Ingresos Brutos es el impuesto de mayor incidencia en el agro

La Sociedad Rural Argentina presentó una “Radiografía de la presión tributaria en las provincias”

28 Oct 2017

BUENOS AIRES.- La Sociedad Rural Argentina (SRA) presentó una “Radiografía de la presión tributaria de las provincias”, elaborada por el Instituto de Estudios Económicos y Negociaciones Internacionales (Ieeyni), que reveló que la presión impositiva de las provincias aumentó 78% más que la economía entre 2002 y 2016, y señaló que Ingresos Brutos (IB) se incrementó un 131% y resultó el más alto en presión fiscal.

A lo largo del informe se observa que los impuestos que más subieron, además de IB, que fue el principal, fueron Sellos, con el 136% y el Inmobiliario Rural en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. Asimismo, indicó que, hoy, IB es el tercer impuesto en recaudación, ya que representa el 4% del PBI cuando, en 2002, era menos de la mitad (1,7%). Sólo es superado por dos tributos nacionales: IVA (7,1% del PBI) y Ganancias (5,4%). Según la entidad, en los últimos 15 años se vivió una importante expansión del impuesto a raíz de reformas escalonadas que determinaron que hoy tenga una participación del 75% en la recaudación de las provincias, cuando 14 años atrás lo hacía en el 58%.

“Este es un tributo altamente distorsivo, y su elevado aumento de la presión fiscal está generando fuertes pérdidas de eficiencia sobre la actividad económica. Tiene efecto cascada; por eso, en el caso de la carne, puede llegar a representar entre el 7% y el 11% del valor final del producto, según la provincia”, explicó durante el encuentro Ezequiel De Freijo, analista del Ieeyni y autor del estudio.

En tanto, señaló que “entre las medidas provinciales que llevaron a este crecimiento están: la quita de exenciones a las actividades primarias, el aumento de las alícuotas, las alícuotas diferenciales por facturación y por radicación, que terminaron en la creación de Aduanas Internas”.

“Si bien en algunas provincias, la actividad agropecuaria está exenta del pago de IB, el productor termina absorbiendo ese impuesto cada vez que compra insumos, contrata servicios de flete, o cualquier otra transacción. Como no puede transferir a sus precios el costo de este impuesto, en algunas provincias la incidencia de IB en la producción agropecuaria termina siendo mayor que el promedio de impacto en el resto de los sectores de la economía”, agregó De Freijo.

En cuanto al Impuesto a la Propiedad Inmobiliaria, la SRA indicó que decreció entre 2002 y 2016. “Pero este promedio esconde el importante crecimiento que tuvo el impuesto, en especial en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. En estas jurisdicciones, aumentó el doble que el total del inmobiliario rural y urbano de las 19 provincias restantes”, sostuvo.

Por el lado de Sellos, los datos fueron contundentes: hubo una variación del 137% y fue el tributo provincial que más aumentó. “Sin embargo, su incidencia es mucho más baja que la que tiene IB. Representaba el 7% de la recaudación de las provincias, y hoy equivale al 9%”, remarcó el analista.

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