Las mascotas nos comen el bolsillo

La oferta de productos es interminable y, con tal de darles con el gusto, todo vale. ¿Cuál es el límite?

23 Ago 2017

No todo es amor y compañía con las mascotas, mucho menos si las tratamos casi como si fueran hijos. La libreta de gastos de Martina Yapur (docente, soltera, 32 años) tiene en cada página ítems que corresponden a su pequeña Laika, una caniche de un año y medio: peluquería $200, alimento $50, pipeta $90, veterinario/vacunas $300, paseador $540. Total aproximado en esta semana: $ 880.

Gastamos más plata en ellos. No queremos que nada les falte a nuestros perros o gatos. Siempre atentos a las tendencias el mercado, los negocios conocidos como pet shops y las peluquerías caninas se multiplican por la ciudad al punto de que ya hay una cada tres cuadras, según calculan los veterinarios.

Un estudio de la consultora Focus Market muestra que en Argentina hacerse cargo de un perro puede costar alrededor de $2.000 por mes. Un gato requiere un desembolso de unos $400 por el mismo período.

Según este trabajo no es casualidad que cada vez más negocios les abran las puertas a las mascotas. Nuestro país lidera el ranking mundial de perros por habitante: el 66% de los argentinos tiene uno o más. El crecimiento de los hogares unipersonales trajo aparejado el aumento de las razas pequeñas de perros y de gatos en los hogares.

Para ellos la oferta de productos va mucho más allá del alimento balanceado: hay desde golosinas y snacks (se dan a la mascota como un premio o un mimo) hasta todo tipo de accesorios: juguetes, muebles y ropa. Algunos comercios ofrecen zapatillas, gorras e incluso vestidos de novia. Todo es una muestra clara del cambio en el lugar que ocupan los animales en la vida de las familias argentinas. El tema es: ¿está bien que gastemos mucho dinero en ellos?

“Creo que es algo que no le hace mal a nadie”, opina la veterinaria Patricia El Kadi. “Si el perro se siente bien, más mimado, yo no lo cuestiono”, añade. No obstante, la veterinaria está en contra de humanizar los comportamientos de los perros. Por ejemplo, dejar que se adueñen de la cama o tratarlos como hijos.

Según El Kadi, hoy se gasta más porque es mayor la oferta de servicios y accesorios para mascotas, un negocio de alta rentabilidad. ¿Es necesario llevarlas a la peluquería o bañarlas con regularidad? “Depende de cada caso. Los que tienen el pelo más largo sí precisan cortes regulares y baños. El problema es que les anuda el pelo y la piel no puede respirar; entonces se producen infecciones. Además, hay razas como los caniches que necesitan depilación de orejas y desobstrucción de glándulas anales”, especificó.

Variedad

Los gastos en mascotas varían mucho de acuerdo con la raza y al tamaño del perro. También cambian en función de qué tanto se lo haya “humanizado” y se lo mime. Hay personas que gastan más en champú para el perrito que en el propio.

La veterinaria Rosandra Molina cree que este fenómeno tiene que ver con que aumentan la soledad y los hogares unipersonales. Una mascota se convierte en la única compañía. “Si está bien o está mal, depende de cómo lo mires. Para quién está solo, el animal es todo. Lo que a veces no está bien es el colecho. Los animales reclaman su territorio y a veces cuando lo querés sacar se ponen agresivos”, sostiene.

De las cosas que se ofrecen en el mercado -que cada vez son más- ¿cuáles son innecesarias? Según Molina, el champú perfumado o para oscurecer el pelo no es fundamental. “Sí los productos para bañarlos indicados por los veterinarios para casos de dermatitis”, resalta.

No necesitan zapatos, por ejemplo. Es muy incómodo para un animal. En el caso de la ropa, depende de la mascota. “Si tiene mucho pelo, no precisa. Ahora, si es muy cachorro o viejito y tiene pelo corto tal vez sí necesite un chaleco los días de frío -precisa Molina-. Ahora, si hablamos de vestiditos o chombas, hebillas para el pelo y golosinas, no son imprescindibles, pero tampoco perjudiciales”.


TODO LO QUE PODÉS ENCONTRAR EN LOS PET SHOPS
Un minipaseo por los pet shops de Tucumán deja en claro cómo ha crecido en los últimos años el mercado de los accesorios para mascotas en la provincia. Hay de todo para el guardarropas: desde buzos y chalecos hasta vestidos, enteritos y tutús. Para los que ni siquiera dejan de salir de paseo los días de lluvia, hay pilotos y paraguas invertidos  que se atan a la correa del perro. También se pueden conseguir botitas especiales para la lluvia o zapatillas muy cancheras si la idea es tenerlos de entrecasa.
El mundo de las golosinas está poblado de huesitos saborizados, snacks (palitos que saben a queso, pollo, carne o frutas) y hasta helados de banana y crema, que vienen listos para  refrigerar durante 30 minutos y luego darle al perro.
Cuenta Lili Salene que cuando comenzó a vender accesorios para perros -junto a su hermana Ana María- nadie les tenía mucha fe. Corría 2001. “Nosotras leíamos que en otros países, como Japón, cada vez más gente humanizaba el trato hacia las mascotas, que se estaban convirtiendo en grandes compañías de las personas. Pensábamos que podía pasar eso aquí también y por eso nos arriesgamos. Al principio fue duro, pero con el tiempo vimos que aumentaban la cantidad de perritos chicos en el centro y así fuimos creciendo”, detalla.
Hoy el negocio que tienen trabaja sin parar. “Aquí vienen a buscar regalos para el Día del Animal, el Día del Niño, para el cumpleaños de la mascota, para cuando llegan a la casa, etcétera”, detalla. En su local tienen desde set para nacimiento de perros (rosas o celestes) hasta cochecitos similares a los de bebés para pasear a las mascotas. También Salene relata que se incrementó día a día la cantidad de personas que viven solas y están acompañadas por gatos. Los accesorios para ellos van desde ropa y juguetes (los ratoncitos son los más buscados) hasta muebles especiales, que incluyen materiales para que el felino arañe. Algunos tienen una casita incluida.
Lili, que se encarga de los diseños de moda para las mascotas, ya está trabajando en la nueva línea primavera-verano. Y anticipó que -como cada año- también hará un kit playero, que viene con bikini para ellas y short de baño para ellos, además de la salida de baño y un chaleco salvavidas, el que suelen pedirle quienes llevan a pasear a sus perros en lancha.
En la peluquería canina de Carolina Páez hay un catálogo extenso de accesorios: juguetes, champú y crema de enjuague, perfumes importados, cortadoras de pelo, collares con GPS y bolsas ideales para levantar la materia fecal, y cinturones de seguridad para el auto, entre otras cosas. “La gente cuida a sus mascotas como si fueran verdaderos hijos”, resume.
VACUNAS
Este gasto es mayor al principio. En los primeros meses hay un plan de vacunación que sale unos  $400 mensual. Después se necesitan unos $600 al año para ponerles  vacunas antirrábicas y quíntuples, que los protegen contra el parvovirus, moquillo, hepatitis, parainfluenza y tos de las perreras.
LOS PASEOS
Los paseos son señalados como uno de los gastos más importantes, ya que el servicio puede valer semanalmente entre $600 y $1.000. En Tucumán, la hora de paseo de perro cuesta aproximadamente $ 90. Eso es, por ejemplo, lo que cobra Juan Alanís, que se especializó desde 1999 en el rubro. Él trabaja principalmente con canes de gran porte. Los busca de sus domicilios y los lleva a alguna plaza durante una hora. “Todos los perros, no sólo los que viven en departamentos, necesitan salir, sociabilizar”, destaca Alanís. Confirma este dato la veterinaria Patricia El Kadi. De hecho, ella sostiene que hay tantos paseadores porque la gente ya no tiene tiempo de hacer este trabajo. Los perros que están encerrados todo el tiempo tienen ansiedad y cuando esta se acumula se producen trastornos de conducta, señala.


> Todo lo que podés encontrar en los pet shops
Un minipaseo por los pet shops de Tucumán deja en claro cómo ha crecido en los últimos años el mercado de los accesorios para mascotas en la provincia. Hay de todo para el guardarropas: desde buzos y chalecos hasta vestidos, enteritos y tutús. Para los que ni siquiera dejan de salir de paseo los días de lluvia, hay pilotos y paraguas invertidos  que se atan a la correa del perro. También se pueden conseguir botitas especiales para la lluvia o zapatillas muy cancheras si la idea es tenerlos de entrecasa.
El mundo de las golosinas está poblado de huesitos saborizados, snacks (palitos que saben a queso, pollo, carne o frutas) y hasta helados de banana y crema, que vienen listos para  refrigerar durante 30 minutos y luego darle al perro.
Cuenta Lili Salene que cuando comenzó a vender accesorios para perros -junto a su hermana Ana María- nadie les tenía mucha fe. Corría 2001. “Nosotras leíamos que en otros países, como Japón, cada vez más gente humanizaba el trato hacia las mascotas, que se estaban convirtiendo en grandes compañías de las personas. Pensábamos que podía pasar eso aquí también y por eso nos arriesgamos. Al principio fue duro, pero con el tiempo vimos que aumentaban la cantidad de perritos chicos en el centro y así fuimos creciendo”, detalla.
Hoy el negocio que tienen trabaja sin parar. “Aquí vienen a buscar regalos para el Día del Animal, el Día del Niño, para el cumpleaños de la mascota, para cuando llegan a la casa, etcétera”, detalla. En su local tienen desde set para nacimiento de perros (rosas o celestes) hasta cochecitos similares a los de bebés para pasear a las mascotas. También Salene relata que se incrementó día a día la cantidad de personas que viven solas y están acompañadas por gatos. Los accesorios para ellos van desde ropa y juguetes (los ratoncitos son los más buscados) hasta muebles especiales, que incluyen materiales para que el felino arañe. Algunos tienen una casita incluida.
Lili, que se encarga de los diseños de moda para las mascotas, ya está trabajando en la nueva línea primavera-verano. Y anticipó que -como cada año- también hará un kit playero, que viene con bikini para ellas y short de baño para ellos, además de la salida de baño y un chaleco salvavidas, el que suelen pedirle quienes llevan a pasear a sus perros en lancha.
En la peluquería canina de Carolina Páez hay un catálogo extenso de accesorios: juguetes, champú y crema de enjuague, perfumes importados, cortadoras de pelo, collares con GPS y bolsas ideales para levantar la materia fecal, y cinturones de seguridad para el auto, entre otras cosas. “La gente cuida a sus mascotas como si fueran verdaderos hijos”, resume.

Vacunas
Este gasto es mayor al principio. En los primeros meses hay un plan de vacunación que sale unos  $400 mensual. Después se necesitan unos $600 al año para ponerles  vacunas antirrábicas y quíntuples, que los protegen contra el parvovirus, moquillo, hepatitis, parainfluenza y tos de las perreras.

Los paseos
Los paseos son señalados como uno de los gastos más importantes, ya que el servicio puede valer semanalmente entre $600 y $1.000. En Tucumán, la hora de paseo de perro cuesta aproximadamente $ 90. Eso es, por ejemplo, lo que cobra Juan Alanís, que se especializó desde 1999 en el rubro. Él trabaja principalmente con canes de gran porte. Los busca de sus domicilios y los lleva a alguna plaza durante una hora. “Todos los perros, no sólo los que viven en departamentos, necesitan salir, sociabilizar”, destaca Alanís. Confirma este dato la veterinaria Patricia El Kadi. De hecho, ella sostiene que hay tantos paseadores porque la gente ya no tiene tiempo de hacer este trabajo. Los perros que están encerrados todo el tiempo tienen ansiedad y cuando esta se acumula se producen trastornos de conducta, señala.

Armá tu presupuesto

De $25 y $50 - el kilo de alimento balanceado

De $70 a $200 - salen los productos antipulgas

$80 - puede costar la consulta veterinaria (hasta $400 si es a domicilio)

$350 -  cuestan los dos pares de zapatillas para perros

$300 - sale un paraguas para mascota

$15 - vale un helado para perros

$5.490 - cuesta el cochecito para pasear mascotas

$150 - vale un piloto para la lluvia para cahorros

$990 - es el precio de un kit para recien nacido: incluye cuna, manta polar y toalla

$1.000 - cuesta un mueble de entretenimiento para gatos, con casita incluida


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