El ingenio San Felipe

Detalles del remate de fábrica y terrenos.

18 Nov 2017
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SAN FELIPE. Borrosa foto de 1872, tomada por Ángel Paganelli, que enfoca “una vista desde los cañaverales”.

Ya no queda memoria ni rastro físico del viejo ingenio San Felipe, fundado por el animoso industrial don Felipe Posse (1806-1878), en 1870. El ingenio fue rematado, para liquidar la testamentaría, el 2 de mayo de 1888 (a las 3 de la tarde y después de “un lunch”) por el martillero César Botti. Pasaría a pertenecer sucesivamente a Pedro B. Bascary, a las sociedades “Erdmann y Sosa”, “Ismael Sosa y Cía”, Compañía Azucarera Cordobesa y Juan de Dios Ortega. Su última molienda fue en 1913.

Los avisos que Botti publicó en 1888, destacaban que el ingenio -situado “al sur de la ciudad, en el lugar de Los Aguirre”- contaba con “180 cuadras de cañaverales cultivados, en el mejor estado; con 995 hectáreas de hermoso terreno a dos cuadras de la Estación San Felipe del Ferrocarril Central Norte; con el terreno arreglado para que los vagones lleguen a la puerta del ingenio, y con suficiente número de peones propios”.

Sobre las maquinarias, el aviso expresaba que “todas son nuevas, y de los mejores fabricantes; todo bien montado bajo espaciosos y sólidos edificios”. Su alambique era “lo más nuevo y de más fuerza, y casi sin uso” recién armado. El ingenio, además, estaba “dotado de todo lo necesario para empezar la cosecha, como caña, leña, bolsas vacías suficientes, aparatos de luz eléctrica y demás accesorios”.

Era propietario de 316 hectáreas de terreno; “otro más denominado San Rafael, de 65-50 hectáreas; otro que sirve de potrero, denominado Santa Bárbara, de 120 hectáreas; otro denominado San Antonio, con 74-10 hectáreas; otro llamado Cañizo, con 116 hectáreas, y otro en la banda oriental del Río Salí con 300 hectáreas, más o menos”. La base del remate era su tasación, fijada en 372.023,30 “pesos moneda nacional de curso legal”.

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