“Todos vivimos en el mismo pueblo y no sé cómo vamos a hacer para seguir”

La viuda de uno de los policías dijo que reciben burlas de las familias de los liberados.

17 Nov 2017

La ráfaga de disparos fue tan brutal que el sargento Alberto Valdez no tuvo tiempo de bajar de su Honda Twister. “Quedó montado sobre la moto. No tuvo tiempo de defenderse. Su arma reglamentaria quedó en una riñonera que llevaba puesta en la cintura en ese momento”, detalló la fiscala de Cámara Estela Gifoniello en su alegato. Ángel Vélez logró bajar del rodado y efectuar al menos un disparo antes de ser fulminado a tiros y luego rematado a pocos centímetros de distancia. La pistola quedó tirada junto a su cuerpo.

Tras la sentencia de la noche del martes, se vivieron momentos de mucha tensión. Primero dentro de la sala de juicio (el tribunal estuvo integrado por los jueces Fabián Fradejas, Juana Juárez y Alejandra Balcázar), cuando los familiares de las víctimas reaccionaron con insultos contra los imputados al darse a conocer la sentencia.

Luego, fuera de los Tribunales, donde familiares de víctimas e imputados se cruzaron. El personal de la guardia policial evitó que la situación termine en incidentes más graves.

“Tengo mucha bronca, dolor e impotencia; esperaba que los condenen a todos, no que les dieran la libertad a estos hijos de puta. Mi esposo y Vélez eran los guardianes del pueblo, nos protegían a todos, siempre estaban atentos y dispuestos para ayudar a los vecinos”, reclamó Juana Lazarte, viuda de Valdez.

“Ahora tenemos que soportar las burlas de la familia de los asesinos que quedaron sueltos. Todos vivimos en el mismo pueblo y no sé cómo vamos a seguir ahora. Esperábamos una condena ejemplar, no esto”, concluyó entre lágrimas.

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