El germen de la vinculación y la transferencia tecnológica

Un acuerdo con Italia le permite a la Facultad de Ciencias Exactas (UNT) remontar una tradición de recelo entre universidad y empresa. Dos estudiantes tucumanos cuentan su experiencia con una empresa de tomates enlatados de Salerno.

05 Nov 2017
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UN GRAN DESAFÍO. Ezequiel Argüello y Fernando Daziano trazaron un proyecto que busca afianzar el nexo entre la universidad y el mundo de la industria.

La Facet se ha propuesto concretar la vinculación y transferencia tecnológica con el medio. Por ello, ha creado en su seno el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación Industrial (CenIDII). Equipos de Facet generan conocimiento que debe ser transferido al sistema industrial para, trabajando de manera coordinada con empresas y el estado, agregar valor en la cadena productiva, mejorar la competitividad y generar nuevas oportunidades de negocio, contribuyendo con ello a la creación de empleo y al desarrollo regional. Estas acciones pueden potenciarse trabajando de manera sinérgica con universidades y empresas de otros países que permitan, mediante convenios de intercambio académico-científicos y tecnológicos, aprovechar el estímulo existente de los estados para fomentar la internacionalización, generando vinculaciones virtuosas que permitan la integración de los sistemas académicos y productivos entre países. Es lo que está concretando la Facet, comenzando con un convenio de bititulación de grado con la Universidad de Salerno (UniSa, Italia). Estudiantes tucumanos están haciendo sus tesinas de graduación en empresas del sistema industrial de Salerno, desarrollando proyectos que son el germen de la vinculación y transferencia tecnológica internacional buscada.

La comunidad universitaria siempre ha mirado de reojo al mundo de la empresa. Recién en los últimos años corren vientos de cambio en el vínculo entre la “academia” y el sector productivo o industrial. Y a esa migración la están experimentando los jóvenes tucumanos que empezaron el cursado de alguna de las carreras de ingeniería en la Facultad de Ciencias Exactas (Facet) de la UNT y que la están culminando en Italia, por un convenio de bititulación de grado con la Universidad de Salerno (UniSa). Ezequiel Argüello y Fernando Daziano son parte de ese grupo; con la particularidad de que sus prácticas laborales en una empresa productora de legumbres y tomates enlatados -“Le Specialitá Italiane”- han incentivado una visita a Tucumán de autoridades de la Universidad de Salerno para analizar potenciales “joint ventures” con la Provincia en rubros diversos, entre ellos agroindustria y energías renovables. Desde Salerno, después del partido entre el Nápoli y el Manchester City (goleada del inglés 4 a 2), Fernando y Ezequiel trataron de sintetizar su experiencia para LA GACETA.

Desde agosto, los dos tucumanos realizan su pasantía de ingeniería industrial en una empresa de conservas alimentarias -“Le Specialita Italiane SRL” , que trabaja principalmente con tomates (en diversos formatos) y legumbres. Comenzaron el trazado de su tesis de grado, y fue entonces que germinó la idea de realizar un proyecto entre la Universidad de Salerno, la Universidad Nacional de Tucumán, la empresa italiana y la provincia de Tucumán. “El proyecto consiste en trazar un modelo de negocios (y más) para llevar una empresa similar a esta a nuestra provincia, donde se indique: qué se puede aportar, cómo se puede aportar, qué tecnología se podría llevar a la Argentina, cómo se puede optimizar el proceso desde la base, por qué invertir en la provincia, entre otras cosas; obviamente con su debido estudio”, apuntó Fernando. Ezequiel, por su parte, observa que esta es una oportunidad de afianzar el nexo entre la “pata industrial” y la universitaria, así como abrirse al mundo de la producción. “Ver la posibilidad de bajar una joint venture en Argentina me planteó un gran desafío: ver coómo funciona el mercado aquí y cómo se podría transportar a la Argentina, lo que lleva a una evaluación de mercado interesante. Más allá de las políticas de cada país, los números tienen que cerrar para poder negociar la instalación definitiva. Considerar volúmenes y costos operativos para mantener la empresa en funcionamiento es fundamental, la competencia y el mercado será el principal desarrollo para después profundizar en las cadenas de valor aguas arriba y aguas abajo”, apuntó.

¿Cómo se insertarían ustedes en este potencial modelo de negocio? “Creo que nuestro papel es la evaluación de este estudio aprovechando nuestros nexos con ambas partes, la industrial por la práctica profesional que estamos realizando y la de encontrar datos certeros de la situación en Argentina para instalar una empresa de estas características”, respondió Ezequiel. “Esto nos lleva a la vinculación entre varios participantes , ambas universidades, entidades argentinas como el IDEP y desde la industria “Le specialitá Italiane”. Integrar la academia con la industria; y devolverle a la universidad información de calidad y la posibilidad de la experiencia que muchas veces es difícil de llevar a las clases”, coincidieron.

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