El riesgo de que las inundaciones se repitan

29 Ago 2017 Por LA GACETA

A fines de marzo y comienzos de abril, las aguas anegaron una buena parte del sur provincial, llevándose las pertenencias de miles de tucumanos. Una de las poblaciones más castigadas fue La Madrid que quedó bajo las aguas y sus más de 5.000 pobladores debieron ser evacuados. Las promesas de ayuda y de obras que nunca antes se habían hecho para evitar que la tragedia se repitiera nuevamente, se multiplicaron entonces. Sin embargo, desde entonces no se observa que se hayan comenzado a realizar obras importantes para evitar una nueva catástrofe. Ayer, como viene sucediendo desde hace varias semanas, se registraron protestas con interrupción de tránsito vehicular en Atahona (ruta N° 157), y a la altura del arroyo, en ambas trazas de la ruta 38.

En mayo pasado, la Comisión de Emergencia para el tratamiento de la problemática de inundaciones en el sur de la provincia de Tucumán, este de Catamarca y Río Hondo, dio a conocer un informe técnico (http://www.recursoshidricos.gov.ar/webdrh/_docs/CIST-Informe%20Completo.pdf).

En la introducción del extenso trabajo se expone acerca de las causas fundamentales de las inundaciones en la subcuenca del río Marapa y cómo fueron potenciadas en 2017, tomando como caso de estudio la localidad de La Madrid, departamento de Graneros. Se indica en uno de los puntos que se ha producido de manera antrópica una duplicación del área de aporte hídrico directo a La Madrid, activándose y desestabilizándose la cuenca baja del río San Francisco, que en forma de bañados conducía los excedentes hídricos en forma laminar, en amplios cauces y a baja velocidad.

El área correspondiente al sector montañoso quedó prácticamente sin la cobertura del bosque nativo. Ello implica que La Madrid tenderá a sufrir inundaciones de ahora en más con mayor frecuencia que las históricamente registradas. Se señala que los desmontes, estimados en 950 km² (95.000 ha) en un lapso de 33 años, produjeron la previsible modificación de la dinámica hidro-geomorfológica de la cuenca media y baja. Ya no existe el bosque nativo ribereño que mantenía esta dinámica de agua de frente expandido, tirantes reducidos y bajas velocidades. Se indica que los productores, después de alterar las condiciones de absorción y en el ánimo de “defenderse”, canalizaron el agua en suelos finos de muy frágil estructura y modificaron la dinámica natural agua-suelo sin tener una visión integral de la subcuenca. Los cambios del uso de suelo producidos en la subcuenca media y baja del río San Francisco tuvieron como objetivo primordial la productividad, afectando y desestabilizando mediante canalizaciones y desvíos no planificados, la dinámica natural del sistema.

Un estudio de la década de 1990 consignaba qué obras debían efectuarse para lograr el aprovechamiento integral de los recursos hídricos y evitar inundaciones, pero poco o nada se hizo. Este tiempo de escasas lluvias es el ideal para encarar obras, pero al parecer, hay otras prioridades. La realidad muestra que, pese a contar con una legislación, el Estado ha sido incapaz de controlar la tala indiscriminada del piedemonte, en la que están involucrados importantes productores. Mientras nuestros representantes están entretenidos en el proceso electoral, se ha pronosticado que las inundaciones volverán a repetirse en La Madrid. Con demagogia no se solucionan los problemas de la gente.

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