Los Angeles.- El avión experimental no tripulado X-43 rompió el récord de velocidad para un motor de propulsión atmosférica al volar brevemente a 7.700 kilómetros por hora, o sea, siete veces por encima de la velocidad del sonido, informó la NASA. A esta velocidad se podría viajar de Tucumán a Buenos Aires en unos 10 minutos.
Es la segunda ocasión y la primera con éxito, en la que la NASA intenta un vuelo a esa velocidad. Hace tres años el aparato explotó en el aire.
Un avión B-52, que despegó de California, transportó en la primera etapa del viaje al aparato, descripto como parte avión y parte nave espacial. Tras desprenderse del ala de la aeronave, el pequeño prototipo, de apenas 3,66 metros de longitud, fue impulsado a 30.500 metros de altitud por un cohete Pegaso, de 15 metros, a unos 6.000 kilómetros por hora, antes de comenzar a sobrevolar de manera autónoma el Pacífico. El prototipo alcanzó la velocidad Mach 7 gracias a un motor hipersónico de hidrógeno, en la primera prueba que se usa esta tecnología.
El vuelo autónomo duró diez segundos antes de que la aeronave se precipite, como estaba previsto, sobre el mar. Esto se produce 57 años después de que el piloto de combate Chuck Yeager rompió la barrera del sonido a bordo de un X-1. El objetivo es construir una nave que supere la fuerza de gravedad de la Tierra, a una velocidad de 40.000 kilómetros por hora, o "velocidad de escape". (Télam-SNI)