Un nuevo refuerzo para prevenir el HLB

La presentación esta semana de las camionetas que integran el programa de prevención provincial contra el HLB fue muy bien recibida por todos los factores del sector citrícola, comprometidos en cumplir sus normativas específicas. No sólo es necesario que se acaten las normas fitosanitarias, sino que aquellos que no las cumplan sean denunciados.

08 Jul 2017
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> REPORTE RURAL

El sector citrícola tucumano tuvo la oportunidad de poder asistir al lanzamiento de las barreras fitosanitarias móviles, que forman parte del convenio de cooperación y asistencia técnica entre el Gobierno de la provincia de Tucumán y la Asociación Tucumana del Citrus (ATC), acto realizado el lunes en la SRT ante la presencia de productores, técnicos, funcionarios y autoridades.     

Sin duda que los productores asistentes al lanzamiento tuvieron alguna sensación de alivio, y porque no, de cierta tranquilidad, en cuanto a poder afianzar aún más los controles que se realizan en la región, pero principalmente en nuestra provincia, para evitar el ingreso del vector y la bacteria causante del HLB.

En la presente edición de LA GACETA Rural informamos sobre todo lo relacionado con este evento, además de un pormenorizado informe sobre cómo funcionará el sistema implementado entre la provincia y la ATC, y las opiniones de los funcionarios, técnicos y productores.

Lo cierto es que todo lo que se haga para evitar que el vector o la enfermedad desembarquen en Tucumán nunca será suficiente, por el tipo de enfermedad y por la movilidad que posee el insecto transmisor, pero la lucha debe ser sin cuartel, ya que el panorama en cuanto al avance del HLB en el mundo y en nuestro país es grave, y todo lo que hicieron en países como Brasil, México y EEUU, entre los más importantes, de nada sirvió para evitar su ingreso y propagación.

Sí nos debe servir de ejemplo todo lo que investigaron en cuanto a manejo, y en todo lo que realizaron o no lo hicieron sobre prevención para que la enfermedad no ingrese y prospere, para poder asimilar esas experiencias y volcarlas de manera rápida y urgente en nuestro país para que el HLB no avance. Preocupa muchísimo que en el NEA avance y que ahora en Chaco y Formosa la enfermedad aparezca en plantas de traspatio.

No se pone en duda que deben profundizarse los trabajos de contingencia en las zonas afectadas y de monitoreo en aquellas zonas donde potencialmente serán afectadas.

A mediados del mes de mayo se realizó, en el mismo predio de la presentación de las camionetas para los controles móviles, dos disertaciones de expertos de EEUU sobre HLB, que afirmaron con contundencia los efectos de esta enfermedad en la producción citrícola de Florida y qué fue lo que no hicieron y qué favoreció a que la enfermedad se disemine y sea más destructiva.

Señalaron que durante un período largo de tiempo el productor, en general, no le dio importancia a la enfermedad y de todo lo que se decía de ella, permitiendo que el vector desparrame la bacteria por todos lados. También dijeron esos expertos que el monitoreo del vector permitirá adelantarse a la enfermedad realizando no menos de cuatro monitoreos al año y si llega a haber plantas infectadas con la bacteria, como lo es el caso del NEA, es recomendable aumentar la presión de monitoreo.

Además, los estadounidenses comentaron que cuando la enfermedad está presente los monitoreos de plantas enfermas debe ser muy rigurosos, ya que un monitoreo sólo detecta entre el 50% y 70% de árboles enfermos, y que debe ser realizado con mayor intensidad en el invierno-otoño, ya que es el momento donde más se manifiestan los síntomas, ya que en brotación es difícil observarlos.

Actualmente, en Florida hay un 45% menos de producción en cítricos en general, y en naranja alcanza el 74%, tienen caídas de fruta de un 30% y su producción en cajas cayó en 47 millones. Dijeron que las plantas cítricas de Florida muestran un debilitamiento muy marcado y un tamaño muy pequeño.

También mencionaron que la superficie plantada en ese estado disminuyó de 250.000 ha a 150.000 ha y que los rendimientos por acre cayeron de 400 cajas a 200 cajas.

Pero, por sobre todo, dijeron que las zonas citrícolas del NOA, donde no tienen todavía a la bacteria presente, y en Tucumán ni la bacteria ni el vector, tienen la oportunidad, pero sobre todo la responsabilidad, de usar todo lo que le sucedió a Florida, para no caer en los mismos errores.

Es por ello muy loable la iniciativa llevada a cabo por el gobierno tucumano y su asociación de productores en procura de fortalecer los controles y ser muy estrictos en cumplir sus propias normativas.

Es esperable que el acompañamiento sea correspondido por todo el sector citrícola y demás autoridades fitosanitarias. No solo es necesario que se cumplan las reglamentaciones, sino que aquellos que no las cumplan sean denunciados ante las autoridades. Sin la participación responsable de productores, empacadores y comercializadores nada es posible para evitar que la enfermedad siga apareciendo y se propague. Las disposiciones están vigentes y si alguna no es eficiente o no sirve, debe ser cambiada para cumplir con el objetivo de prevenir el ingreso de esta temible enfermedad.

El Estado nacional y los provinciales, en conjunto, articulando con el sector privado, ayudarán a lograr el objetivo de evitar el ingreso del HLB.

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