Concejales de Yerba Buena siguen la pelea de la banca vacía en la Justicia

El opositor Zelaya planteó la inconstitucionalidad del fallo que obliga al Concejo a revisar las condiciones del postulante a ocupar un escaño libre. El presidente del cuerpo dice que la banca no estaba vacante al momento de la sentencia, ya que su titular se encontraba de licencia.

06 Oct 2017
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ARCHIVO LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO

El presidente del Concejo Deliberante de Yerba Buena, Benjamín Zelaya, recurrió ante la Justicia la sentencia de la Cámara en lo Contencioso Administrativo que obligaba al cuerpo a examinar si el dirigente Rodolfo Aranda reúne las condiciones necesarias para asumir una banca que permanece vacía hace casi un año.

Zelaya, opositor a la gestión del intendente radical Mariano Campero, presentó esta semana un recurso de inconstitucionalidad ante la Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo. “La licencia pedida por el concejal (Lisandro) Argiró fue un acto individual y personal del mencionado, por lo que dicha banca no está vacante, y esa burda expresión de la ley de que transcurridos 15 días opera automáticamente la vacancia. Es de preguntarse: ¿si algún concejal por prescripción médica debe guardar reposo por una dolencia que supere los 15 días pierde su condición de concejal? Evidentemente es una aberración total, por lo tanto la Cámara debió declarar también esta inconstitucionalidad”, expresa el titular del cuerpo vecinal en el escrito.

El conflicto por la banca en Yerba Buena comenzó en septiembre de 2016, cuando el edil radical Argiró solicitó al cuerpo una licencia para incorporarse al gabinete municipal como secretario de Gobierno. La Junta Electoral Provincial comunicó al Concejo que la vacante debía ser cubierta por Aranda, segundo en la lista por el acople “Unión Por Todos”, afín a Campero.

Como la asunción se retrasaba por una serie de sesiones que cayeron por falta de quórum, Aranda presentó en marzo un recurso de amparo en la Justicia. En el pedido acusó al cuerpo vecinal de negarse a incorporarlo. La Sala II de la Cámara en lo Contencioso Administrativo falló en favor de Aranda el 12 de septiembre. Los camaristas Rodolfo Novillo y Horacio Castellanos (Carlos Giovanniello votó en disidencia) calificaron de “arbitraria e injustificada” la postura del Concejo y dieron 10 días hábiles de plazo para verificar si el denunciante se encontraba apto para incorporarse como concejal. A la semana, Argiró presentó su renuncia como concejal, pero los ediles no la trataron. Se excusaron con que no había ingresado por mesa de entradas. En la última sesion, los ediles opositores suspendieron la licencia de Argiró.

En su escrito, Zelaya insistió en que el Concejo es un órgano independiente y se aferró en el voto en disidencia del camarista Giovanniello. “Aquí debe quedar en claro que la banca que aspira el señor Aranda no estaba vacante al momento del dictado de este decisivo fallo. Yerra el vocal Rodolfo Novillo cuando invoca normativa inconstitucional al argumentar su voto. (...) La Carta Magna va más allá aún al establecer que en el ejercicio de su autonomía política, las autoridades municipales son jueces naturales de la elección de sus miembros”, manifestó.

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