Hernán Piquín, entre boleros y tangos

Esta noche, a las 22, es Piquín quien trae, con su troupe, boleros y tangos al teatro Mercedes Sosa.

15 Jul 2017
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FOTO LA GACETA/ INÉS QUINTEROS ORIO.

Piedra libre por Hernán Piquín, que llega a LA GACETA detrás de anteojos tornasolados, gorra de jean con visera y de jogging gris, en look ensayo.

“Acá me siento bien. Me encanta la gente, lo respetuosos que son, muy cariñosos. Y tengo muchos amigos”, dispara, y se acuerda de su amiga, la coreógrafa italiana Erminia Veglia, que tiene familia en Tucumán (y que lo trajo al San Martín con su espectáculo ‘Mi tierra’ en septiembre de 2016).

 “Hace mucho que quería hacer una fusión del tango y del bolero, y siempre por otros proyectos lo postergábamos. Cuando terminamos con ‘Let it be’, dije: vamos a hacerlo. Me gusta, es algo que me nace muy adentro. Y también el bolero es muy lindo. ¿Quién no se enamoró con un bolero o con un tango?”

 - Este es un espectáculo que no se estrenó en Buenos Aires. ¿Cómo responde el público?

- Empezamos a hacer gira y el público lo ha tomado superbien. No sabés qué lindos comentarios recibo en Facebook. Hay gente que me cuenta que con tal tema se enamoró de su marido o que tal tango es el que bailó por primera vez; es fabuloso.

 - ¿Cómo se estructura el show y quiénes intervienen?

 - Somos ocho bailarines y un cantante. La estructura es dinámica, y se van intercalando los temas entre tango-escenario y boleros. El cantante canta cuando baila una pareja, y también solo. La hora cuarenta se pasa volando para nosotros arriba del escenario, y para el público también. Las coreografías son algunas mías, otras de los bailarines y también de Osmar Odone y Sol Viviano, que son los directores y también bailan. Los bailarines y el cantante han trabajado en Dubai, Europa, China y Japón. Es un lindo grupo.

 - ¿Quién es tu partenaire?

 - Me acompaña Daiana Chorni desde hace cuatro años. Desde que Cecilia Figaredo se dedicó a su hijo, sólo baila en Buenos Aires y cosas muy específicas; no hace giras. Me llevo bien con Daiana y trato de llevarme bien con todo el elenco.

- Te llevás bien con toda la danza, más allá de la ortodoxia académica de la malla, la chaqueta y las puntas.

 - La verdad es que soy superfeliz. Me acuerdo que cuando les dije a mis viejos que quería bailar tenía cuatro años y había un programa los miércoles, en ATC (TV Pública) que se llamaba “Noches de gala” donde pasaban funciones del Colón. Yo me quedaba frente al televisor y decía: “quiero hacer eso”. A partir de un programa como el “Bailando” hay muchos bailarines que pasamos por esa pista, hay mucha gente que lo ve en su casa, y gracias a eso puede decir “quiero bailar”. Está bueno, porque es como devolver lo que a mí me pasó.

 - ¿En qué instancia estás en el Bailando?

 - Estamos ensayando la salsa de trío, que nos toca con Pampita, el 24 o el 25. Mi compañera, Macarena Rinaldi, está en Tucumán. Así que ahora me voy al hotel, como una ensaladita y me pongo a ensayar la salsa de trío (sin la tercera). Después tengo ensayo con la compañía.

 - ¿Al Bailando vas a divertirte?

 - ¡Ah, sí! Antes me afectaban mucho los dimes y diretes del jurado, de la gente y del reality show. Este año me juré: sólo voy a divertirme.

La sensualidad del tango y el romanticismo del bolero hechos danza suben esta noche al escenario del Mercedes Sosa, a cargo de la compañía que encabeza el popular bailarín bonaerense.


El bailarín dará su show hoy a las 22, en el teatro Mercedes Sosa (San Martín 479).



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Hernán Piquín
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