El hospital de Concepción crece, pero el tomógrafo sigue guardado

El “Miguel Belascuain” cumplió 98 años. Asiste a 400.000 pacientes por año. Más servicios y deudas pendientes

21 Jul 2017
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UN SERVICIOS REMODELADO. El “Miguel Belascuian” brinda neonatología, obstetricia y ginecología. la gaceta / foto de maría silvia granara

Cuando comenzó a funcionar en su actual emplazamiento, el 19 de julio de 1919, el hospital de Concepción “Miguel Belascuain” apenas disponía de un pabellón de internación con cuatro camas. Sólo trabajaban dos enfermeras y para los otros sectores se había designado un peón, una cocinera y un ayudante, según revelan los datos históricos de la época. Hoy, a 98 años de su creación, el centro asistencial (que lleva el nombre de su primer director) es referente regional: atiende pacientes de ocho departamentos del interior tucumano y a pacientes que llegan desde Catamarca.

A pesar de haber acusado los avatares económicos y políticos de las distintas épocas, el hospital fue creciendo de a poco. Así llegó, en el último año, a registrar 1.100 pacientes atendidos por día, en consultorios externos, guardias de adultos, pediatría, obstetricia y ginecología. Es decir que por año llega a asistir a cerca de 400.000 personas. La capacidad de internación es de 350 camas.

“Al ser un hospital regional es de referencia polivalente. Atiende a hombres y mujeres de todas las edades, así como a embarazadas y niños. Tenemos la mayoría de las especialidades y de lo único que prescindimos es de neurocirugía y neurología. Es un hospital de complejidad de tercer nivel, ya que contamos con quirófanos, hemoterapia y otros servicios de apoyo” comentó a LA GACETA Gilda Gómez Mendoza, actual directora.

“Estamos festejando no sólo los 98 años de vida de este centro asistencial, sino además el hecho de que cada día se están agregando nuevas especialidades. Se aumenta la complejidad para acompañar al paciente en su enfermedad crónica o aguda. Se lo asiste tenga o no tenga obra social y más allá del lugar que provenga”, agregó.

De los cuatro quirófanos, dos están siendo refaccionados. Entre las últimas novedades que contribuyen a una mejor atención de los enfermos figura la incorporación de la videoendoscopía gástrica y la laparoscopía para cirugías en general. “Estos nuevos procedimientos contribuyen a que el paciente tenga un diagnóstico y tratamiento oportuno, seguro y rápido. La persona puede retornar a su casa o trabajo en mejor condiciones y en menos tiempo”, apuntó la directora.

En una época en que las enfermedades respiratorias alcanzan su pico entre los niños, fue de enorme contención la reciente habilitación la sala de terapia intermedia de pediatría. A partir de este y de otros servicios las derivaciones por mes a hospitales de la capital se redujeron de 300 a 100 pacientes.

¿Cuáles son los desafíos que tiene el hospital? Gómez sostiene que el centro de diagnóstico por imágenes, con la habilitación de un tomógrafo, es la obra que está en vías de encararse. El aparato, curiosamente, está guardado desde hace dos años.

Necesidades

La médica Adriana Bueno, dirigente del Sindicato de Trabajadores de la Salud, dijo que hay tenas pendientes de resolución en el “Miguel Belascuaín”. “Faltan profesionales, que se ponga en funcionamiento el tomógrafo y mejor atención a los más viejos. Necesitamos, en ese sentido, eliminar los pabellones de internación. En ellos al paciente se le falta el respeto. Hacen falta habitaciones con baños privados. No se puede tener un pabellón para 15 o 20 personas”, indicó.

Bueno precisó que el hospital necesita más médicos clínicos, especialistas en enfermedades infantiles e instrumentar medicina de la prevención. También apuntó a la necesidad de reconstruir los sectores antiguos del edificio que están muy deteriorados.

Los pacientes, por su lado, admiten que el hospital mejoró sensiblemente la atención, pero piden más médicos clínicos y especialistas. “A veces hay que andar varios días para conseguir el turno para algún profesional. Es que son pocos y la demanda es muy elevada”, comentó Graciela Vega, del barrio Municipal.

“Hay gente de Simoca y de otros lugares que se amanecen en la puerta del hospital para conseguir un turno. En la atención en consultorio se debería privilegiar a estos pacientes por la distancia de la que vienen”, opinó por su parte Gerardo Díaz, de Alto Verde.

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