Para Emilio Díaz “el jazz es grande como el universo”

El músico adelanta hoy las composiciones propias que incluirá en su próximo disco.

11 Ago 2017
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FUSIONADO. Emilio Díaz y su guitarra se transforman en uno solo. Prensa.-

Emilio Díaz acaricia inquieto las cuerdas de su guitarra, en una suerte de ritual para que el tiempo se acorte y llegue más pronto su presentación de esta noche en el Club Alemán, transformado ya en un nuevo reducto para el jazz tucumano.

Allí llevará su repertorio de temas del latin jazz, con aperturas hacia el funk, el soul, el blues y varias fusiones y sonidos diferentes. En su presentación de esta noche estará acompañado de Silvio Mercado, Gerardo Alderete y Pato Peña.

“Suelo recorrer distintos estilos, como también escuchar diferentes músicas, lo que me enriquece mi forma de tocar y mi versatilidad. Tengo una necesidad constante de aprender algo nuevo y de conocer. Hay veces que me siento cómodo haciendo folclore, y otras me divierto mucho cuando toco algo caribeño. Pero el jazz es algo apasionante y ahí encuentro una libertad musical muy grande”, le explica a LA GACETA.

El artista comenzó a tocar la guitarra a los cinco años, en forma autodidacta: lo primero que hace es “escuchar, escuchar y escuchar”, para aprender de los demás, experiencia que desarrolló en sus bandas. “Todo músico mayormente arranca por el folclore o el rock. y de ahí busca su identidad. Comencé con un rasguido de zamba y chacarera, que es nuestra música nacional, y eso me dio swing, una condición rítmica rica. En mi adolescencia me llego un CD de Luis Salinas, y me cambió todo. Investigué, busqué y así llegué a conocer a los grandes jazzistas. Todos tenemos una influencia o un maestro de quien aprendemos”, recuerda.

A su criterio, hay un punto de contacto muy firme entre el jazz y la música latinoamericana, incluyendo al folclore argentino. En toda la gama de sonidos hay una identidad que proviene de lo afro, y al ser música popular, está presente la improvisación. Este entorno permite que aparezca una vertiente infinita de músicas y que, a medida que pasan los años, más fusiones se produzcan.

Díaz aclara que no se considera un guitarrista ortodoxo y clásico de jazz o un moderno: “me gusta tocar a mi manera y principalmente como lo siento, que es una interpretación”. En 2016 sacó su primer disco, “Voy”, mientras que ya comenzó a preparar el siguiente, que todavía no tiene nombre.

“‘Voy’ fue la primera canción que compuse el año pasado, después de un tiempo que no escribía nada, que estuve estático, incluso de no tocar. Y salió esa melodía. Fue como decir vuelvo al camino y sigo, no quiero quedarme, dejo atrás todo y esa decisión me produce sensaciones, esperanzas, ganas… El futuro disco, que saldrá antes de fin de año, tendrá también temas míos y algunas canciones del brasileño Iván Lins, a quien admiro; habrá fusión, algo de smooth jazz, funk y baladas”, asevera.

Señala que al momento de componer no da muchas vueltas cuando tiene una idea. “Y a esa inspiración la convierto rápido en música. El jazz es muy abierto y tiene muchos abanicos de posibilidades; te brinda muchas herramientas desde lo rítmico, lo melódico y lo armónico, siempre saliendo de lo clásico. Todo género musical tiene sus propias reglas y formas para que mantenga su esencia, pero el jazz es libre y grande como el universo y cada uno sigue el camino que quiere a la hora de componer o de ser un intérprete, se pone sus propias normas”, agrega.

Momento especial

El jazz tucumano está en un momento de esplendor, con mucha fuerza y la multiplicación de cultores sobre el escenario, con los aportes especiales de un festival internacional hace pocos meses y otro nacional el año pasado, que se repetirá en diciembre. El guitarrista cree que algunos de los secretos del crecimiento del género en la provincia está en el compartir con otros músicos y en el aprender tocando entre pares, pero aclara: “hay que seguir trabajando y darle vigencia a las bandas locales, porque hay mucho nivel”.

Díaz ya tuvo la experiencia de transitar escenarios nacionales, como cuando estuvo en el Tercer Festival de Jazz de Salta 2015, donde compartió noche con Oscar Giunta, Hernán Jacinto y Arturo Puertas, entre otros. A fin de mes viajará a Buenos Aires para tocar a dúo con Ernesto Snajer en Café Vinilo; y luego estará en San Juan con el flautista Juan Carlos Liendro.

“Esas oportunidades me llegaron porque entre los músicos de jazz del país existe ayuda y solidaridad, aunque a veces por las posibilidades de traslados conviene tocar con músicos locales”, apuntó. Una característica que los diferencia de otros estilos es que, frecuentemente, aparte del recital se realiza una clínica o se dictan clases magistrales, donde comparten sus experiencias. “De esa manera, se crea un circuito nacional y un espacio más para poder mostrar el arte de cada uno”, advierte.

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