“Hoy el pelo es un accesorio más, con el que se puede jugar, cambiar”

Jeremy Blanc, un reconocido colorista francés, dictó una clase magistral en Tucumán. Habló sobre tendencias y preferencias.

29 Ago 2017

Las mujeres más osadas quieren jugar con la fantasía. Y ese deseo lúdico se convierte en cabelleras completamente rosadas, por ejemplo, o en mechas que se desvanecen con un tinte violeta. Las más clásicas también quieren cambios, pero prefieren que el efecto no sea shockeante, sino que parezca como que los rayos del sol han teñido románticamente sus melenas. Esas preferencias son tendencias tanto en Argentina como en Francia, según contó a LA GACETA el colorista francés Jeremy Blanc, miembro de la Haute Coiffure Française y embajador internacional de L’Oréal Professionnel. Ayer, ofreció una clase magistral en Tucumán sobre las últimas técnicas internacionales en coloración, pensada exclusivamente para capacitar a peluqueros y coloristas del NOA.

Horas antes de brindar la clase, Jeremy se mueve al rededor de una modelo como si fuese una abeja zumbando cerca de una flor. La toca, se hace para atrás y la mira en detalle, hasta que vuelve a rozarla. Prepara a una de las mujeres que estarán con él en el escenario, donde explicará cómo aplicar los colores pastel o fantasía. Cerca de él circulan alrededor de 20 personas que integran el equipo de la marca francesa.

- ¿Qué es el pelo para la mujer actual?

- El cabello se ha convertido en un accesorio de moda con el que se puede jugar, cambiar. Es más o menos lo que hacemos con el maquillaje: uno se agrega, se saca, cambia, prueba... Hay una tendencia hacia el cabello largo.

- ¿Qué es lo primero que les vas a decir a tus colegas locales?

- Les diré que nosotros tenemos la función de sublimar la belleza de la mujer y no de disfrazarla. Entonces, les recomendaré que se dediquen con seriedad a su labor y que utilicen productos de buena calidad. Siempre digo lo mismo: no trabajamos para satisfacernos a nosotros, sino trabajamos para que ellas se vayan del salón contentas.

- ¿Qué tendencias traés a Argentina?

- Estuve mirando a la mujer argentina, paseando por las calles de todas las ciudades que visité (como Córdoba y Rosario) y no hay tanta diferencia con las europeas. En cuanto a color y moda se consume casi lo mismo. Aunque allá las mujeres empiezan a animarse a colorear la melena completa con los colores fantasía que estamos presentando ahora. El rosa, por supuesto, sigue siendo el color fetiche. Es muy nena, muy glamoroso. Otras prefieren un resultado discreto, con las raíces más oscuras. Como por ejemplo acá (muestra a la modelo que tiene en sus manos), que trabajamos las puntas solamente.


EN BOGA. Blanc dijo que el rosa es el más elegido. FOTO LOREAL.-

- ¿Cómo te adaptás a las cabelleras latinas, que son diferentes a las de Europa, por ejemplo?

- Las latinas tienen más pelo y más largo, por lo que tenemos que prepararnos más. Eso es cierto. Muchas veces, en los países europeos, debemos agregar extensiones o postizos y acá no pasa eso. Tenemos más “material” para trabajar. Eso es bueno.

- ¿Es difícil cortarle el pelo a las latinas, que lo prefieren largo?

- En Europa tenemos el mismo problema. En la clase digo que antes había tendencias más fuertes a nivel de los cortes, más marcadas. Ahora se lo dejan más natural. De hecho, vienen más a la peluquería para teñirse antes que para cortarse. Y si lo prefieren corto, trato de dejar que les caiga sobre el hombro para que haya movimiento.

- ¿Qué te estásn llevándo de Argentina?

- Trabajé con muchos peluqueros, pero sobre todo con técnicos locales. Son muy metódicos y precisos. Tienen técnicas muy buenas. Y la verdad es que me trataron muy bien, por lo que estoy con pocas ganas de irme.


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