Los vándalos se ensañan con el viaducto El Saladillo

Tres ataques en un año sufrió el entorno del monumento. Desaliento de los visitantes.

19 Oct 2017

Un paso para adelante, dos para atrás. Así parece ser el devenir de nuestra provincia como destino turístico: de un lado de la cuerda se tira para mejorar y dar servicios a los visitantes y, del otro extremo, se destruye todo lo que se instala.

Un lector de LA GACETA envió fotos tomadas con su celular que muestran cómo ha quedado la cartelería del viaducto El Saladillo tras un ataque de vándalos. No son daños atribuibles a las inclemencias del tiempo, ni al sol, ni a la lluvia. Es la mano de alguien con intenciones de destruir.

En 2009 la Provincia invirtió en merenderos y cartelería en el viaducto El Saladillo, un sitio que había sido declarado Monumento Nacional nueve años antes, y que convoca a familias y deportistas todos los fines de semana. En julio del año pasado fue necesario renovar la cartelería, y se agregaron paneles explicativos sobra la historia de esa monumental obra de ingeniería, levantada en ladrillo a la vista a fines del siglo XIX.

En junio de este año se viralizaron fotos en las que se mostraba parte de esa cartelería en el suelo, destruida, y que los basureros habían sido tomados como blancos de tiro. Menos de cuatro meses después, los carteles vuelven a estar rotos y ahora se suma a lo dañado uno de los merenderos donde los ciclistas suelen hacer un descanso para reponer energías: sólo quedan los bancos.

En esa oportunidad, tanto Vialidad Nacional como el Ente de Turismo coincidían en una penosa estadística: si este año se colocan 100 carteles indicadores, el año que viene encontrarán, con mucha suerte, que quedarán 60, y 40 de ellos habrán sido robados o destruidos, muchas veces de manera intencional. Esa tendencia no parece revertirse por el momento.

“Para nosotros es un problema grave. Esta es una de las provincias con más alto índice de pérdidas por vandalismo de todo el país. Pasa en toda la Argentina, es un tema de conversación recurrente en las reuniones, pero Tucumán está bien arriba -si no al tope- del robo y destrucción de señales”, había comentado en aquella oportunidad Ezequiel Villegas, jefe del departamento de Señalamiento de Vialidad Nacional desde hace dos años.

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