Repercusiones de los anuncios de Macri: el gradualismo será “acelerado”

Se abre una etapa de negociaciones sectoriales para hacer cambios

31 Oct 2017
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REFORMAS. Macri sabe que el tiempo político transcurre velozmente.

Rosendo Fraga - Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría

Los anuncios realizados por el presidente Mauricio Macri en el CCK muestran la intención del Gobierno, pero son el punto de partida de una negociación posterior. Consciente de que los efectos políticos de una elección pueden durar poco y que en meses estará planteada la elección presidencial de 2019, el Gobierno ha decidido moverse con rapidez. No va en busca de un acuerdo global con las fuerzas políticas como fue en España el “Pacto de la Moncloa” tres décadas atrás, ni tampoco de un “Acuerdo Económico-Social”, al estilo de los impulsados por el Peronismo en la Argentina. Apunta a plantear una serie de reformas, cada una de las cuales será materia de una negociación particular, tanto en lo sectorial como en lo político.

La idea fue elaborada con velocidad después de la elección del 22 de octubre y ello fue puesto en evidencia por el mismo ministro del Interior, Rogelio Frigerio, quien primero habló de “Acuerdos de Gobernabilidad” y después bajó el tono, pasando a considerarlos “Acuerdos sectoriales”. Pero el Presidente prefiere hablar de reformas: laboral, previsional, tributaria, electoral, educativa, judicial. La convocatoria a 170 dirigentes y personalidades de la política (gobernadores y legisladores), el sindicalismo, el empresariado, el mundo académico, el religioso y la justicia, al mismo tiempo que dan marco al anuncio, indican también que se negociará con cada uno de ellos de acuerdo de qué se trate.

El gobierno no abandona su idea central del “gradualismo”. Se trata de un concepto de estrategia del oficialismo, que vale tanto para lo económico, como lo político. Busca evitar generar grandes resistencias o confrontaciones, para lo cual avanza paso a paso, negociando o imponiendo, de acuerdo a las circunstancias, distintas iniciativas. Macri no lo abandonará, por la sencilla razón de que le ha permitido ganar la elección. Pero a este concepto estratégico, ahora dentro del gobierno se le agrega el calificativo de “acelerado” y la rapidez de la convocatoria en el CCK es una manifestación de ello. Se pretende un uso intenso de lo que queda del último trimestre del año (noviembre y diciembre), y del primer trimestre de 2018. En términos parlamentarios, ello implica convocar a sesiones extraordinarias del Congreso el 10 de diciembre cuando asumen los nuevos legisladores y mantenerlas hasta fines de ese mes. El 1 de febrero se reanudarán las extraordinarias, hasta el 1 de marzo cuando empiezan las sesiones ordinarias.

El calificativo de “acelerado” implica que se va a sacrificar profundidad en las reformas, en función de ganar celeridad. Esto explica porqué la reforma laboral se hará sin pasar por el Congreso, no modificando ninguna de las leyes claves del sector y la impositiva será “en cuotas” es decir modificando cada tributo por separado y no formando parte de una sola reforma.

El tiempo político está transcurriendo con gran velocidad. A una semana de la elección, parece haber ocurrido hace mucho tiempo y ya nadie habla de ella. Incluso el desafuero y detención de Julio De Vido, ocurrido hace cinco días, ya ha quedado atrás en términos de información política.

En conclusión: los anuncios de Macri en el CCK manifiestan las intenciones del Gobierno, pero para concretarlas, deberá negociar con distintos sectores. El oficialismo mantiene la estrategia del “gradualismo”, porque le ha resultado eficaz para ganar la elección, pero agrega el calificativo de “acelerado” conciente de que debe usar el tiempo con rapidez.

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