Plácido Domingo quiere actuar en 4.000 funciones

El cantante español quedará a sólo 100 actuaciones de su meta cuando hoy interprete “Macbeth” en Madrid. “Son días de fiesta”.

11 Jul 2017
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PERSONAJE ATRIBULADO. Domingo es el rey de Escocia en “Macbeth”. foto de KAREN ALMOND AND LA OPERA

Pese a sus 76 años, la jubilación no está en los planes del cantante Plácido Domingo, que esta noche celebrará su función 3.900 como el atormentado protagonista de “Macbeth”, en el Teatro Real de Madrid. El tenor y barítono español seguirá cantando “hasta que el cuerpo aguante”. Por ahora, tiene en mente el siguiente desafío: “a ver si llegamos a las 4.000 (presentaciones)”. Hasta ahora, interpretó 147 personajes distintos.

“Desde que hace muchos años llegué a mi función 700, que fue con ‘La traviata’ en el teatro Metropolitan de Nueva York, decidí celebrar las que acababan en cero y lo haré en el teatro con una cena con toda la compañía”, añadió el músico, que comenzó su carrera en México: debutó en Guadalajara en mayo de 1959.

Según explicó Domingo, desde que cambió de registro vocal, la obra es una de sus preferidas “tanto como lo fue el ‘Otello’”. Y es que a su juicio, ambas óperas verdianas inspiradas en William Shakespeare “son la combinación de lo más difícil tanto vocal como interpretativamente”. Aquí no basta “con cantar bien y moverte por el escenario”, sino que “hay que ser actor” para poder personificar al complejo rey de Escocia. A esos personajes que “hay que sentirlos de principio a fin”, subrayó.

La ópera de Giuseppe Verdi cerrará la temporada del máximo coliseo madrileño con una versión de concierto que cuenta con el director de la ópera de Los Ángeles, James Conlon, al frente de la parte musical y con la soprano italiana Anna Pirozzi en el papel de la pérfida Lady Macbeth, el reencuentro entre ambos luego de haber compartido cartel en “I due Foscari”. Como suele ser habitual, se trata de la segunda versión, pero en este caso se incluirá el aria final “Mal per me”, de la partitura original de 1847.

Emocionado por volver a la ciudad donde nació el 21 de enero de 1941 (“para mí son días de fiesta, gozo todo y venir a Madrid ya es el máximo”, admitió en una entrevista con la agencia de noticias alemana DPA), Domingo confesó que pese a su larga trayectoria, “cada noche es un reto; el público espera lo mejor, y hay que estar siempre pendiente de las condiciones físicas y vocales”. Pero lejos de quejarse, afirma que su trabajo “es una bendición”. “Disfruto de la música todos los días de mi vida”, declaró.

Proyecto en ascuas

Su fuerza y su optimismo ni siquiera se vieron empañados al ser preguntado por “Aída”, la superproducción que, en su faceta de director de orquesta en ocho de las 10 funciones previstas, soñaba con llevar por los grandes estadios de Europa. El inicio de la gira estaba previsto para mayo, pero tras varios problemas se aplazó a 2018 hasta que finalmente, el pasado mes, la empresa organizadora del espectáculo se declaró en bancarrota.

“Estamos en ascuas, como el público y como todo el mundo”, lamentó. Los socios restantes “no contestan”, así que no sabe qué pasará. “Y es una pena, porque es una producción maravillosa. No quiero decir fue, porque espero que se realice. No creo que esto se pueda quedar en la nada”, sostuvo.

No le falta trabajo. Actualmente es el director general de la Ópera Nacional de Washington y de la Ópera de Los Ángeles; el viernes 21 estará en Verona (Italia) y luego viajará a Kazajistán para celebrar los 25 años del concurso Operalia y a Austria para participar en los Festivales de Salzburgo.

Además, está planeando regresar al Teatro de la Zarzuela de Madrid, donde hizo sus primeros pasos. De algún modo, será un homenaje a sus padres, Plácido Domingo y Josefa Pepita Embil Etxaniz, quienes eran estrellas del género tanto en su país como en el extranjero entre las décadas de 1930 y 1950.

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