Duro impacto en las economías regionales

05 Nov 2017
1

Desde el punto de vista de las economías regionales, la reforma impositiva nacional presenta rasgos favorables, ya que intenta promover las inversiones, pero conlleva puntos negativos como el del impuesto interno a productos netamente regionales, plantea un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral). El malestar sobre el impacto de las medidas se observó en todos los puntos cardinales del país. En el NOA, las quejas se oyeron entre los industriales azucareros; en el NEA, los citricultores; en Cuyo los vitivinicultores y en el Sur los productores de peras y de manzanas.

La baja del precio del alcohol jaquea a la actividad azucarera, como también el incremento de los impuestos internos a las bebidas edulcoradas, dos medidas que pueden acarrear a la provincia pérdidas superiores a los $ 2.000 millones.

¿Cuáles son los pro y los contras de la iniciativa? Aquí algunas que plantea el Ieral de la Fundación Mediterránea:

• Presión impositiva nacional: los impuestos están para pagar gastos públicos, y como éstos están muy altos y disminuirán lentamente (en términos de la producción), lo mismo acontecerá con aquella presión. Siendo la misma, y habiendo cambios en impuestos, posiblemente haya sectores que se beneficien, a costa de otros que pierdan. La pregunta es en qué grupo estarán las economías regionales.

• Presión impositiva provincial: el gobierno nacional procurará que sus pares provinciales reduzcan las alícuotas del impuesto a los Ingresos Brutos, gravamen cuestionado por ser muy distorsivo. ¿Será posible? En las provincias “económicamente” grandes, que depende menos de los fondos nacionales, Ingresos Brutos es muy recaudador, aportando una parte significativa del total de los ingresos de cada gobierno provincial. Señal que cualquier cambio en sus alícuotas resentirá sus finanzas en el corto plazo. Aunque ya en varias provincias se está intentando reducir sus alícuotas, la impresión es que será muy leve. Si a eso se le suma que posiblemente la reforma impositiva no implique mayores transferencias de fondos nacionales para las provincias, más difícil será la reducción de los ingresos brutos.

• Impuestos internos a productos netamente regionales: si la presión impositiva será similar y algunos sectores ganarán con la reforma, otros perderán, y la vitivinicultura argentina aparece en este último grupo. Pasará a pagar este impuesto, justo en un periodo en que el sector está con serios problemas de competitividad, como se ha mencionado en la primera parte. No sólo ha tenido un problema de altos costos en dólares, sino que vienen de dos muy malas cosechas, con altos costos de su materia prima.

• Costos laborales: la reforma plantea una reducción, a través de la fijación de un mínimo no imponible, aunque con alícuota mayores. Beneficiaría más a los sectores muy intensivos en mano de obra y con salarios no tan altos, que es el caso de varias economías regionales (agro y agroindustria). En cambio, juega en contra en aquellas actividades con poco personal y con salarios muy altos, como el petróleo y la minería.

• Fomento de inversiones: varias de las medidas apuntan en esa dirección (menor impuesto a las ganancias si no se reparten utilidades, devolución de IVA si se invierte, etc.). La clave es que haya rentabilidad suficiente para encararlas. Actualmente, varios proyectos de inversión están vinculados al agro pampeano, construcción y energías renovables no convencionales, que han gozado de algún beneficio fiscal (eliminación de retenciones, obra pública, créditos subsidiados, etc.). En cambio, varias actividades catalogadas como “economías regionales” enfrentan un serio problema de competitividad. Desde hace varios años, sus precios de exportación no han podido seguir los mayores costos en dólares. Por eso, no es un sector del cual se puedan esperar grandes inversiones. Las medidas impositivas ayudan, pero los encuentra mal posicionados actualmente.

• Financiamiento: la reforma impositiva tendría efectos ambiguos en este sentido. Aunque no se elimina el impuesto a los cheques, sí podría ser utilizado a cuenta como pago de Ganancias. Si es así, la pregunta es si alentará a una mayor bancarización. Si así fuese, podría haber mayores depósitos, que son la fuente de fondos de los préstamos bancarios. Pero por otro lado, se desalienta el ahorro financiero de las personas físicas.

> Punto de vista

Una reacción natural

SERGIO BERENZTEIN | ANALISTA POLÍTICO

Se advierte cierta exageración respecto del impacto del paquete de medidas anunciado por el Gobierno nacional respecto de las consecuencias netas que puede llegar a tener esas reformas. Naturalmente que cuenta con medidas que pueden ser consideradas controversiales, pero la sociedad está reaccionando más por el impacto sectorial sin tomar en cuenta que se trata de un esquema global, con características innovadoras. Por ejemplo, puede decirse que es la primera vez que en la Argentina se considera, dentro de la materia de política tributaria, a las cuestiones vinculadas con el medio ambiente. Y está mostrando que hay decisión de avanzar contra los impuestos distorsivos (léase Ingresos Brutos para el caso de las provincias o al Cheque tomando en cuenta la esfera nacional). Lo que se observa hoy es la reacción natural de una sociedad que está desacostumbrada al debate y al diálogo multisectorial. Pero también esto es fruto de la comunicación parcial que hace el Gobierno de esas medidas. Puede resultar que las provincias que más se quejan hoy no necesariamente sean las más perjudicadas por las reformas. Hay que establecer cuánto le tocará en materia de gasto social y de infraestructura, que es la otra cara de la reforma.

Comentarios