Razones y tips para aliviar el dolor de panza de los bebés

Dos especialistas explican por qué los pequeños sufren con los gases, las falsas creencias sobre el tema y qué se debe hacer.

07 Jul 2017
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INCONSOLABLE. A veces el bebé no llora por un cólico sino por movimientos intestinales que lo asustan. Ponerlo en el pecho ayuda a calmarlo.LA GACETA / FOTO DE DIEGO ARAOZ.-

Uno de cada cinco bebés sufre cólicos intestinales durante los primeros tres meses de vida. El llanto es grito. Agudo. Intermitente. Inconsolable. Por momentos, los padres se preguntan si no será algo más serio que un simple dolor de panza. La noche se alarga y las dudas crecen mucho más cuando son padres primerizos. Muchos no se explican por qué si la ciencia avanza tanto, todavía no hay un medicamento que alivie en un 100% la molestia por los gases. ¿De qué depende? LA GACETA consultó a dos expertos del Hospital del Niño Jesús que volcaron su experiencia en un tema que desvela, literalmente, a los padres.

Por comunes que sean, los trastornos intestinales del bebé sano no son un problema menor. Una de cada dos recién nacidos sufre regurgitación (regreso del alimento del estómago) o reflujo, dolor de panza o constipación (estreñimiento), como consecuencia de una inmadurez del intestino. Los pediatras explican que estos problemas se agudizan cuando el bebé se alimenta con fórmulas maternizadas y disminuyen con la leche de la madre, por lo que aconsejan no retirar el pecho, por lo menos hasta los seis meses cuando el intestino ya está funcionalmente preparado para digerir con más facilidad otro tipo de alimentos.

La doctora María Florencia Pagani, del Servicio de Gastroenterología y formada en el Hospital Garrahan, de Buenos Aires, afirma que el reflujo fisiológico es normal hasta el año y medio. También lo es la constipación, aunque esta se acrecienta con una dieta pobre en frutas, verduras y agua, como la que tienen los chicos hoy en día, a diferencia de otras épocas, en las que la alimentación de los niños era más variada. “Ahora se ve más constipación infantil porque los chicos comen más golosinas y gaseosas”, reconoce.

Funcional y transitorio

Aclara que son trastornos funcionales del tubo digestivo por la falta de maduración, son transitorios y se superan a medida que el niño crece. “Es fundamental estimular la lactancia materna exclusiva el mayor tiempo posible. Las fórmulas para lactantes en polvo acentúan la intolerancia y la constipación. En caso de ser necesaria alguna leche especial la tiene que indicar el especialista, no porque le hayan recetado a otra mamá y le dé resultado debe ser buena para todos los chicos”, advierte.

Suele creerse que la madre transmite gases a través de la lactancia cuando come ciertos alimentos como citrus, porotos o coles. “No tiene nada que ver”, afirma Pagani.

A su vez, el doctor Víctor Gallo, jefe del servicio de Nutrición Infantil del Hospital de Niños, advierte que jamás hay que darles té a los bebés. “La mayor cantidad de convulsiones de lactantes menores de seis meses se debe a intoxicaciones a causa de haber ingerido té”, destaca.

Sólo movimientos

Gallo sorprende cuando dice: “el cólico intestinal no existe, son trastornos digestivos como gases, movimientos normales del intestino. El bebé llora porque no tiene otra forma de comunicarse. El intestino está terminando de madurar y produce movimientos y ruidos que al bebé lo asustan, porque no sabe de qué se trata, por eso llora”. Aclara que esto ocurre hasta los tres meses, que es cuando concluye el proceso de maduración del intestino que provoca estos movimientos.

Y también insiste en que es imprescindible dar el pecho durante los seis primeros meses, ideal llegar al año y recomendable hasta los dos años. Aclara que recién a partir de los seis meses se debe comenzar a probar los alimentos extralácteos, no antes.

Pechos vacíos

El tiempo no tiene nada que ver a la hora de dar el pecho, sostiene Gallo. “No son ni 10 minutos ni 20, de cada lado; cada bebé tiene su tiempo”, asegura.

“En primer lugar la madre debe colocarse en la posición más cómoda para evitar que le duela la espalda o el cuello, a ella, no al bebé. Si ella está cómoda le va a ser más fácil mantener la lactancia por más tiempo. El segundo punto es dar de un pecho hasta que el bebé se canse de succionar, no antes. Cuando el niño suelta el pecho, se lo sienta para que largue el gas que tragó y luego se lo pone al otro pecho. Por este último deberá comenzar la próxima vez”, explica. “No se trata de dar un poco de cada mama porque de esa manera se fabricará menos leche; el pecho debe quedar vacío”, aclara.

Exceso de estímulos

¿Por qué los cólicos aparecen sobre todo a la noche? “Porque los dolores son el resultado del exceso de estímulos que el bebé ha ido recibiendo durante todo el día. Pensemos que durante nueve meses el bebé ha estado en un ambiente confortable dentro de la panza de su mamá y de pronto se lo saca a pasear al shopping o se lo llena de flashes para sacarle fotos o se lo pone frente a un televisor. Es lógico que se irrite con tantos ruidos y luces. A veces, ni siquiera le duele la panza, sino que está molesto, o es una combinación de ambas cosas que exacerba la irritabilidad durante la noche”, explica la doctora Pagani.

Cómo apaciguar las molestias
 Un bebé que se alimenta a pecho tiene menos problemas intestinales que el que toma leches maternizadas.
- Para calmar los dolores por cólicos, hacer masajes en la pancita del bebé.
- Moverle las piernitas como si andara en bicicleta.
- Darle tranquilidad con un ambiente silencioso, sin luces.
- Bañarlo con agua tibia para que se relaje.
- Poner el bebé sobre el pecho para que escuche el corazón de la madre. 
- No darle ninguna clase de té, menos el de anís. Puede provocarle convulsiones. 

> Cómo apaciguar las molestias
 Un bebé que se alimenta a pecho tiene menos problemas intestinales que el que toma leches maternizadas.
- Para calmar los dolores por cólicos, hacer masajes en la pancita del bebé.
- Moverle las piernitas como si andara en bicicleta.
- Darle tranquilidad con un ambiente silencioso, sin luces.
- Bañarlo con agua tibia para que se relaje.
- Poner el bebé sobre el pecho para que escuche el corazón de la madre. 
- No darle ninguna clase de té, menos el de anís. Puede provocarle convulsiones.

> Regurgitación

El bebé debe dormir boca arriba

La regurgitación se debe a la inmadurez de una válvula que se encuentra entre el esófago y el estómago. Cuando termina de desarrollarse, al año o un poco antes, el bebé deja de regurgitar. ¿Podría ahogarse con este vómito si está durmiendo? La respuesta es no. “Antes se los ponía a los bebés de costado para evitar que se ahoguen, pero cuando se vio que también podía causar muerte súbita se volvió a la  posición de antaño, que es boca arriba. De costado el bebé respira su propio anhídrido carbónico, y eso puede causar una hipoxia, que puede provocar muerte súbita. Boca abajo, es peor. Hasta por cuestiones psicológicas es mejor que el bebé duerma boca arriba, porque puede ver el mundo. No hay que temer que el bebé pueda broncoaspirarse. Si no tiene un problema neurológico concomitante un bebé normal nunca se broncoaspira. Siempre es recomendable levantar un poquito la cabecera de la cama”, recomienda el doctor Víctor Gallo. 

> Reflujo y alergias

inclinar la cama aplaca la acidez

¿Qué ocurre cuando el llanto se convierte en gritos?. “Cuando el niño pega alaridos es posible que se trate de reflujo. Es un ácido que quema cuando sube por el esófago hasta el pecho o la garganta. Esto se ve con más frecuencia en bebés alimentados con fórmulas maternizadas”, dice el doctor Víctor Gallo. Para estos casos recomienda inclinar la cuna o la cama para levantar la cabecera (no que el bebé duerma semisentado) de siete a 15 centímetros para que quede un plano inclinado. De esa forma aliviará el efecto de la acidez. “Los trastornos gástricos en la lactancia solo pueden ocasionar alergias futuras en la vida adulta cuando se le da al bebé otros alimentos antes de los seis meses: huevo, citrus, harinas, tomate, pescado o frutilla. Todos estos pueden ser alergizantes. Por eso lo más conveniente es dar alimentos después de que se desarrolló la mucosa del intestino”, subraya el nutricionista.

> 50% de los bebés sufre problemas gástrointestinales: cólicos, regurgitamiento y constipación.

 

   


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