Buscan nuevas fuentes de energías alternativas

Cuando se habla de bioenergía, el término biomasa está implícito porque para aprovechar ese volumen vegetal (recursos fotosintéticos de los diversos cultivos) se requiere del desarrollo de una cadena de valor ligada fuertemente al territorio y de nuevos actores para su recolección, transporte, acondicionamiento, transformación y comercialización.

05 Ago 2017
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>> REPORTE RURAL

Hace mucho tiempo diversas instituciones investigan en la generación de energía, a través de los recursos fotosintéticos de los diversos cultivos que se realizan en la provincia.

Desde el INTI Tucumán enviaron a este diario un interesante artículo realizado por Martín Rearte, responsable del Área Valorización de Recursos Biomásicos en el que afirma que la “biomasa” se ha vuelto un sinónimo de oportunidades para el desarrollo económico de nuestra región y del país, especialmente en las zonas de producción agroforestal.

Aun así, el término, con toda su complejidad, nos queda corto para explicar la diversidad de actividades que se dan cuando se entrelaza con los desarrollos tecnológicos reales, que hoy dan lugar a un nuevo sector industrial que requiere de impulsos profesionales, económicos y tecnológicos para consolidarse y ser un motor de la economía regional.

El desarrollo de las economías regionales es un concepto vigente hace bastante tiempo, pero no existe una definición exacta. Cuando se habla de bioenergía este término está implícito, porque para aprovechar la biomasa se requiere del desarrollo de una cadena de valor ligada fuertemente al territorio y de nuevos actores para su recolección, transporte, acondicionamiento, transformación y comercialización.

La territorialidad de este recurso tiene que ver con sus propiedades físico-químicas, ya que naturalmente la biomasa es relativamente poco densa, haciendo que los costos de transporte y logística sean limitantes para su aprovechamiento y alcance como bioproducto.

Por ejemplo, si para comercializar una briqueta producida en Jujuy debo llevarla a Buenos Aires, toda la energía potencial del nuevo biocombustible se gasta en transporte siendo tanto ambiental como comercialmente negativo. Si logramos mejores técnicas de densificación y aprovechamiento, este balance puede ser mejorado logrando mayor alcance logístico.

En cuanto al aprovechamiento a gran escala de la biomasa, la reciente reglamentación de la Ley 27.191 de “Régimen de Fomento Nacional para el uso de Fuentes Renovables de Energía destinada a la Producción de Energía Eléctrica”, que busca alcanzar un mayor porcentaje de renovables en la matriz energética de nuestro país, ha dado lugar a una etapa de madurez en cuanto a la valorización de los recursos renovables.

Incluso, biomasas residuales comienzan a cobrar valor en lugar de ser un costo, ya que la mirada sobre muchos residuos industriales está migrando a recursos biomásicos potenciales.

En Argentina son tan variados como lo es la producción agroforestal, y no es secreto que estén asociados a un sinfín de problemáticas ambientales en diferentes lugares de nuestro país.

Las licitaciones del Plan RenovAR en el rubro de “Biomasa” son otro incentivo que marca la necesidad de cuantificar y valorizar cuencas de estas fuentes de energía, potencialmente aprovechables para su uso a gran escala para el armado de proyectos que puedan asegurar una provisión por décadas.

Para lograr potenciar este nuevo sector industrial basado en el aprovechamiento de biomasa para la generación de energía, el INTI trabaja arduamente en el desarrollo e inserción de tecnologías que incluyen la producción de nuevos bioproductos y biocombustibles.

Valorización de biomasa

La provincia de Tucumán a pesar de ser una de las más pequeñas en extensión, presenta, junto con Misiones, los mayores potenciales biomásicos factibles de transformar en energía y generar mercado.

Además, es importante tener en cuenta el trasfondo industrial que históricamente muestra su actividad económica, para nada ajena al aprovechamiento de biomasas en gran escala para la generación de energía. Ello da las pautas de que puede ser el motor del desarrollo bioenergético, no sólo del NOA sino también para todo el país.

El INTI en la provincia de Tucumán cuenta con una Unidad Técnica dedicada a la Valorización de Recursos Biomásicos y coordina una red de profesionales de diferentes especialidades en todo el país. Orienta sus acciones a brindar servicios a emprendedores, PyMEs y empresas que desean incursionar en el mercado de la bioenergía.

Es una institución referente en la temática, y actualmente acompaña proyectos en todo el territorio a través de la Red de Biomasa, generando, además, actividades que permitan conocer las complejidades del aprovechamiento a gran escala.

Una acción en este sentido fue la Semana de la Bioenergía, llevada a cabo el año pasado en Tucumán, en la cual se capacitó a profesionales de todo el país en la producción de pellets, biogas y energía eléctrica con gasificadores downdraft a partir de biomasa.

No caben dudas de que el trabajo que lleva adelante el Instituto de Tecnología Industrial (INTI) en Tucumán alcanza un impacto fundamentral, por lo que debe ser tenido muy en cuenta por aquellos que están interesados en invertir en tecnología para la generación de energía eléctrica a partir del empleo de fuentes renovables.

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