Presentan dos testigos del homicidio de Los Pocitos

Continuará detenido un policía federal

01 Nov 2017

El Policía Federal que acabó con la vida de un supuesto ladrón seguirá detenido hasta que la Justicia determine si realmente actuó en defensa de una mujer a la que habría intentado robar el lunes en Los Pocitos.

Ese día, cerca de las 16, Alejo Olea, de 21 años, fue encontrado con un disparo en la cabeza y otro en el pecho en la ruta 314, a metros de una fábrica de hielo. El joven fue llevado hasta el CAPS de la zona, donde se comprobó que estaba sin vida.

Los policías la división Homicidios no pudieron indagar mucho puesto que los familiares y allegados de la víctima comenzaron a generar incidentes, según dijeron los uniformados.

Mientras estos trataban de contener a los más exaltados, un agente federal se presentó en la comisaría de Los Pocitos para asegurar que él se había enfrentado a tres jóvenes que habían intentado asaltar a una mujer. Según habría declarado, el uniformado les dio la voz de alto a los supuestos asaltantes, pero ellos comenzaron a dispararle. El respondió al fuego y habría herido mortalmente a Olea. También presentó su arma para que sea peritada por los especialistas.

Horas después, en la misma dependencia policial, se presentó la supuesta víctima del robo. La mujer, que no es la suegra del Policía Federal como se informó en un primer momento, ratificó los dichos del uniformado, que trabaja como bombero en el aeropuerto.

Pero los familiares de Olea, según confirmaron fuentes cercanas a la investigación, desmintieron la versión del uniformado y aseguraron que se trata de un caso de “gatillo fácil”. En la madrugada de ayer, la madre de la víctima presentó en la Policía a dos jóvenes -uno de ellos es menor de edad- que supuestamente eran las personas que acompañaban a Olea en el momento que se produjo el homicidio.

Sin causa

Fuentes judiciales confirmaron que los testigos dijeron que el uniformado les disparó sin ningún motivo cuando caminaban por la calle en busca de limones y de caña de azúcar para chupar. La fiscala Adriana Reinoso Cuello pidió que se hiciera una serie de pericias para tratar de confirmar esa versión. El uniformado permanecerá detenido hasta que se conozcan los resultados de las pericias y reúna más testimonios.

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