El joven que arrolló a Paula quiere pedir perdón

La defensora de Menores dijo que el chico “siente mucho compromiso sobre los hechos ocurridos y conoce la magnitud de estos”. El adolescente de 16 años se mudó con sus tíos y deberá comenzar un tratamiento psicológico por orden de la Justicia.

25 Jun 2017
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EL LUGAR DEL ACCIDENTE. Paula intentaba cruzar la avenida Aconquija al 1.200 para encontrarse con su novio cuando fue embestida por el auto.

El adolescente que atropelló a Paula Argañaraz hace tres semanas es consciente de lo que hizo y quiere pedir disculpas, pero no sabe cómo. Eso sostuvo la defensora de Menores Adriana Mónica Romano en el informe que le elevó a la jueza de Menores Judith Solórzano y que fue valorado por la Cámara de Apelaciones para resolver que el joven sea entregado en guarda legal a sus tíos.

Según consta en el expediente judicial, al que tuvo acceso LA GACETA, la defensora se entrevistó con el chico de 16 años y este le manifestó: “que sus tíos le están armando una habitación para él. Que siente mucho compromiso sobre los hechos ocurridos y conoce la magnitud de los mismos. Que quiere ser responsable, que quiere comenzar terapia con un psicólogo particular para continuar su vida de otra manera. Que quiere tomar la vida de una manera más responsable y que lo que se disponga legalmente será acatado por él en forma responsable. Manifiesta que es su deseo pedir perdón por lo ocurrido, pero que no sabe de qué forma hacerlo”.

Esta historia comenzó la madrugada del domingo 4 de junio, cuando Paula intentó cruzar la avenida Aconquija al 1.200 y fue embestida por un Honda Fit. La jovencita de 20 años fue auxiliada por su novio, mientras que el automovilista se alejó del lugar. La semana siguiente, una mujer se presentó en Tribunales para asumir la responsabilidad de ese hecho. El fiscal Diego López Ávila le advirtió que había pruebas de quién conducía ese vehículo y ella eligió el silencio. Luego los abogados Arnaldo Ahumada y Fernanda Battig presentaron al hijo de la mujer ante la Justicia y este confesó que había atropellado a la víctima.

El adolescente estuvo alojado en el Instituto Roca hasta el fin de semana pasado, cuando Solórzano le concedió un permiso para que pasara esos días con su familia, en la casa de sus tíos, y regresara. El chico fue presentado en tribunales el lunes a la mañana, pero se retiró antes de que el juez subrogante Víctor Manuel Pérez (reemplazó a Solórzano, que estaba con licencia) ordenara su regreso al Roca. “Analizada esta conducta, sumada a la fuga del menor al momento del hecho, considero una posible peligrosidad procesal respecto a la conducta del joven”, resolvió entonces el magistrado, que ordenó que volvieran a encerrarlo en el Roca.

Fue la defensora de Menores quien aclaró más tarde la situación. “Pide disculpas por retirarse del Juzgado, dijo que creía que los abogados habían avisado que se retirarían”, explicó Romano.

Aclarado ese punto, y ya reintegrada Solórzano, la magistrada resolvió que el chico regrese a la casa de sus tíos, ubicada en un country de Yerba Buena, fijando un plazo hasta el 30 de junio. Y puso condiciones: “deberá mantener entrevistas de control y seguimiento psicológico, socioambiental y familiar por ante el Cuerpo Técnico Interdisciplinario del Juzgado en forma semanal”. También ordenó que la rectora del colegio al que asiste eleve informes mensuales acerca de la conducta del adolescente.

Por último, Solórzano advirtió que el chico será alojado de manera inmediata en un establecimiento acorde a su edad en caso de que incumpla con alguna de esas exigencias.

Los abogados Ahumada y Battig presentaron un nuevo hábeas corpus para que el adolescente pueda quedarse en la casa de sus tíos de manera definitiva. La Cámara de Apelaciones les dio la razón.

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