29 Oct 2017
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> SEXUALMENTE HABLANDO

INÉS PÁEZ DE LA TORRE

Psicóloga

“Petting” proviene del vocablo inglés “to pet”, que alude a tocar, acariciar, besar, mimar, sobar... La palabra, en realidad, no ha encontrado una traducción adecuada en castellano que refleje el tipo de actividad sexual a la que hace referencia. Es decir: a las caricias sexuales en las que no hay penetración (pudiendo haberla). “Franelear”, “chapar”, “apretar” son algunos de los términos popularmente empleados en nuestra cultura para hablar de esta práctica.

El petting involucra toda una serie de contactos físicos, realizados de forma deliberada, para producir excitación sexual. Abarca un abanico muy amplio de estimulaciones que van desde los besos y las caricias por encima de la ropa hasta el sexo oral. Algunos hablan de “hacer el amor vestidos” (aunque el dejarse la ropa puesta no es el requisito para hablar de petting, sino la no-penetración).

Cosas de chicos

El petting es muy frecuente entre los adolescentes, sobre todo en los comienzos de esta etapa de la vida. Constituye, de hecho, la primera forma de experiencia sexual para la mayoría de las personas. Lo que se busca con estas conductas -además de liberar la tensión sexual- es explorar, conocerse, aprender a confiar.

Practicado en un contexto de consentimiento mutuo y seguridad, el petting es una alternativa válida para quienes quieren postergar su debut sexual -por no sentirse preparados o por querer mantenerse vírgenes hasta el matrimonio- pero no están dispuestos a una abstinencia total. Algunas chicas consideran que, además, es una buena manera de evitar el embarazo.

Cuidados

Muchos adolescentes creen que en el petting no hay ningún tipo de riesgos. Pero no es así: si el sexo oral forma parte de los encuentros, existe la posibilidad de contagio de infecciones, por lo que es importante tomar medidas de precaución y usar preservativos. Por otra parte, es necesario ser concientes de que no siempre es tan fácil controlar el “hasta dónde llegar” cuando estamos con alguien que nos gusta mucho. De manera que, aun si el acuerdo es la no-penetración, no sería tan raro que una cosa lleve a la otra y la relación sexual termine siendo completa (aquí también cabe la advertencia de estar preparados por si esto ocurre).

Cosas de grandes

Si bien el petting está más asociado a las experiencias sexuales de la adolescencia, constituye también una práctica interesante para ser explorada por adultos: dejar de lado la penetración y concentrarse en la infinidad de otras posibilidades de dar y recibir placer, puede resultar muy estimulante. (Tal es así que suelen darse tareas de este tipo en las terapias sexuales para retirar el foco de la erección o del control eyaculatorio).

Además, ¿cuán frecuente es que dos personas que llevan años juntas le dediquen una larga sesión a los besos en la boca, en el cuello, a las caricias por todo el cuerpo? Esta puede ser una manera muy efectiva de avivar el deseo y de recrear un poco de la magia de los primeros tiempos.

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