Alcohol cero: la cantidad de infracciones bajó un 53%

Desde hace un año y un mes que se implementó la ley en la provincia y los datos sorprenden. Varones infractores

20 Ago 2017
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BUENOS AIRES Y LAS PIEDRAS. Allí se realizó un control el viernes. En el caso de la foto dio cero alcohol. LA GACETA / FOTO DE ANTONIO FERRONI.-

“El que bebe no maneja”. Con esta premisa, en julio de 2016 comenzó a aplicarse en la provincia la ley de alcohol cero. Pasó un año y poco más de un mes. La sorpresa: en este lapso bajaron a más de la mitad el número de pruebas positivas.

Según la estadística oficial, pasó algo que no esperaban que ocurriera tan pronto con la implementación del programa. En julio de 2016 hubo en promedio 81 multados semanalmente por alcoholemia positiva. En el mismo mes, pero en 2017, la cifra bajó a 38. Esto significa que las infracciones disminuyeron un 53%.

En agosto sucedió algo similar: de 63 multados por semana en 2016, la cifra bajó a 33 en las primeras semanas de este mes de 2017.

Según el director de Transporte de la provincia, Raúl Hernán Aldonate, esto tiene una primera explicación: los conductores ya no especulan cuánto pueden tomar. Saben que si van a salir en auto y beben, aunque sea un trago de alcohol, se exponen a una multa. Una infracción que puede alcanzar los $ 22.000 y la inhabilitación para conducir hasta por dos años.

Otros datos    

Lo que no se ha modificado mucho es el hecho de que los automovilistas son los que más infringen la ley de alcoholemia. Después están los motociclistas. En todos los casos, más del 95% de los sancionados son varones. Y casi el 70% tiene menos de 34 años.

El promedio de alcohol en sangre también bajó. Mientras que en julio de 2016 era de 0,61 gramo por litro de alcohol en sangre, en julio de este año fue de 0,42 (menos de lo que estaba permitido hasta julio de 2016, que eran 0,5 g de alcohol en sangre). Claro que en los controles de rutas, especialmente en El Manantial y en Famaillá, los inspectores y médicos encuentran casos excepcionales, como un conductor de esta última ciudad al que hace unos días le encontraron 1,7 gramo por litro de alcohol en sangre. ¿Qué significa esto? Un peligro gigantesco: una persona en esas condiciones de ebriedad está al límite de no poder mantenerse en pie, perdió toda capacidad de reflejos y su riesgo de sufrir un accidente se multiplica por 20.

Hugo Ledda es jefe del departamento Tráfico de la Dirección de Transporte provincial y desde hace 10 años, cuando Tucumán empezó a hacer controles de alcoholemia, está a cargo de estos procedimientos.

“En 2007, cuando recién comenzamos y el límite de gramos de alcohol en sangre era de 0,5 g para los automovilistas y 0,2 g para los motociclistas, secuestrábamos entre 70 y 80 vehículos por día, algo que en la actualidad hacemos por semana, y con suerte. Hoy la mayoría de los conductores pasa por el alcoholímetro y el resultado es 0. Notamos que con la nueva ley de alcoholemia la gente se cuida mucho más; no están midiendo cuántos vasos pueden tomar”, analizó.

De todos modos, no falta el que se enoja porque lo paran en un control y porque les da positivo el test. Sucede todo el tiempo. Hace poco, una mamá fue indignada hasta las oficinas de Transporte (están en la Terminal de Omnibus) y le hizo planteos al director porque habían multado a su hijo y le habían secuestrado el auto. “Después de una larga charla entendió que en el fondo le estábamos haciendo un favor”, contó Aldonate, quien considera que en Tucumán está cambiando la cultura de “salir, emborracharse y manejar”. No obstante, cree que hay más conciencia en los adultos que en los jóvenes.

Otra escena que se ve con frecuencia en los operativos es la de los conductores que se niegan a hacerse el test. Este mes ya hubo dos casos. En estas situaciones se aplica la máxima sanción: dos años de inhabilitación para conducir y una multa que supera los $ 20.000.

“Al principio la gente renegó mucho porque decían que no podían tomar ni una copa de vino. De a poco se fueron acostumbrando. Creo que esto se ve reflejado en una mayor seguridad vial. Es evidente que tenemos que mejorar, reforzar los controles. Vamos por ese camino. Ahora incorporaremos más médicos a los procedimientos”, adelantó Ledda.

En la actualidad se hacen dos operativos por noche, desde el jueves hasta el domingo. Los lugares van variando de acuerdo a la época del año y las costumbres sociales. En verano los efectivos suelen ir más veces a El Cadillal, por ejemplo. La mayor cantidad de secuestros se producen en la capital, Yerba Buena, Lules y Aguilares.

Sin choferes alternativos

Otro detalle interesante: del total de infracciones labradas, en el 84% de los casos los efectivos terminaron incautando el vehículo de la persona que conducía alcoholizada. Esto quiere decir que en muchos casos no había acompañantes en condiciones de manejar.

La ley tucumana preve la figura del “conductor alternativo”, que debe superar la prueba de alcoholemia y tener licencia. Este permiso se otorga siempre que el multado no tenga más de 0,49 gramo de alcohol en sangre.

TESTIMONIO
“lo que me dolió fue pagar la multa”
“Hace tres meses me detuvo Transporte. Yo venía manejando desde Yerba Buena hacia la capital. Me hicieron control de alcoholemia, soplé lapipeta y salió positivo. No había tomado mucho y me sentía bien para manejar. Me retuvieron la licencia de conducir y me hicieron una multa cara. Aprendí. Ahora, si salgo y sé que voy a beber uso un taxi o busco un amigo que me lleve en su auto. No me gustaría volver a pasar por eso. Más allá de la cuestión de seguridad y de salud, a mí lo que me dolió fue pagar la multa”, cuenta Luciano, de 27 años, a los voluntarios del programa “Activá tu control”. Ellos recorren boliches y bares buscando conductores que no consuman alcohol y se comprometan a llevar a sus amigos.

> TESTIMONIO
“Lo que me dolió fue pagar la multa”

“Hace tres meses me detuvo Transporte. Yo venía manejando desde Yerba Buena hacia la capital. Me hicieron control de alcoholemia, soplé lapipeta y salió positivo. No había tomado mucho y me sentía bien para manejar. Me retuvieron la licencia de conducir y me hicieron una multa cara. Aprendí. Ahora, si salgo y sé que voy a beber uso un taxi o busco un amigo que me lleve en su auto. No me gustaría volver a pasar por eso. Más allá de la cuestión de seguridad y de salud, a mí lo que me dolió fue pagar la multa”, cuenta Luciano, de 27 años, a los voluntarios del programa “Activá tu control”. Ellos recorren boliches y bares buscando conductores que no consuman alcohol y se comprometan a llevar a sus amigos.


> El costo de manejar con una o varias copas 

MEDIDA.- Las autoridades entienden que el bolsillo pesa a la hora de salir con el auto y tomar alcohol. Los montos que se cobran por este tipo de infracción son elevados: van de $ 2.200 a $ 22.000 (se determina por el valor de la nafta súper de YPF, que en Tucumán ronda los $22).                         

INFRACCIONES LEVES.- Van desde $ 2.200 a $ 4.200. Por circular con 0,01 a 0,19 gramo de alcohol en sangre. Se retiene el carnet hasta el pago de la multa. Se permite que un conductor alternativo (si está en condiciones) maneje el auto. Si no existe esta opción, se secuestra el rodado.

INFRACCIONES MODERADAS.- Van desde los $  4.222 a $ 8.800. Por circular con 0,20 a 0,49 gramo de alcohol en sangre. Se retiene el carnet de seis meses a un año. Se permite que un conductor alternativo maneje el auto.

INFRACCIONES GRAVES.- Van desde $ 8.822 a $ 15.400. Por circular con 0,50 a 0,99 gramo de alcohol en sangre. Se retiene el carnet de seis meses a un año. No se permite que un conductor alternativo maneje; directamente se secuestra el vehículo.

INFRACCIONES MÁXIMAS.- Van desde $ 15.422 hasta los $ 22.000. Por circular con más de 1 gramo de alcohol en sangre por litro. Se retiene el carnet por dos años. No se permite que un conductor alternativo maneje; directamente se secuestra el vehículo.


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