12 Febrero 2017 Seguir en 
La incorporación del sistema de doble instancia en el fuero laboral no puede quedar como está, según el legislador opositor Fernando Valdez (UCR). Por ello, impulsó dos proyectos de ley para “reformar la reforma” procesal sancionada en diciembre a instancias del oficialismo. Esta modificación entró en vigor el 9 de febrero, cuando la Corte Suprema de Justicia de Tucumán levantó el receso especial que había dispuesto “para evitar nulidades”.
Valdez pidió a sus pares que traten en forma urgente las nuevas iniciativas a los efectos de subsanar los defectos técnicos de la enmienda. “Los errores cometidos colocaron al fuero del trabajo en una situación de gravedad institucional sin precedentes”, dijo el legislador radical, quien intentó frenar la implementación del cambio mediante un juicio que tramita en la Corte.
Entre otras medidas, Valdez propuso la suspensión durante 120 días de la aplicación del cambio en el fuero laboral, plazo establecido para adecuar la infraestructura judicial. La situación crítica se presenta en los ex juzgados de Conciliación y Trámite (ahora juzgados del Trabajo): en la capital, por ejemplo, dos de seis están vacantes y otros dos quedarían acéfalos en el corto plazo por la inminente jubilación de sus titulares con el beneficio del 82% móvil. La ley aprobada en diciembre crea ocho juzgados nuevos (seis en la capital y dos en el sur), pero la habilitación de los nuevos despachos requiere la dotación presupuestaria y la selección de los magistrados, proceso que demanda -con mucho viento a favor- al menos un año.
La iniciativa de Valdez confirma que las salas de la Cámara del Trabajo deben integrarse con dos miembros o tres en caso de empate (actualmente hay una contradicción entre dos leyes). También fija pautas para el período de transición entre los dos sistemas (el anterior, que data de 1991, establecía la única instancia), y explícitamente cambia la nominación de los juzgados y tribunales laborales existentes y futuros.
Valdez pidió a sus pares que traten en forma urgente las nuevas iniciativas a los efectos de subsanar los defectos técnicos de la enmienda. “Los errores cometidos colocaron al fuero del trabajo en una situación de gravedad institucional sin precedentes”, dijo el legislador radical, quien intentó frenar la implementación del cambio mediante un juicio que tramita en la Corte.
Entre otras medidas, Valdez propuso la suspensión durante 120 días de la aplicación del cambio en el fuero laboral, plazo establecido para adecuar la infraestructura judicial. La situación crítica se presenta en los ex juzgados de Conciliación y Trámite (ahora juzgados del Trabajo): en la capital, por ejemplo, dos de seis están vacantes y otros dos quedarían acéfalos en el corto plazo por la inminente jubilación de sus titulares con el beneficio del 82% móvil. La ley aprobada en diciembre crea ocho juzgados nuevos (seis en la capital y dos en el sur), pero la habilitación de los nuevos despachos requiere la dotación presupuestaria y la selección de los magistrados, proceso que demanda -con mucho viento a favor- al menos un año.
La iniciativa de Valdez confirma que las salas de la Cámara del Trabajo deben integrarse con dos miembros o tres en caso de empate (actualmente hay una contradicción entre dos leyes). También fija pautas para el período de transición entre los dos sistemas (el anterior, que data de 1991, establecía la única instancia), y explícitamente cambia la nominación de los juzgados y tribunales laborales existentes y futuros.







