La oposición estadounidense advierte que "las oraciones no son suficientes" y exige un mayor control de las armas a Trump

Hillary pidió trabajar en equipo para evitar una nueva masacre como la ocurrida en Las Vegas.

02 Oct 2017
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REUTERS

Toda la dirigencia política estadounidense repudió hoy la masacre en Las Vegas y se solidarizó con las víctimas y sus familias, pero sólo la oposición demócrata sostuvo que "las oraciones no son suficientes" y reclamó impulsar, aprobar y ejecutar mayores controles a la venta y tenencia de armas, una decisión que el actual oficialismo republicano rechazó por última vez el año pasado.

"Las Vegas, estamos de duelo con ustedes, las víctimas, los que perdieron a sus seres queridos, los servicios de emergencia y todos los afectados por esta masacre a sangre fría", escribió la ex candidata presidencial demócrata Hillary Clinton en su cuenta de Twitter y agregó que "la multitud huyó al escuchar el sonido de los disparos. Imaginen las muertes, si el atacante hubiera tenido un silenciador, como pide que sea más fácil de obtener la (Asociación Nacional del Rifle) NRA".

El mensaje de la ex secretaria de Estado concluyó con un mensaje al Gobierno: "nuestro dolor no es suficiente. Podemos y debemos poner la política a un lado, enfrentarnos a la NRA y trabajar juntos para tratar de evitar que esto suceda otra vez".

En su último año de gobierno, Barack Obama puso un énfasis especial en este tema e inclusive lanzó pedidos públicos a los legisladores republicanos con los ojos llenos de lágrimas y rodeado de los padres de muchas de las víctimas de la masacre de Sandy Hook, un episodio que para muchos analistas en Estados Unidos desnudó el poder absoluto de la NRA y las grandes empresas fabricantes de armas, las mismas que hoy ganaron cuando sus acciones volvieron a subir en Wall Street.

Durante su campaña, Hillary Clinton apoyó los esfuerzos del entonces presidente Barack Obama para aprobar en el Congreso una serie de controles básicos en la compra de armas 

En diciembre de 2012, un joven de 20 años entró a su antigua escuela primaria en Newtown, Connecticut, y mató a 20 niños, seis adultos y luego se suicidó. Su madre, a la que él asesinó horas antes de la masacre, lo había hecho socio de la NRA, le compró armas y lo llevaba de caza desde los cuatro años. El caso sacudió al país entero, pero no logró cambiar ni en un ápice las leyes sobre el control de armas. Desde entonces, Estados Unidos fue testigo de 1.518 tiroteos masivos, en los que más de 1.700 personas fallecieron y más de 6.000 resultaron heridos, según el sitio web especializado Mass Shooting Tracker.

Con el tiempo se volvió evidente que el país norteamericano tenía un problema que ninguna de las otras potencias mundiales sufría, al menos no en la misma escala. Allí se registran seis veces más asesinatos a mano armada que en Canadá y casi 16 veces más que en Alemania. Además, el país concentra casi la mitad de las armas del mundo en manos de civiles.

Pese a estas cifras, el presidente Donald Trump, a sólo tres meses de asumir y tras recibir donaciones electorales por más de 30 millones durante la campaña, eligió protagonizar la reunión anual de la NRA y proclamar que el mayor lobby de armas del país tiene ahora "un verdadero amigo" en la Casa Blanca.

"Los ocho años de ataques contra las libertades de la segunda enmienda han llegado a un fin", sentenció el mandatario, haciendo referencia a los reiterados intentos de Obama de imponer algunos límites mínimos a la industria, como la obligatoriedad de chequeos de antecedentes antes de cualquier compra o la prohibición de la comercialización de armas de asalto, la versión civil de las armas de guerra.

Los rostros y las historias de algunas de las víctimas de la masacre de Las Vegas

Obama escribió hoy en su Twitter que él y Michelle, su esposa, están "rezando por las víctimas de Las Vegas" y calificó la masacre como "otra tragedia sin sentido". Sin embargo, sus aliados demócratas fueron más lejos e instalaron en las redes sociales la idea de que "las oraciones no son suficientes".

El pasado del asesino de Las Vegas: su padre estuvo entre los delincuentes más buscados por el FBI

La líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, aseguró que "el Congreso tiene el deber moral de tratar esta horrorosa y devastadora epidemia" y pidió la aprobar el proyecto de ley demócrata presentado el año pasado para imponer chequeos de antecedentes obligatorios para todas las compras de armas en todo el país, según un comunicado oficial.


En Nevada, el estado donde se encuentra Las Vegas, la ley establece que un ciudadano no necesita tener una licencia especial para comprar un arma, tampoco necesita registrarla y puede comprar y tener todas las que quiera.

Según el sheriff de Las Vegas, Joseph Lombardo, tenía al menos 10 armas, entre ellas varios fusiles, en su cuarto de hotel en el piso 32, desde el cual disparó sin parar contra las 22.00 personas que escuchaban anoche música country en un masivo festival. (Télam)

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