Efigies de congresales

Se las negó a la Casa Histórica, en 1901

24 Jul 2017 Por Carlos Páez de la Torre H
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SALÓN DE LA JURA. El humilde aspecto que tenía en los últimos años del siglo XIX.

A fines del siglo XIX y comienzos del XX, la Casa Histórica estuvo clausurada por la Nación, dado su pésimo estado. Sólo la Sociedad Sarmiento la abría los 9 de julio para el homenaje. En 1901, el Gobierno pidió al Ministerio del Interior que le facilitara los retratos de los congresales que tenía en sus dependencias, porque, en la Casa, solamente existían cuatro de esas efigies. El ministro Felipe Yofre contestó que, “con gran sentimiento, no puedo acceder al pedido de VE, pues los retratos a que ese Gobierno se refiere están destinados a adornar la nueva casa donde debe funcionar la Dirección General de Correos y Telégrafos”.

Un indignado artículo en la “Revista de Tucumán”, se preguntaba para qué necesitaba esa Dirección los cuadros. “Este pueblo –decía- no ha solicitado esos retratos para adornar paredes, que es el destino que allí, en la gran capital, se trata de dar a la efigie de los que nos dieron patria libre y soberana: era para rendirles culto en el mismo recinto”. Le parecían singulares “semejantes descortesías al pueblo de Tucumán, que en la hora afligente de nuestra historia fue la salvación de América”.

Pero, añadía, “no es extraño que un ministro de la Nación nos niegue esos lienzos viejos que han empezado a tener valor allí, en medio del bullicio mercantil, después que los hemos pedido indicando su destino, cuando se ha dado el caso de inaugurarse estatuas de personas extrañas al suelo americano, mientras permanece cubierta, abandonada y sola, la del gran Alberdi”. Opinaba que el despacho del director de Correos “podría muy bien engalanarse con los retratos de algunos heroicos guardahilos o mensajeros que han muerto helados en la cordillera, ‘apuñando’ la correspondencia que conducían; pero no con esos retratos que más nos pertenecen a nosotros que a cualquier estado argentino”.

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