Un mito que se cae: según un estudio la humedad no empeora el dolor en las articulacioens

El trabajo advierte que, cuando aumenta el calor, las personas se mueven más y por eso se lesionan.

11 Ago 2017
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EN DUDA. Muchas personas aseguran que la humedad aumenta el dolor. ARCHIVO

“Mmm, me están doliendo las articulaciones y los huesos... Va a cambiar el tiempo”. Ni el Servicio Meteorológico Nacional tiene tanta precisión como las personas que sufren problemas articulares. Y parece cuestión de creer o reventar porque, a pesar de las miradas desconfiadas, siempre terminamos dándoles la razón.

En un nuevo estudio para conocer si los dolores articulares empeoran con ciertas características meteorológicas los investigadores llegaron a una conclusión que contradice ese “saber” popular. El incremento del dolor no tiene que ver con las condiciones previas a un cambio de clima, pero las dolencias sí se incrementan cuando sube la temperatura. De todas maneras, no es responsabilidad del clima en sí, sino que, cuando hace más calor, las personas se animan más a salir, se esfuerzan más de lo que pueden y después terminan doloridas.

Este estudio fue llevado adelante por el equipo del experto en ortopedia Scott Telfer de la Universidad de Washington (Seattle). El trabajo relaciona datos meteorológicos de 2011 a 2015 de 45 ciudades estadounidenses con las búsquedas en internet de palabras clave como “dolor articular”. El trabajo fue publicado en la revista Plos One.

El resultado es que las búsquedas en internet aumentan constantemente con las temperaturas hasta más o menos por encima de los 20°. A partir de allí vuelven a bajar, al igual que si llueve. Las mayores consultas sobre dolores en las rodillas aparecían con 23° y las de cadera con 28°.

“No encontramos ningún mecanismo directo que relacione la temperatura ambiente con el dolor. Creemos en cambio que las personas son más activas en los días de buen tiempo y tienden a esforzarse excesivamente y a lastimarse, por lo que después hacen búsquedas online”, señaló Telfer. De todos modos, seguirán investigando esta hipótesis.

El estudio fue criticado sin embargo por algunos colegas, como el profesor Marcus Schiltenwolf de la Clínica Universitaria de Heidelberg, en Alemania. “Hay quienes no soportan la humedad, otros el calor. La forma de percibir el clima es muy particular. Para muchos no es un problema”, cuestionó.

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