Seis claves para bajar de peso corriendo

Conocé cómo armar una rutina para mejorar tu cuerpo, tu salud y tu autoestima.

18 Ago 2016
1

SALÍ A MOVERTE. Aprovechá las agradables temperaturas de estas semanas para correr, trotar o caminar. FOTO TOMADA DE LIVESTRONG.COM

Se acerca la primavera y las tardes son cada vez más cálidas en Tucumán. Los abrigos comienzan a quedar en las casas y nuestros cuerpos están más expuestos. Las prendas livianas quedan más ajustadas que el año pasado y el malestar se instala en la cabeza de uno. La pregunta entonces es: ¿qué puedo hacer para bajar esos kilos de más y sentirme mejor conmigo mismo?

Algunos optan por una dieta baja en calorías, pero siempre es mejor -y más saludable- mover el cuerpo. Y correr o trotar es una buena opción para perder peso, bajar talles, despejar la cabeza, ganar autoestima y sentirte más a gusto con tu cuerpo. Por eso, te dejamos seis consejos para que podás bajar de peso corriendo y de manera efectiva:

Entrá en calor: para que el plan se pueda concretar hay que evitar lesiones y dolores que impidan llegar al objetivo. Hay que sacar al cuerpo del estado de reposo y prepararlo para la actividad. Lo mejor es una entrada en calor de 10 minutos suave que incluya estiramientos de no más de 20 segundos cada uno.

La clave es la duración: para disminuir la grasa no es necesario correr a toda velocidad; al contrario. Lo importante es la duración. A menos que seas muy sedentario, lo recomendable para reducir el tejido adiposo es trotar de manera suave durante 45 minutos al menos, tres veces por semana. Mucho mejor si lo hacés al aire libre así podés disfrutar del paisaje.

Cambios de ritmos: si te sentís bien, podés variar la intensidad del ejercicio. En la rutina podés combinar unos minutos de trote suave con otros de velocidad (al 70% de tu capacidad) o de caminata rápida. Mezclar ritmos aeróbicos con anaeróbicos permitirá quemar calorías que se obtendrán de la combustión de las grasas de tu cuerpo.

Constancia: si querés resultados no pretendás conseguirlos sin esfuerzo. Ser perseverante es fundamental. Ir a caminar, trotar o correr una vez por semana no funcionará, te frustrará y te hará abandonar. Enfocate en tu meta y sacá fuerzas para hacer la rutina. Al regresar te sentirás mucho mejor física y anímicamente.

Mejor para arriba: si a tu rutina le agregás cuestas o escaleras te exigirás y quemarás más tejido adiposo. Aprovechá la geografía de Tucumán.

Consultá a tu médico: antes de realizar cualquier ejercicio tenés que contar con la aprobación médica, sobre todo si venís de una vida sedentaria. Hacete un chequeo, preguntá todo sobre tu frecuencia cardiaca y pulsaciones. Esto te permitirá saber cuándo te estás sobre exigiendo o necesitás parar.
Comentarios