Para “Legión 501”, en La Guerra de las Galaxias ni los villanos son malos

La “Legión 501” agrupa en todo el mundo a fans de los “malos” de Star Wars que salen a la luz ante el estreno de “Rogue One”.

INVASION GALACTICA. Darth Vader y los stormtroopers (tropas de asalto del imperio galáctico) tomaron el centro tucumano.Vinieron en son de paz. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.- INVASION GALACTICA. Darth Vader y los stormtroopers (tropas de asalto del imperio galáctico) tomaron el centro tucumano.Vinieron en son de paz. LA GACETA / FOTO DE FRANCO VERA.-
16 Diciembre 2016

El quincho tiene el asador y las paredes ambientadas con los personajes de La Guerra de las Galaxias. El universo de ficción con los personajes más famosos de la saga se recrea en ese espacio con asador. El orgulloso anfitrión es Ariel Castillo, quien recibe a los integrantes del grupo para cumplir con la misma ceremonia de cada semana. Comparten el asado, y después los amigos se sientan frente a la pantalla para ver -una vez más- alguno de los capítulos de Star Wars.

“Ya perdí la cuenta, pero podría decir que cada episodio los vi más de 50 veces”, asegura Castillo para explicar su fanatismo. Además, integra la “Legión 501”, que es una agrupación mundial que reúne a los personajes “malos” de la saga, se visten como ellos y hacen obras de beneficencia. “Somos los malos que hacemos cosas buenas”, remarcó.

Ayer, en la víspera del estreno de “Rogue One” (spin off de la saga de culto), el grupo comenzó una seguidilla de eventos para recolectar juguetes en lugares públicos. Arrancaron en Buenos Aires, siguieron ayer en Tucumán, en la puerta de la librería El Ateneo (a la mañana) y en el Cine del Solar (a la noche). Hoy tienen previsto viajar a Salta para presentarse en el centro de convenciones vestidos con los trajes de Darth Vader, Stormtroopers, el rojo fuego del traje de la guardia real, entre otros.

En la puerta de la librería El Ateneo, los personajes atraían a niños y adultos en busca de una selfie de recuerdo. Al mediodía había tanta gente alrededor que algunos comenzaron a bajar a la calle, en el corazón de la 25 de Mayo, segunda cuadra.

A esa hora salía de su trabajo Ignacio Buzzetti (41 años), gerente de una firma comercial de electrodomésticos. Cruzó la calle y se tomó varias fotografías con los personajes. Se reconoce fanático desde que vio la primera película. “La vi en el viejo cine Libertador que estaba en avenida Mate de Luna -recuerda-. Tenía 10 años y fui solo al cine; después me compré la saga completa en DVD y tengo todos los capítulos bajados en la computadora”, agrega emocionado.

Llegan madres con hijos en brazos; otras detienen el coche con su bebé para tomarse una foto con el celular. Varios chicos con uniformes escolares del secundario esperan su turno para la selfie. Facundo Lacroix, Sebastián Rivero, Frido Núñez, Pere Ramón Amate y Eduardo Pérez son los integrantes de “Legión 501” vestidos con los trajes de los personajes en la puerta de la librería. Todos quieren una foto con ellos.

En el tumulto aparece Bernardo Erlich apuntando con el celular para registrar la foto, antes de entrar a la librería. Una ambulancia se acerca por 25 de Mayo y los fanáticos que habían bajado a la calle despejan el camino, mientras los demás siguen tomándose fotos.

El preestreno

Los integrantes de la legión tuvieron el privilegio de ver Rogue One antes que nadie en un preestreno. Sin embargo, anoche volvieron al cine para verla otra vez. Castillo admite que él y otros amigos también la vieron en Buenos Aires, durante el viaje para recolectar juguetes. Además ratifica que en Salta volverán a verla una vez más.

Son amigos. Son fanáticos. Comparten una filosofía de vida por Star Wars. Son tan unidos que no tienen problemas en prestarse los trajes para las exhibiciones en sitios públicos. Ayer, Diego Robles (44 años) no pudo vestirse como Storm Trooper. Trabaja en una concesionaria de autos y por el horario le fue imposible participar. Sin embargo, le prestó su traje a un amigo y, apenas terminó su turno laboral se fue directo hasta El Ateneo. “Armar el traje me llevó dos meses; es un trabajo artesanal que debe cumplir ciertos requerimientos en la confección de las botas, de la pechera y del casco”, explicó.

Robles también asiste a los asados de los viernes para ver una vez más alguno de los episodios. El ritual es sacar un papelito donde está escrito el episodio que verán esa noche. Después siguen con el resto hasta volver a empezar. La primera vez que vio la saga fue en 1981. Aquella tarde en que llegó al viejo cine Plaza, donde hoy en día funciona el remodelado teatro Mercedes Sosa. “Tenía nueve años y había ido con mi madre (Marta Montilli). En esa época era función continuada y te podías quedar todo el tiempo dentro del cine”, recuerda con entusiasmo. Desde aquella vez, la saga forma parte de su vida.


armar un traje de Darth Vader puede llegar a costar un total de $ 30.000
La capa negra larga y brillante que cae desde la espalda le da un toque majestuoso a uno de los villanos de La Guerra de las Galaxias. Darth Vader atrae la atención del público y es el preferido para las fotos de recuerdo. Ariel Castillo armó el traje. “Hay que cumplir una serie de parámetros. Voy armando el traje, le saco fotos, las mando a la legión central; ellos lo revisan y después lo aprueban, pero también exigen modificaciones para ajustarse al máximo al traje original”, explicó. Confeccionarlo implica una inversión que depende de la calidad de los materiales. “Este cuesta unos $ 30.000”, dijo.
 
nuevo episodio 
el estreno de “Rogue one” en tucumán acapara la atención de los fanáticos
Algunos de los seguidores de la famosa saga no quieren perder tiempo para ver un nuevo episodio. Estos son capaces de montar guardia en la puerta del cine para ser los primeros en ingresar. Otros, en cambio, prefieren esperar unos días para disfrutar la película. Ignacio Buzzetti, gerente comercial de 44 años, dijo que esperará una semana para ir al cine. “No tengo problemas en esperar”, dijo. Diego Robles, por su parte, no desaprovechó la ocasión de verla en el preestreno. “Me gustó mucho; diría que está entre las tres mejores de toda la saga”, aseguró. 
 
de la cinta al digital 
cambiaron los formatos para ver los episodios, pero se mantiene el fanatismo
Los primeros fanáticos de La Guerra de las Galaxias, además de verla en el cine, se compraban las cintas en formato VHS para tener a mano una copia en el living de la casa. Después, la tecnología evolucionó hacia el mundo digital. Esos mismos fanáticos guardaron las copias de los distintos episodios en formato DVD. Ahora, los bajan en la computadora y los llevan consigo en un pendrive. El primer episodio de la saga se estrenó en 1977, pero a Tucumán recién llegó en 1978. En aquel año, se exhibió en los cines Atlas, Plaza, y Libertador.

Un presupuesto

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Armar un traje de Darth Vader puede llegar a costar un total de $ 30.000

La capa negra larga y brillante que cae desde la espalda le da un toque majestuoso a uno de los villanos de La Guerra de las Galaxias. Darth Vader atrae la atención del público y es el preferido para las fotos de recuerdo. Ariel Castillo armó el traje. “Hay que cumplir una serie de parámetros. Voy armando el traje, le saco fotos, las mando a la legión central; ellos lo revisan y después lo aprueban, pero también exigen modificaciones para ajustarse al máximo al traje original”, explicó. Confeccionarlo implica una inversión que depende de la calidad de los materiales. “Este cuesta unos $ 30.000”, dijo.

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Nuevo episodio

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Algunos de los seguidores de la famosa saga no quieren perder tiempo para ver un nuevo episodio. Estos son capaces de montar guardia en la puerta del cine para ser los primeros en ingresar. Otros, en cambio, prefieren esperar unos días para disfrutar la película. Ignacio Buzzetti, gerente comercial de 44 años, dijo que esperará una semana para ir al cine. “No tengo problemas en esperar”, dijo. Diego Robles, por su parte, no desaprovechó la ocasión de verla en el preestreno. “Me gustó mucho; diría que está entre las tres mejores de toda la saga”, aseguró. 

De la cinta al digital 

Cambiaron los formatos para ver los episodios, pero se mantiene el fanatismo

Los primeros fanáticos de La Guerra de las Galaxias, además de verla en el cine, se compraban las cintas en formato VHS para tener a mano una copia en el living de la casa. Después, la tecnología evolucionó hacia el mundo digital. Esos mismos fanáticos guardaron las copias de los distintos episodios en formato DVD. Ahora, los bajan en la computadora y los llevan consigo en un pendrive. El primer episodio de la saga se estrenó en 1977, pero a Tucumán recién llegó en 1978. En aquel año, se exhibió en los cines Atlas, Plaza, y Libertador.

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