
UNA HISTORIA VIOLENTA. Los personajes de “El reñidero”, según la versión que se estrenará en el MUNT. credito

ESTA NOCHE
• A las 22 en el Museo de la UNT (San Martín 1.545)
En 1962, Sergio De Cecco estrenó su principal obra, “El reñidero”, inscripta en el nuevo realismo argentino e inspirada en el clásico griego “Electra”, de Sófocles. El texto se transformó en uno de los más puestos de la dramaturgia nacional, con su planteo de los amores cruzados y violentos entre los protagonistas, atravesados por tensiones sociales y con la presencia de la figura femenina como determinante en la trama.

Una nueva versión se estrenará esta noche en el Museo de la Universidad Nacional de Tucumán, encarada por el grupo La Jirafa. Se trata de una puesta limitada a 50 espectadores, en un espacio circular y muy próximo a los actores, para ofrecer una experiencia escénica que rompa con lo clásico y le permita al público sumergirse en la tragedia.
“Me gusta creer que la obra lo elige a uno y no al revés. El texto original es de una densidad poética admirable, casi intocable. Sacamos algunas alusiones específicas sobre el lugar donde se desarrolla la acción y rescatamos la trama de amor, odio y venganza, porque no es una reconstrucción arqueológica de la época. Podría desarrollarse en cualquier ciudad argentina en algún tiempo remoto”, le explica a LA GACETA Víctor Hugo Cortés, codirector de la puesta con Natalia Yapura. Ambos actúan además, junto con Zulema Ponce, Sergio Paz, Alejandro Villagra, Jaime Mamaní, Eduardo Quiroga y Jo Martearena.

- La obra fue varias veces llevada al teatro y al cine.
- Mi primer contacto fue a través de una puesta cordobesa en el teatro San Martín, hace ya muchos años. Después me encontré con el texto de De Cecco, y ya no me pude despegar más. El año pasado, la necesidad de ponerla en escena cobró un vigoroso sentido, porque el espíritu de la obra cobra vigencia en este tiempo convulsionado en el que el odio y el resentimiento se pasean orondos por las calles; unos y otros se arrojan el derecho a pontificar y se postulan como dueños absolutos de la verdad; la aberración ha sido naturalizada; el revanchismo circula como moneda corriente; los amigos se enemistan y los amantes se separan. Viene a cuento traer una tragedia clásica, para entender que el odio y la venganza no resuelven nada y que la violencia (física, emocional, sexual, económica o de género) solo engendra más violencia.
- ¿En qué estética está planteada?
- Costumbrista, cercana, posible. “El reñidero” es hoy lo que fue “Electra” cinco siglos antes de Cristo. Sófocles solo abordaba temas supremos, importantes, determinantes para la gente. Por eso permanece impoluta, inalterada por el paso del tiempo, porque las pasiones humanas, son las mismas: el universal conflicto de los hombres y mujeres; el amor frente al odio; el valor ante la cobardía y la vida contra la muerte, como principal pulsión. Son dos lados de la misma moneda.
- ¿Es inevitable el destino de los personajes?
- Toda trama es una excusa para hablar de temas más profundos. La pieza es una oportunidad de reveer la idea del destino, sobre todo el inexorable. Prefiero reflexionar sobre el karma, la ley de causa y efecto que establece que nuestras acciones físicas, verbales y mentales son causas, y nuestras experiencias son sus efectos.
- ¿Cómo ves la situación del teatro independiente?
- Es un enorme desafío poner esta obra si atendemos a la situación económica y social actual. Esto dificulta, cuando no imposibilita, el abordaje de cualquier producción teatral importante, sobre todo en el campo independiente. Pero entendemos que “El reñidero” es una de las piezas cumbre de la dramaturgia argentina que debe representarse regularmente.
“Morirás con las piernas bien cerradas”
A las 21.30, el grupo TEMA estrenará hoy “Morirás con las piernas bien cerradas”, de Gastón Quiroga, en el Centro Cultural Ricardo Rojas (Alberdi 1.020) de Aguilares. La obra gira alrededor de tres hermanas de generaciones distintas que conviven en la vieja y decadente casona familiar, donde comparten secretos inconfesables relacionados con el pecado, la represión social, los pesados mandatos de sus antepasados, los miedos y la castidad no deseada. La tensión va en aumento y los sentimientos y personalidades enfrentados se suceden en una comedia dramática enmarcada en un mundo donde las apariencias van desgranándose del mismo modo que la estructura hipócrita que las sostiene. La dirección es de Roberto Toledo, con actuaciones de Ángela Fenoglio, Alejandra Frías y María Eugenia Avellaneda.







