El Inadi salió a capacitar para que no discriminen en los boliches

El Inadi, junto a la Cámara de Discotecas, abrió una serie de charlas para evitar incidentes y fomentar el trato digno en los locales nocturnos de Tucumán.

10 Nov 2017
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EN PERSONA. Ramiro Granado, titular del Inadi, dio la primera charla en Shampoo. LA GACETA / FOTO DE INÉS QUINTEROS ORIO.-

De brazos cruzados, escuchando atentamente a quien hablaba sobre inclusión y sobre cómo tratar al público en los boliches. Por momentos incrédulos, por momentos receptivos, por momentos dispuestos a contar cómo se vive desde el otro lado del mostrador del entretenimiento nocturno. Así se vivió la primera jornada del “Ciclo de capacitaciones a boliches: derechos humanos y no Discriminación”, que organizó el Inadi local junto a la Cámara de Discotecas de la provincia. Es la primera experiencia de este tipo y más de 200 personas, entre dueños de boliches, empleados y personal de seguridad, asistieron a la charla que tuvo lugar en la discoteca Shampoo.

“A nosotros se nos disparó una alarma porque este año crecieron mucho las denuncias y las consultas sobre discriminación y situaciones de este tipo en boliches y locales de entretenimiento nocturno. Por eso, desde mitad de año nos hemos venido organizando con la Cámara de Discotecas y coordinamos estas jornadas, que serán tres en total”, explicó Ramiro Granado, delegado local del Inadi, acerca de la génesis de esta iniciativa.

Según el coordinador, este aumento en las denuncias se debe a dos factores: “por un lado, hay hechos que efectivamente ocurren. Pero también es cierto que nuestro organismo está más visible y la gente se anima más a denunciar. De cualquier forma, es muy positivo juntarnos con la gente de los boliches y capacitarlos en el trato digno a las personas que asisten”.

El primer módulo de este ciclo trató sobre temas generales acerca de la no discriminación y se habló mucho sobre el alcance del derecho de admisión y permanencia, la norma que en general invocan los propietarios de discotecas y pubs cuando se genera un planteo ante el Inadi. “El derecho de admisión y permanencia es clave en estos locales, porque es una actividad enmarcada en la Ley 26.370. Es una regulación clara y es un derecho que tiene sus límites. Si bien el propietario tiene el derecho de regular ciertas pautas para que las personas entren y permanezcan en el boliche, esas pautas no pueden ir en contra de las leyes de no discriminación ni mucho menos de la Constitución. Vos en tu casa sos dueño de no dejar pasar a una persona transexual o a una persona de cierto origen étnico, por ejemplo; pero eso en un boliche no puede pasar, porque es considerada una actividad de naturaleza pública. Entonces no se puede discriminar por motivos tales como ‘raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos’”, explicitó Granado, citando el artículo 1 de la Ley 23.592 (“de actos discriminatorios”).

El segundo módulo de este ciclo tendrá lugar el miércoles 15 de noviembre, para abordar el tema “Inclusión y Accesibilidad”; y el tercer y último modulo será sobre “Diversidad Sexual e Identidad de Género” y contará con la disertación de Silvina Madaleno, Coordinadora del área de Diversidad sexual de Inadi nacional.

“Nuestra idea es ir nosotros al lugar, en este caso a los boliches, para que las personas que participan se sientan más en confianza y en su propio ámbito. La primera jornada fue altamente positiva porque se pusieron sobre la mesa situaciones de los dos lados, clientes y empleados de los boliches, y aclaramos algunas cosas que muchas veces fallan no por malas intenciones, sino por desconocimiento”, ponderó Granado.

"Creo que nos va a servir para ser mejores personas"

“Cuando nos enteramos de la iniciativa nos pareció excelente y aceptamos de inmediato. A nosotros nos sirve de mucho, porque nos aclara el panorama de hasta dónde se puede llegar con el derecho de admisión, por ejemplo. Nos da herramientas para tratar más adecuadamente al público y también nos permite contarle a la gente del Inadi sobre situaciones que se viven desde nuestro lado y que muchas veces terminan en una denuncia por discriminación, pero que en realidad son susceptibilidades del público”, opinó Ricardo “Ricky” Farías, propietario de Shampoo, la disco donde se realizó la primera jornada del ciclo de capacitaciones a boliches que está impartiendo el Inadi.

Farías entiende que la elección de su discoteca no es casual, ya que se trata de uno de los locales más señalados por presuntas discriminaciones. “Hay muchas situaciones que contemplar. Por ejemplo, nosotros no dejamos entrar a personas que están visible y evidentemente alcoholizadas, pero que después nos denuncian por discriminación. Yo creo que este ciclo nos va a servir para ser mejores personas, desde el punto de vista humano, y aprender a tratar mejor todo tipo de situaciones”, destacó el empresario.

“Respecto del derecho de admisión, quedó muy en claro que la clave está en informar claramente cuáles son las normas de la casa, el código de vestimenta y de comportamiento en el lugar. A nosotros nos dio la idea de que tenemos que tener esas pautas expresadas lo más claramente posibles, para que no haya problemas. No siempre se trata de discriminar, sino de regular el funcionamiento interno del boliche”, destacó.

Uno de los temas más polémicos en ese y en todos los boliches es el tema de la vestimenta. Decir que se puede asistir “de elegante sport”, como lo hacen algunos locales, no es una definición clara de un código de vestimenta, sino que queda a la interpretación del cliente y de la persona que está en la puerta. “Por eso, entendemos que hay que ser lo más claros posibles. El tema bermudas, por ejemplo. A nosotros no nos molesta que entren de bermudas, siempre y cuando sea ropa en buenas condiciones. Lo mismo con las zapatillas. No es igual entrar con una bermuda en buenas condiciones que venir con una sucia del carnaval. Lo mismo con una remera o con un pantalón, no se trata de la prenda en sí, sino de las condiciones en la que esté. Uno, como propietario, puede seleccionar la gente que entra en su boliche, siempre y cuando no discrimine”, señaló.

Farías justificó lo que apuntan como discriminación en su boliche. “Shampoo tiene una capacidad reducida y, al igual que en un banco, tienen prioridad ciertos clientes que tienen un acceso VIP, por ejemplo -apuntó-. Les damos prioridad y hay gente que queda afuera y te hace una denuncia por discriminación, cuando el motivo es otro: no hay capacidad para todos”.

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