Manzur: “al que queme caña, vamos a caerle con todo el peso de la ley”

El Gobernador pidió que la población denuncie a los que dañen la salud y el medio ambiente.

22 Ago 2017
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NO VA MÁS. En San Andrés, un partido de fútbol infantil debió suspenderse. CAPTURA DE VIDEO

La quema de caña de azúcar se repite para esta época. Durante esta temporada ha provocado, por ejemplo, que a principios de mes se produjera un apagón en el sur de San Miguel de Tucumán y en otras localidades. Ayer, en tanto, los incendios se extendieron por la zona Este de la provincia. “Es un delito que no solamente daña el medio ambiente y la salud de la población, sino que también pone en peligro la circulación vehicular porque resta visibilidad en las rutas cercanas a los campos”, indicó a LA GACETA el gobernador Juan Manzur. El mandatario remarcó que el Poder Ejecutivo será inflexible respecto de las sanciones. “Al que queme caña, vamos a caerle con todo el peso de la ley”, manifestó. El gobernador acotó que el Estado robustecerá los operativos de control, con el fin de erradicar “estas prácticas ilícitas”. Pidió, además, que la población denuncie a los que inicien estos incendios, como el que se observó ayer en cercanías de San Andrés.

A principios de mes, el director de Defensa Civil, Fernando Torres, había dicho: “La zona en la que más denuncias se vienen registrando es en el Este, Cruz Alta, Leales… que es donde más incidió la helada. Estamos viendo un comportamiento diferente a otros años: por los programas de medio ambiente, hay más conciencia en algunos sectores de la producción, pero hay otros a los que no les llegó el mensaje”.

Los incendios de cañaverales se registraron ayer en varias fincas tucumanas, ubicadas en la zona de San Andrés, y en la ruta 9, cerca del arroyo Mixta, en Los Puestos. Así lo informaron los lectores de LA GACETA a través de Whatsapp. Además, describieron algunos choques en el trayecto entre Tucumán y Las Termas, por la densa humareda que cubrió el camino.

En San Andrés se produjo uno de los incendios más importantes, que obligó a suspender un partido de fútbol infantil porque “el humo dañaba la vista y la respiración de los chicos”, según la madre de uno de los pequeños futbolistas. Otro de los siniestros se inició en la zona de Mixta, también a la vera de la ruta 9. Allí, el humo derivado de las llamaradas se extendió sobre un extenso sector de la ruta. Por ese motivo, los conductores llegaron hasta a detener los vehículos al costado del camino por la falta de visibilidad. Eso derivó, además, en que se produjeran algunos accidentes. Los incendios y la humareda afectaron además a las localidades de Laguna Azul, El Bracho y El Naranjito. Los automovilistas se vieron obligados a transitar a muy baja velocidad en toda esa zona, dado que la visibilidad era escasa. El humo afectaba también la respiración e irritaba los ojos de habitantes y viajeros.

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