Ya se curan dolencias usando el propio cuerpo

La medicina regenerativa permite reparar tejidos dañados y también prevenir lesiones.

11 Jul 2017
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AVANCES. Los tratamientos se hacen con plaquetas o con células madre. eurodermaspa.com

En medicina el futuro ya llegó: las terapias personalizadas están logrando cada vez más éxitos en áreas que hasta hace poco no ofrecían alternativas (como ciertos tipos de cáncer o enfermedades autoinmunes). Uno de los ámbitos que ha avanzado se conoce como medicina regenerativa, rama especializada en reparar tejidos dañados o que no cumplen sus función con normalidad, utilizando tejidos autólogos (sangre o células del propio paciente) que promueven la curación del tejido afectado.

Según explicó Gonzalo Yamauchi, especialista en Medicinas regenerativas y presidente de la Asociación Latinoamericana de medicina músculoesquelética (LAOM), en todos nuestros tejidos se suceden procesos de degeneración/regeneración celular, pero con la edad empieza a disminuir la capacidad de regeneración. “Esto es regla en todos los tejidos del cuerpo: cabello, músculos, páncreas, próstata, etc. Las células cutáneas, por ejemplo, sufren arrugas, la piel se afina y su calidad se deteriora. Las funciones sexuales también se ven deterioradas, lo que afecta la calidad de vida -explicó a Télam-. Y en las articulaciones se produce desgaste de las células del cartílago, lo que causa artrosis y lleva a la deformación con dolor asociado”.

Este tipo de tratamiento no solo sirve en pacientes que ya padecen artrosis o desgaste articular sino que se puede realizar como prevención cuando aparece un mínimo dolor. “Como ayudan a recuperan la articulación y mejoran el funcionamiento estas técnicas se presentan como alternativa para evitar la cirugía y la colocación de prótesis” destacó.

Dos técnicas

Asociadas a la realización de ejercicios y una alimentación adecuada, ya hay disponibles en EE.UU. dos técnicas. La primera, ya conocida por su aplicación para el rejuvenecimiento de la piel y del cabello, es el plasma rico en plaquetas (PRP), que se utiliza en la actualidad para regenerar articulaciones, tendones, ligamentos y para las células de los órganos sexuales. Consiste en extraer sangre a una persona y obtener un concentrado de plaquetas, dentro de cuya pared se encuentran los factores de crecimiento, responsables de la regeneración de tejidos. Este concentrado se inyecta en las zonas donde que se quiere estimular la reparación celular (articulaciones, piel, cabello, entre otros). “Los factores inyectados producen nuevos vasos sanguíneos y atraen a su vez más células que colaboran con el proceso de regeneración”, explicó Yamauchi.

Este tipo de tratamientos suele repetirse en tres ocasiones, con intervalos de 30 días, para generar el estímulo suficiente para la reparación de los distintos tejidos.

La segunda y más moderna técnica son las células madre. Para obtenerlas se toman muestras de médula ósea o de grasa, donde se encuentran células madre adultas con el potencial de convertirse en células que hayan sido dañadas, de cualquier parte del cuerpo.

“En el campo musculoesquelético se utilizan hace años con evidencia científica de que reduce el dolor y mejora el funcionamiento de articulaciones y ligamentos -añadió Yamauchi-. Al ser inyectadas en una articulación, tienen la capacidad de convertirse en condrocitos (células de cartílago)”. Explicó por otra parte que para ser más efectivas las células madres tienen que trabajar con factores de crecimiento, como el plasma rico en plaquetas, ya que los factores de crecimiento son los que estimulan la reparación de las células. Este novedoso tratamiento se realiza una o dos veces al año.

Tanto el plasma rico en plaquetas como las células madre sirven para prevenir la artrosis en aquellos pacientes que no presentan síntomas. Se pueden utilizar en pacientes con artrosis leves o moderadas para producir la regeneración de cartílago, y así restituir la función articular y eliminar el dolor.

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