Una guía para ir a Rusia 2018 y alentar a la Selección

Tucumán-Moscú: el vuelo hacia el Mundial tiene al menos dos escalas. El pasaje ida y vuelta más barato cuesta alrededor de $ 40.000, incluidos tasas e impuestos, y las rutas son diversas, con opciones de parada en Europa occidental y Asia.

15 Oct 2017

La línea recta que une Tucumán con Moscú (Rusia) tiene 13.233 kilómetros de extensión. Pero se trata de una fantasía: ningún vuelo comercial cubre esos cielos. A menos que se disponga de una aeronave privada con capacidad para cruzar el Atlántico, el traslado a la sede del Mundial 2018 demandará paciencia “aeroportuaria” porque habrá que hacer, como mínimo, dos escalas. El pasaje más barato en clase económica cuesta alrededor de $ 40.000, con tasas e impuestos incluidos, según un estudio de las ofertas de internet y de agencias locales ($ 25.000 sólo ida). Los precios varían en función del tiempo de vuelo, de la categoría de asiento, de la línea aérea y, sobre todo, de la antelación de la compra. Como la Selección Argentina no dio lugar a previsiones, a esta altura se acabaron los tickets promocionales, al margen de que el Mundial se desarrollará en plena temporada alta europea y que asistir a este tipo de acontecimientos nunca fue una pichincha.

Quienes estén dispuestos a darse el lujo deben considerar que, a falta de un camino directo, hay múltiples formas de llegar a Rusia. La manera más convencional y hasta lógica es ingresar por alguna de las grandes urbes de Europa occidental: Madrid (España), Londres (Reino Unido), París (Francia), Frankfurt (Alemania), Roma (Italia) y Ámsterdam (Holanda). Todas estas ciudades están conectadas a Buenos Aires mediante vuelos regulares, aunque es posible que algunos incluyan escalas intermedias en Chile y Brasil. Desde el punto de ingreso a Europa hará falta abordar un nuevo avión para entrar en el territorio ruso principalmente por Moscú. Conviene recordar que el país de Vladimir Putin no forma parte de la Zona Schengen y que, por ello, es necesario completar los trámites migratorios de nuevo.

La ruta predilecta

En función de la comodidad, la frecuencia de conexiones y los valores, los operadores turísticos recomiendan la opción “Madrid”. Este punto de acceso ofrece distintas alternativas desde Tucumán, donde incluso es posible combinar con Lima (Perú) o Santiago de Chile en lugar de pasar por Buenos Aires. Como todavía son escasas las opciones de vuelos internacionales desde la provincia, no será sencillo evitar la salida por Ezeiza, sobre todo si el calendario del viaje es ajustado o si no se está dispuesto a tomar combinaciones que exijan mucho tiempo en la sala de espera. El Aeropuerto de Barajas, en Madrid, dispone de vuelos diversos y diarios hacia Rusia, con y sin escalas. También es posible viajar de noche, opción que empalma a la perfección con los cruces transatlánticos, que suelen aterrizar en España entre la siesta y la tarde (hora local). El tramo directo Madrid-Moscú dura un poco menos de cinco horas. Al respecto hay que asegurarse de adquirir tickets con la franquicia correcta de equipaje o bien de comprar margen extra con anticipación porque las tarifas de las aerolíneas aumentan sustancialmente si el exceso se paga antes de abordar el vuelo.

La alternativa asiática

Fuera de Europa existe la posibilidad de acceder a Rusia vía Asia. Para este itinerario sí o sí hay que pasar por Buenos Aires y aceptar el incremento de escalas. En las páginas de internet ofrecen conexiones con Doha (Catar) y Dubái (Emiratos Árabes) previo tránsito por Río de Janeiro y San Pablo respectivamente.



Las combinaciones por Asia demandan en promedio dos días de viaje -cuatro con la vuelta- y hasta 60 horas de vuelo. Los trayectos con escala en Europa se reducen a la mitad. Por ejemplo, el viaje vía París se completa en 24 horas, pero la rapidez es inversamente proporcional al precio: esa combinación parte de $ 144.000, siempre con tasas e impuestos incluidos. El vuelo con tránsito en Doha sale $ 45.000 finales y el que pasa por Dubái, $ 38.200. Las opciones madrileñas se sitúan en el orden de los $ 40.000 mientras que el itinerario con parada en Roma cuesta alrededor de $ 56.000.

La mayoría de los paquetes armados para el Mundial no incluyen los pasajes de avión internacionales. Estos programas se caracterizan por la variedad: es posible adquirir todo junto (traslados domésticos, entradas para partidos y alojamiento) o sólo algunos de estos servicios. En Tucumán se ofrecen paquetes de cinco noches en hotel tres estrellas (base doble), y tickets para la final y semifinal del Mundial por U$S 9.500 o $ 165.000. Si bien la FIFA habilitó la venta electrónica de tickets, quedan pocas localidades disponibles. En esto tampoco colaboró la Selección, porque, por la especulación relativa a su clasificación, no fue posible anticipar suficientemente la compra de la fase de grupos. Entonces, llegar a Rusia será un tema y otro, conseguir entradas, desde ya a un precio muy superior al que indica el ticket oficial por las comisiones debidas a los grandes ganadores del certamen, gane quien gane la Copa del Mundo: revendedores e intermediarios.

GUÍA TURÍSTICA

El destino que siempre estuvo

El Mundial de Rusia está dando relevancia y exposición a un destino que, aunque no convencional, siempre estuvo en la cabeza de los viajeros, sobre todo en la de aquellos que ya visitaron Europa una o dos veces. “Es común que a Rusia se vaya en una tercera visita, en combinación con los países nórdicos o del Este”, manifestó un agente de viajes. Y los que hacen la excursión hasta Moscú y San Petersburgo (las dos paradas indispensables) no se arrepienten. “Vuelven fascinados. Es un descubrimiento tardío, pero muy satisfactorio porque se distingue del resto de Europa”, añadió.



Los pros y contras

Las razones que a menudo prevalecen para preferir otros rumbos son cuatro: el idioma, el frío, los precios elevados y la distancia. Sucede que los mejores meses para viajar a Rusia (junio, julio y agosto) desde el punto de vista meteorológico son también los más caros porque coinciden con las vacaciones estivales del Hemisferio Norte. Un gran pro que a menudo es subestimado radica en que los ciudadanos argentinos no requieren de visa para entrar al país de Vladimir Putin. Pero sin duda Rusia es un país deslumbrante, con tesoros y experiencias para todos los gustos: desde el Tren Transiberiano (fotografía) hasta el Museo Hermitage, desde el Kremlin hasta el Mundial de Fútbol, desde el teatro Bolshoi hasta el Mausoleo de Lenin.

Una opción para los de 45 años en adelante

La mayor parte de quienes viajan a Rusia contratan un paquete que facilita los movimientos y resuelve las complicaciones del idioma. Los “clientes” típicos de este destino tienen 45 años en adelante, y cierta curiosidad e interés por la cultura rusa y la historia. Dos “ganchos” ineludibles son la caída de la Unión Soviética y la Revolución Bolchevique de 1917.

Sí hubo consultas durante la fase de clasificación

Agentes de turismo locales comentaron que a lo largo de este año aumentaron las consultas sobre Rusia, según avanzaba la definición del fixture y aún con la incertidumbre que generó el desempeño futbolístico de la Selección. “El público sí preguntó. Y muchos compraron pasajes ‘a ciegas’, con la decisión de ir al Mundial, pase lo que pase con Argentina. Es que la pasión por el fútbol y la curiosidad por Rusia se convirtieron en un buen pretexto para hacer el viaje”, explicó la dueña de una agencia.

Un programa -casi exclusivamente- masculino

Si bien el Mundial es una cita sin barreras de sexo y de edad, los hombres parecen ser los más dispuestos a desembolsar la suma que el programa de Rusia demandará. Un operador turístico explicó que los mundiales son las típicas salidas masculinas, donde los amigos aprovechan para cumplir “sueños de grupo”. Como se informa en esta edición, entre pasajes y entradas hay que pensar en un gasto superior a los $ 100.000.

GASOLEROS

Por tierra hasta Asunción del Paraguay

Paraguay ofrece vuelos a Rusia a precios sensiblemente más bajos que los de Argentina. Esta ruta “gasolera” exige un traslado por tierra hasta la ciudad de Asunción. Se trata de 1.079 km por tramo, o sea, dos días extra de viaje.

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