Causa temor una invasión de hormigas voladoras

Las hay por cientos en casas y edificios. Una bióloga explica que su presencia no es anormal, ni hay que tenerles miedo.

10 Nov 2017
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DE CERCA. La hormiga con alas busca reproducirse y hacer nuevo nido. En Tucumán hay numerosas especies.

Son muchos los casos de tucumanos que a la madrugada se sorprendieron -y se asustaron-con cajones de ropa, techos, bachas de cocina o baño, jardines y patios invadidos por hormigas con alas. Y hasta oficinas gubernamentales pidieron a los empleados que mantuvieran las ventanas cerradas para que no ingresaran esos insectos.

“¿Sabés lo que es encontrarlos de a montones en todas las paredes y hasta en los cajones de ropa. Parecía cosa de ‘mandinga’. Llené bolsas de hormigas, a pesar de que mi casa es nueva y siempre está limpia”, comenta Gloria Rouco, que vive a tres cuadras del parque 9 de Julio, y confiesa que luego de fumigar varias veces pudo sacarlas al fin. En lo de Paula García, que vive por Juan B. Justo al 2.000, empezaron a aparecer el lunes por la madrugada, y fue inevitable que se asustara ante la enorme cantidad de hormigas con alas.

Oscar Gramajo, titular de la Dirección de Control Ambiental y Bromatología de la Municipalidad de la capital, dice que nunca antes había pasado que los vecinos llamaran pidiendo fumigación para esta clase de situaciones.

“Esta semana hemos fumigado la Sala Cuna (centro), la sede del Partido Socialista y una escuela, fundamentalmente por hormigas voladoras. Me llamó la atención. Suponemos que es cuestión de la época, por las condiciones climáticas y biológicas del insecto. Creo que esto sucede también porque cada vez tenemos veranos más húmedos que traen mayor cantidad de insectos o enfermedades; como los alacranes y el dengue. Ahora es el turno de las hormigas voladoras”, comenta Gramajo.

Sobre la desinsectación, Gramajo explica que se combate las hormigas voladoras con los mismos piretroides (insecticida) que se utilizan en general (para cucarachas y mosquitos). “Es un escenario nuevo. Aparecen puntualmente en estructuras de techos altos, debajo de pisos de madera, cielorrasos, en zonas rodeadas de árboles. Fumigamos y han respondido al tratamiento”, agrega.

Para Luz Bonanno, vecina de El Cadillal, no es extraño, en esa zona ver hormigas voladoras en esta época del año. “En una estación en particular varios insectos migran. Ya sea por el cambio de tiempo o por otra actividad anormal de la naturaleza. En El Cadillal vemos pasar varios insectos como mariposas blancas y amarillas, también es el caso de las hormigas voladoras (no conozco el nombre científico). Estos días están instaladas. No pican, solamente se acercan a la luz y se las puede ahuyentar con humo o espirales. La única manera de exterminarlas es usando algún insecticida en aerosol”, dice y resalta que el incremento de insectos puede tener su explicación en el maltrato de los humanos a la naturaleza, a su entorno.

Vuelos nupciales

La ciencia tiene respuestas claras y muy sencillas. Fabiana Cuezzo, profesora adjunta de la Facultad de Ciencias Naturales, integrante del Insue (Instituto de Entomología) e investigadora del Conicet, explica que en esta época, cuando empiezan las primeras lluvias, y hasta marzo, es normal que se produzcan vuelos nupciales. ¿De qué se trata?

Cuezzo detalla que dentro de cada hormiguero hay reinas y machos alados (¡las famosas hormigas voladoras!), cuya función es reproducirse y formar nuevos nidos. Y es lo normal que ese ciclo biológico suceda en esta época. Sin embargo, sostiene que hay condiciones favorables para la reproducción, como la excesiva humedad (este fue un año muy lluvioso) que pueden producir vuelos nupciales más grandes que en años normales, como está pasando actualmente.

“No es fruto del calentamiento global ni de condiciones extrañas, y tampoco son hormigas introducidas, son locales. También las tuve en mi casa. Vi hormigas cortadoras de hojas, cuyos vuelos nupciales sí se han vuelto magnificados estos días por las condiciones que dije anteriormente”, afirma la mirmecóloga (especialista en el estudio de hormigas).

Estos vuelos -detalla Cuezzo- tienen una duración que depende de la especie del insecto: “en Argentina hay más de 800 especies de hormigas. Mientras que en Tucumán se registran más de 100. Cada una de ellas tiene un ciclo biológico diferente, pero en general los períodos de aumento de población van desde octubre/noviembre a marzo”.

Muchas preguntas

¿Qué pasa después con las hormigas voladoras? La mirmecóloga responde que las reinas vírgenes se arrancan las alas una vez que han sido fecundadas y hacen su nido. La estrategia de la especie es producir cientos de esas reinas porque hay una gran mortandad (“a muchas las matan los pájaros o nosotros”). Mientras que los machos -agrega-, una vez que han fecundado a las reinas, mueren. Esos insectos son los que vemos muertos en el jardín luego de dos o tres días. “Si las condiciones cambian, el año que viene se verán muchas menos”, resalta.

¿Qué hay que hacer con ellas? La investigadora dice que no hay que alarmarse, ya que no implican riesgo ni peligrosidad para el hombre porque las hormigas aladas sólo buscan fundar nuevos nidos. “Sabiendo cómo es el ciclo biológico, hay que prevenir -apunta-. Ya estamos desfasados. Si no queremos que estén en nuestra casa sólo nos queda eliminarlas con aerosoles (no tan recomendable porque son nocivos). Hay un método casero, que es el de arrojar agua hirviendo sobre el hormiguero; es terrible, pero funciona si se las quiere alejar del hogar”.

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