¿Sólo pan y trabajo?: esto le piden los tucumanos a San Cayetano en su día

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DEVOCIÓN. Los fieles le rezan a San Cayetano..FOTO LA GACETA/ LUCIANA COLLADO.

Desde esta mañana, miles de personas visitaron el templo en el que se venera a este santo en la zona sur de la capital.

07 Ago 2017

Como cada 7 de agosto, la fila para venerar a San Cayetano en su capilla es interminable. Cientos de personas esperan para encontrarse con la imagen del patrono del "Pan y del Trabajo" y persignarse ante ella. Cada una llega con una con una historia diferente que vuelca a los pies del santo. 

Algunos fieles llevan velas; otros, panes bendecidos. Hombres y mujeres cierran los ojos y piden con fe que se cumplan sus anhelos, agradecen los que ya consiguieron y otros cumplen las promesas que ofrecieron a cambio del favor que el santo les cumplió.

Mientras las canciones del coro de la Iglesia de la zona sur de la capital suenan entre los fieles, en la larga fila que espera para ingresar al templo se distingue una joven que lleva flores y canta con devoción. Detrás de ella, una anciana apenas puede avanzar apoyada en su bastón; llegando al final hay una mamá con sus hijos, que cuando alcanza el altar alza a sus niños para que toquen los pies de la imagen. No importa la edad; la devoción es la misma.

Ángela Lucrecia Frías tiene tres hijos y es devota de San Cayetano desde hace cinco años. Su suegra le regaló una estampita y desde entonces comenzó a rezarle. 

"Mi hijo no hablaba casi nada, no comía mucho y estaba enfermo. Le pedí por favor que lo curara. Prometí que si lo lograba yo repartiría sus estampitas", contó Ángela.

Asegura que el santo cumplió. Por eso, esta mañana su hijo mayor cargó dos cajas con 100 estampitas y panes para entregar en la puerta de la iglesia.

La promesa de Ignacio

Ignacio Ruiz Arrieta tiene un problema de salud en la columna. Trabajaba en una citrícola y tuvo que dejar su empleo porque el trabajo era demasiado pesado. Sin embargo,  necesita un empleo para subsistir y no duda en recurrir a la ayuda de la fe. 

De hecho, hoy hizo la fila desde muy temprano para tocar al santo y hacerle una promesa:

"Si me da un trabajo estable y que se adapte a lo que puedo realizar, voy a venir todos los 7 a donar lo que tenga", contó a LA GACETA.

Peregrinación en "bondi"

"Pocha" Pena visita a San Cayetano desde hace 22 años. Siempre  lo hace para agradecer y para pedir por trabajo para su familia. 

Sin embargo, hay algo particular en su experiencia: durante 20 años peregrinó a pie desde Yerba Buena hasta el templo en el que se venera a Cayetano (en Brígido Terán al 900).

Pero la edad ya le viene poniendo algunas zancadillas. Por eso en los últimos dos años hizo el trayecto en colectivo.

Él cumple, nosotros también

María Rosa Morales tenía a su mamá muy enferma. Estaba muy angustiada cuando decidió pedirle ayuda a San Cayetano; prometió que si la curaba, la iba a llevar a la iglesia todos los 7 de agosto.

Él lo cumplió y ella también. 


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