DÍA HÁBIL. Este 2026 mostró más familias de lunes a viernes, y menos cantidad de jóvenes que en otras temporadas, según indicaron tafinistos.

La mañana de ayer amaneció nublada y fresca en Tafí del Valle. En las primeras horas del día el movimiento en las calles fue escaso. Hubo pocos turistas caminando y los locales abrieron sin el ritmo habitual de otros veranos. Con el correr de las horas y la llegada del mediodía, el flujo de gente aumentó levemente, pero sin alcanzar los niveles que comerciantes y trabajadores recuerdan de temporadas anteriores.
La escena se instala sobre la avenida Juan Domingo Perón, la principal arteria comercial de la villa turística. Allí, donde otros años casi no se podía circular por la cantidad de visitantes, hoy se observan veredas despejadas y mesas con disponibilidad. La postal contrasta con la imagen clásica del Tafí colmado en pleno enero.
En ese contexto, la percepción se repite entre quienes trabajan a diario en la zona. Hay menos gente, el consumo es más cauteloso y la temporada avanza con un ritmo más lento de lo esperado. La pregunta empieza a instalarse entre comerciantes, gastronómicos y prestadores turísticos: ¿qué está pasando con el turismo en Tafí del Valle y qué hace falta para volver a atraer visitantes?
VARIEDAD. En la montaña comer ronda los $13.500 por porción.
La falta de impulso
“Al pueblo le falta que le pongan un poco más de atención para atraer más turismo. Más movida, como pasa en Salta, con peñas, obras de teatro, actividades que hagan más divertida la estadía”. La frase es de Fátima Pereira, comerciante de un local de artesanías y productos regionales sobre la avenida principal, y resume una percepción que se repite entre quienes trabajan a diario en la villa.
Según explica, la temporada de verano avanza con un ritmo más lento de lo esperado. “Después del primero de enero, durante la semana está tranquilo. Los sábados y domingos se activa un poco más”, describe, y lo vincula a un turismo de escapadas cortas, concentrado en los fines de semana.
El local donde trabaja reúne a un grupo de artesanos que producen parte de los productos que se venden, mientras que otros llegan desde provincias vecinas. “Algunas cosas las hacemos nosotros y otras vienen de artesanos de Salta y Jujuy, pero todo es del norte”, señala.
ELECCIONES. Un consumo más medido esta temporada es lo que observan emprendedores y empresarios.
Sobre el comportamiento de los visitantes, la comerciante advierte que la valoración de la producción local no es homogénea. “Hay turistas que sí lo valoran, pero hay otros que dicen ‘está caro’. Igual, hay gente que lo entiende”, afirma.
Con más de 16 años de experiencia en el rubro y cinco desde la apertura de este local, Pereira remarca que el visitante de enero no es el único sostén del año. “Durante el año trabajamos mucho con los micros que vienen de Termas, así que hay movimiento casi todo el año”, explica. Sin embargo, insiste en que Tafí perdió propuestas que antes atraían visitantes: “Antes se hacían fogatas en la plaza, había muchas actividades. Eso ahora ha decaído. No hay un impulso del municipio”, indica.
La percepción de un mes más calmado de lo tradicional se repite entre quienes trabajan a diario en Tafí del Valle. Aunque el segundo fin de semana de la temporada muestra algo más de circulación, el movimiento no alcanza los niveles de otros años y el consumo aparece más contenido. Comerciantes de distintos rubros coinciden en que hay menos turistas durante la semana y que la actividad se concentra en escapadas cortas, especialmente los viernes, sábados y domingos.
En ese escenario, las ventas no siempre acompañan la cantidad de gente que recorre la ciudad turística, y la preocupación se traslada a cómo sostener la temporada y reactivar el destino.
PASEOS. El buen clima de estos días invitó a recorrer la villa turística a pie.
Fabiola Ayala atiende un local de ropa ubicado al inicio de la avenida Perón, frente a la garita donde los turistas suelen sacarse fotos. Desde allí, describe una temporada con movimiento desigual y ventas por debajo de lo esperado. “Se nota mucha diferencia entre semana y fin de semana. A partir del viernes hay mucha más gente en la calle, pero no todos compran”, señala. Según explica, durante la semana el movimiento cae y el consumo es bajo, una situación que se repite con mayor frecuencia que en temporadas anteriores.
En ese contexto, Ayala apunta a la falta de impulso para sostener el turismo. “Hay muchas cosas para hacer en Tafí, pero no están a la vista. Falta información clara para el turista. Se necesita un impulso para que haya más gente en la calle”, advierte.








