Los occidentales producen cada vez menos espermatozoides, según un estudio

El informe fue realizado por la Universidad de Jerusalén. Se desconocen las causas, por lo que se seguirá investigando.

26 Jul 2017

El número de espermatozoides que producen los hombres occidentales es cada vez menor. La preocupante afirmación surge de los resultados de un estudio llevado a cabo por la Universidad Hebrea de Jerusalén, y que fue publicado esta semana en la revista científica Human Reproduction Update, según consigna la agencia DPA.

De acuerdo con la investigación, entre 1973 y 2011 el número de espermatozoides por milímetro de esperma en los hombres de países occidentales ha disminuido en un 52,4%. Y en el caso del número de espermatozoides por eyaculación, el retroceso es aún mayor: un 59,3%.

“Ante la importancia de los espermatozoides para la fertilidad masculina y para la salud, las conclusiones del estudio efectuado suponen una urgente llamada de atención para investigadores y autoridades sanitarias de todo el mundo”, advirtió el director de la investigación, Hagai Levine, en un comunicado distribuido ayer entre la prensa.

No obstante, según apunta Artur Mayerhofer, especialista del centro de biomedicina de la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich, el estudio no analiza características de los espermatozoides como su movilidad ni posibles cambios morfológicos.

“Por tanto, no está claro que a la luz de los datos se pueda deducir que los hombres son realmente menos fértiles”, destacó este experto que no estuvo implicado en el estudio.

Con todo, añadió, la reducción del número de espermatozoides es sólo la punta del iceberg, pues la investigación da cuenta de una tendencia hacia problemas como el aumento de tumores en los testículos, criptorquidia o morbilidad y mortalidad general.

Cómo se investigó

El equipo de expertos liderado por Levine analizó 7.518 estudios con información sobre el número de espermatozoides procedentes de dos bases de datos. Después, siguiendo unas estrictas normas de selección, descartaron algunos -por ejemplo hombres con enfermedades crónicas- hasta quedarse con 244 mediciones de espermatozoides de 185 estudios en los que habían participado unos 43.000 hombres.

Después, dividieron a los hombres en dos regiones: con estilo de vida occidental (Norteamérica, Europa, Australia y Nueva Zelanda) y el resto del mundo, principalmente Asia, África y Sudamérica. De esta última zona procedía el 28% de las mediciones.

Según la media estadística, el número de espermatozoides por milímetro de esperma en el caso de los hombres occidentales disminuyó en torno a un 1,4% anual entre 1973 y 2011. Y el retroceso en la cifra por eyaculación fue de un 1,6%.

Estas cifras hacen referencia a hombres que no habían tenido hijos. Entre quienes sí tenían descendencia, el retroceso anual era de un 0,8% por milímetro de esperma y por eyaculación.

“Este estudio muestra claramente por primera vez que el retroceso es fuerte y permanente”, afirmó la coautora de la investigación, Shanna Swan, del Icahn School of Medicine at Mount Sinai de Nueva York. E instó junto al resto del equipo a investigar las causas para poder tomar medidas.

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