Con 16 años, Lapetina se perfila como el cinco del futuro

El volante es el integrante más joven del plantel que viajó a Bolivia.

09 Jul 2017

Le pasó todo tan rápido que hasta le cuesta creer lo que está viviendo. Quizás Carlos Lapetina piense que, si cierra los ojos, su realidad actual se resuma apenas en el sueño por cumplir de un chico de 16 años. Por eso es que el volante central se rehúsa a bajarle la persiana a lo que ve. Está chocho y lo demuestra en palabras. “Hace tres días me subieron al plantel superior y ahora llega esto. No lo puedo creer. Es maravilloso”. Bueno, créalo, amigo.

Lapetina, el chico de los dulces 16, fue inscripto en la lista de buena fe de Atlético para la Copa Sudamericana y también incluido por Ricardo Zielinski en la nómina de 18 futbolistas de Atlético que hoy viajarán rumbo a Bolivia, donde buscarán construir nueva hazaña internacional para el “Decano”. “Ayer nos avisaron y tuvimos que hacer todos los papeles rápido. Por suerte se pudo. Teníamos que hacer el trámite para que Carlos pueda salir del país. Firmamos una autorización”, le cuenta Verónica, la madre de Carlos, a LG Deportiva, lo movida que fue la tarde/noche del viernes. Su hijo, el más grande de cuatro, ya es un adulto para el fútbol, siendo aún su bebé. Consultarle a ella sobre lo que Carlos está viviendo es un canto a la alegría. “Estamos muy contentos, siempre soñamos con esto”, sonríe ella mientras su hijo no la mira, pero sí la acompaña en la mueca.

Como toda primera vez, su entrada al vestuario de “los grandes” tiene una anécdota divertida. “No sabía qué hacer, en dónde sentarme. Imaginé que cada jugador tiene su lugar propio y no quería equivocarme, je”, revela Lapetina con el pudor de quien todavía le cuesta hablarle a un grabador y no a una persona. Le da vergüenza. Y se le nota a la legua.

“Me senté entre (Cristian) Lucchetti y (Fernando) Zampedri”, respira un segundo, como si estuviera tomando valor para revelar un secreto de sumario. “Me comí una puteada de los dos...”, dice. Chan.

Los libros, los libros... “No ando muy bien en el colegio, tengo algunas materias desaprobadas y los dos me retaron. Bah, me pagaron un par de chirlos, ja. Y me dijeron que estudie”, recuerda Carlos. Verónica lo defiende pero también lo ajusticia, todo al mismo tiempo. “No era así. Este año empezó a irle mal en el colegio. Igual, yo sé que va a volver a estar bien, porque si no, se queda sin fútbol”, dice ella. No es que el límite venga de casa, únicamente. De hecho, el estudio es clave en Atlético. Si no se está bien en el colegio, chau pelota. Lapetina zafó de quedarse con las manos vacías. Tiene una oportunidad y no debe desaprovecharla. “Me podía haber quedado sin nada, de castigo”, admite.

“No, no, no, no, no”, repite una y otra vez, siempre amparado en una sonrisa que devela lo bravo que parece ser Lapetina en el rubro de las bromas. “Ni mu digo en el grupo”. Está verde aún; entonces, el silencio es su mejor amigo.

Los Lapetina vinieron de compras al centro. En realidad, el que la ligó fue Carlos: unos botines de la línea de Lionel Messi. Tienen pinta de que vuelan solitos. Es más, son tan copados que traen plantillas por separado, una bolsita para llevarlos luego de usarlos y algunas indicaciones. Como si el botín, en realidad el zapato, no sirviera solo para proteger el pie y patear una pelota de fútbol.

“Me gusta mucho cómo juega Fernando Gago. Lo sigo, intento hacer su juego”, reconoce quien el 1 de enero de 2018 cumplirá los 17. “Uno intenta ver y aprender de los grandes, tanto los que están en el club como afuera”.

Hace cinco años que Lapetina juega en Atlético, previo paso por Argentinos del Norte, donde todo comenzó. Vive en Lomas de Tafí. Es hijo de Verónica y Sebastián, hermano de Sebastián Jr., de 10 años, de Matías de un año y medio, y de Milagros, de 12. Va a la Comercio N° 1 y promete que se va a poner a tono con todo lo que “debe”, así como agradece la mano de sus flamantes nuevos compañeros de vestuario, los veteranos y los jóvenes como él, pero que poseen la membresía VIP de larga data en el plantel superior del “Decano”. “Me dicen que juegue como siempre, que no me sienta inseguro”, explica Carlos, el mismo que un año atrás vio todo oscuro en un tiempo muerto de fútbol para él, después de una fractura en el empeine del pie derecho. Antes, un planchazo lo marginó cinco meses. Y ahora, un llamado le cambió la vida.

De la lista de jugadores de buena fe que Atlético presentó ante la Conmebol para jugar la fase de grupos de la Copa Libertadores, hasta la fecha modificó cuatro y dejó los restantes dos para después del partido del martes con Oriente Petrolero, en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia. Dos provienen del apartado “nuevas caras”, como lo son Gervasio Núñez y Alejandro Melo, mientras que los dos restantes surgen del semillero del club: el zaguero Mauro Osores y el volante central Carlos Lapetina.

La lista definitiva será presentada 48 horas antes de la revancha contra los bolivianos, a jugarse en el Monumental, el próximo 11 de agosto.

Adiós a Zampedri

No habrá 30 nombres en la planilla final, por el simple hecho de que varios futbolistas que jugaron la temporada pasada ya no estarán. Sí se presumía que podían ser 23 a 25 jugadores, con las salidas de Fernando Zampedri y Bruno Bianchi, el panorama se pondría un poco más oscuro.

Zampedri seguirá su carrera en Central, mientras que Bianchi quiere hacerlo en Newell’s. Eso recalcó su representante, Roberto San Juan, pero lo cierto es que al club no llegó ninguna oferta y por ende no tienen pensado desprenderse de Bianchi. Se viene otra novela...

El viaje

En cuanto a la actualidad del grupo, hoy partirá en ómnibus la delegación desde 25 de Mayo y Chile rumbo al aeropuerto de Termas de Río Hondo, y desde allí en un vuelo charter a la ciudad boliviana.

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