Salud, Rossana Chahla- en breve será trasladada al hospital del Carmen (Muñecas 2.500)

> Quejas y preocupación 
“No hay reactivos para carga viral”
Tanto Nahuel como Juan Manuel chocaron contra la pared. “Tenemos que hacernos tres controles al año, para estar seguros de que la carga viral no subió. Me tocaba hace un mes -contó Nahuel- y me respondieron que llame por teléfono para saber cuándo habrá reactivos”. “Yo recibí una respuesta parecida: ‘casi no quedan reactivos; los que hay los guardamos para casos puntuales, como embarazadas o personas internadas’, me respondió Catalina Teich (jefa de la División del Laboratorio de Referencia)”, informó Juan Manuel, y aseguró que cuando pidió esa información por escrito, se la negaron. “Dijeron también que están complicados con la mudanza”, añadió. 

> Hablar en familia 

Es necesaria información clara y precisa para revertir cifras como las siguientes:

• Se estima que 15 años es la edad media de inicio de las relaciones sexuales.

• Sólo un 39% de los adolescentes obtuvo información sobre métodos anticonceptivos de sus familiares.

•   Los adolescentes asocian el preservativo más con prevenir embarazos que con infecciones de transmisión sexual. 

• Sólo el 11% se realizó alguna vez el test de VIH. 

(Fuente: fundación Huésped)                                                    


>Enseñanzas que se recogen en el camino...

 Testimonio de cómo un problema se transforma en oportunidad

Nahuel, Juan Manuel, Brian, César y José dicen que se entienden con sólo mirarse. Han compartido sufrimientos, pero son capaces de encontrar miles de razones para ser felices. Y no sólo eso. Lo resumen entre todos: “Vivir con VIH te enseña muchas cosas: a ser más abierto, más sensible...”, destaca una voz. “Reconocés el sufrimiento de los otros y aprendés a estar atento a ello, a ser solidario”, añade otra. “Descubrís la diversidad, y aprendés a deconstruir lo que dabas por sentado”, agrega alguien más. “Después de experimentar el estigma... ¿cómo podrías rechazar a otros grupos que lo sufren, como los gitanos, por ejemplo?”, se preguntan también. Y luego, la gran conclusión: el VIH te enseña a cuidarte, y a saber que cuidarte es la mejor manera de cuidar a otros.



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