Deslumbran en las alturas y en el piso, y sus cuerpos asumen posiciones inesperadas, con una flexibilidad que desafía las reglas de la medicina. Esas acrobacias y destrezas contra toda lógica se mezclan con estudios de danza clásica y contemporánea y de otras formas de expresión, actuación e interpretación para estar al servicio de contar una historia teatral, de recuperar la inocencia y de volver a divertirse y a jugar, entremezclados adultos y niños.
El circo llegó a la academia, y la compañía porteña Sick Circus se formó en las aulas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero. Esta noche se presenta en La Gloriosa con la varieté para toda la familia “El arte de jugar”, en el cierre de su viaje a Tucumán, que incluyó talleres para todos los interesados en aprender a perder el miedo y a dominar lo imposible.
“Es una compañía independiente de circo, danza e interpretaciones artísticas, que integramos graduados de la carrera Artes del Circo, que comenzó en 2015, con la intención de generar hechos artísticos y promover las artes circenses en sus múltiples lenguajes”, le explica a LA GACETA Karina Widmann, quien comparte escenario con Florencia Ostoich y con Pablo Quispe Alcocer.
- Vinieron con dos espectáculos diferentes entre sí. ¿Qué proponen en “El arte de jugar”?
- La propuesta es replantear la idea del juego, que es una actividad por la que todos transcurrimos de chicos, pero que con el tiempo la dejamos olvidada. A través del juego, las destrezas acrobáticas y la imaginación, invitamos a todo el público a volver a jugar a partir de un formato de varieté circense. En cambio, en “Inconsciente”, nuestra primera obra reservada a mayores de 12 años (NdelaR: se la presentó anoche, y comenzaba al cierre de esta edición), narramos el cruce de tres individuos que se encuentran dentro de una institución psiquiátrica, que se ven forzados a interactuar entre sí sin utilizar las palabras para demostrar que el cuerpo es nuestro mejor medio de comunicación.
- ¿Cómo es la relación de los chicos con las acrobacias aéreas?
- Es altamente satisfactoria, se sienten muy atraídas hacia ellas porque descubren sus posibilidades físicas y avanzan a pasos agigantados. Eso les genera entusiasmo y un estado de disfrute constante.
- ¿Trabajan a partir de alguna técnica en especial?
- Nos nutrimos de la danza y del teatro para crear producciones artísticas con contenido, calidad y estética. No seguimos una técnica específica, sino que buscamos en base al pasado de cada intérprete la manera de funcionar en cada performance, tanto en la acrobacia aérea como de suelo.
- ¿Hay un crecimiento de esta disciplina en el país?
- Tanto en la Argentina como en el resto del mundo hay un amplio crecimiento, ya que el circo se ha desarrollado de manera creciente en los últimos años, tanto en la creaciones de nuevas escuelas como en la incorporación de técnicas circenses en distintas producciones artísticas. Definitivamente las acrobacias aéreas están en su auge. Lo comprobamos al llegar a Tucumán y recorrer sus calles, en donde en la mayoría de los gimnasios y de las escuelas de danza hay una amplia oferta en este tipo de disciplina, al igual que en Buenos Aires.
- ¿Con qué escuela estilística se identifican en la práctica de Sick Circus?
- Como grupo, nos identificamos con el nuevo circo, que toma la herramienta del circo tradicional pero le incorpora un nuevo sentido, un hilo conductor que perdura durante toda la obra y mezcla características del circo contemporáneo. Para nosotros, el desarrollo de una destreza física va más allá de algo estrictamente técnico: nuestro objetivo es crear y transmitir sensaciones que involucren al espectador, para que se sienta identificado con lo que está viendo.
- ¿Qué implica que se comience a enseñar circo a nivel universitario?
- Hubo varios disparadores para formalizar el circo en el ambiente universitario. Uno de ellos fue la necesidad de satisfacer una demanda del mercado actual, que busca artistas que tengan conocimiento de múltiples disciplinas. También se tendió a fomentar y a promover las artes del circo, ya que están en una etapa de apogeo mundial. De esta manera, la carrera puede competir en el ámbito internacional.
- ¿Cómo es una jornada de entrenamiento?
- Es muy completa y variada. Parte del entrenamiento de cada uno en su disciplina, que consume unas tres horas diarias, a lo que se suman trabajos y ensayos grupales, en los que realizamos una preparación física adecuada a lo que queremos realizar, para luego comenzar con las creaciones grupales. En los seminarios que brindamos, el objetivo es brindar e intercambiar la mayor cantidad de información con los estudiantes para lograr que ellos desarrollen el reconocimiento y el cuidado corporal, y así permitir una evolución positiva en cada disciplina.