Narvaez noqueó a Potapov y se ganó una chance por el título mundial

El argentino demolió al ruso en siete rounds. El tucumano Diego Ruiz retuvo el cinturón gallo con un estupendo KOT5. Video.

15 Oct 2017
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VIGENTE. A los 42 años, el "Huracán" de Trelew demostró sus condiciones en el estadio de Obras. TELAM

BUENOS AIRES.- El estilista chubutense Omar Narváez dio anoche una muestra sobresaliente de su vigencia y clase y le ganó la eliminatoria mundialista al ruso Nikolai Potapov por nocaut técnico en el octavo round del combate que se desarrolló en el porteño escenario de Obras Sanitarias.

Tal como es habitual en él, el Huracán (53,450 kilos) estudió a su hasta entonces invicto adversario (53,350) en los dos primeros capítulos y una vez que tuvo el diagnóstico exacto empezó a exhibir su gran jerarquía, a pesar de tener ya 42 años, y lo forzó a desistir de salir a afrontar el octavo episodio, detalló la agencia DyN.

La diferencia de nivel entre los protagonistas se tornó ostensible desde el quinto segmento y el boxeador visitante terminó siendo apabullado. Narváez, quien ya fue campeón mundial mosca y supermosca, obtuvo así el derecho para ir en procura de la corona gallo OMB que se halla en poder del noqueador sudafricano Zolani Tete.

Narváez hizo una campaña destacada como amateur y como profesional registra 47 peleas ganadas, 25 de ellas por nocaut, dos perdidas y dos empatadas en cuadriláteros de Argentina, España, Italia, Francia, Estados Unidos y Japón.

Notable victoria de "El Profeta" Ruiz

El tucumano Diego Alberto Ruiz, campeón argentino de los gallos, conservó el título al derrotar por nocaut técnico en el quinto round al mendocino Silvio Arano, en un combate que sirvió de semifondo al triunfo de Narváez ante el ruso Potapov.

El final del pleito se produjo cuando el árbitro Gustavo Tomas detuvo la acción, luego de que "El Profesta" Ruiz le estaba descargando una andanada de golpes a su rival, lo que motivó dos cuentas de protección, explicó Télam.

Tomas consideró que Arano no respondía a los golpes que le propinaba el campeón y dijo basta. La decisión fue repudiada por buena parte de la asistencia congregada en el denominado Templo del Rock.

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Omar Narvaez
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