Una patota causó destrozos en la casa de una abogada de Derechos Humanos

Laura Figueroa, querellante en causas por delitos de lesa humanidad, denuncia que fue un ataque intimidatorio. Volvía de Catamarca, de participar de un acto por la restitución de los restos de un desaparecido, hallado en el Pozo de Vargas.

14 Ago 2016
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Seis hombres, a cara descubierta y a plena luz del día, ingresaron en la casa de Laura Figueroa, conocida querellante en causas por delitos de lesa humanidad y causaron destrozos, sin que haya indicios de robo. La abogada denunció que los desconocidos barreteraon la reja, reventaron la puerta de entrada, revolvieron armarios y cajones en distintas habitaciones y en su estudio. Todo esto ocurrió ayer a la tarde, según el testimonio de vecinos que, alrededor de las 18, vieron que los atacantes salían de la vivienda, cargando dos mochilas. Cuatro de ellos se subieron a un Peugeot 307, verde, y otros dos, a una moto.

Mientras esto ocurría, la abogada estaba viajando de regreso a Tucumán, desde la localidad de Belén, en Catamarca, donde había participado de un acto homenaje al militante del PRT Juan Carreras, cuyos restos fueron reconocidos recientemente en el Pozo de Vargas.

"No es un ataque azaroso ni aislado. Mientras esto ocurría en mi casa, a los que volvíamos desde Catamarca nos siguió, primero, una camioneta de Gendarmería y luego un vehículo 4x4. A otra compañera, hace unos dias, volviendo de Capilla del Rosario, se le cruzó una camioneta en el camino", denunció la abogada.

"Este es el tercer atentado en mi casa, vinculado con la causa Pozo de Vargas, en la que todavía soy representante de numerosas causas", alertó. Por ello, dijo, ya realizaron la denuncia "in voce" ante el fiscal Pablo Camuña, de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad en Tucumán. "Consideramos que se trata de un acto de violencia con un objetivo amenazante, destinado no sólo a mí sino a un colectivo, por lo que corresponde a la jurisdicción tanto de la Justicia provincial como Federal -añadió-. Queda en sus manos ver cómo actuarán".

Desde el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos se solidarizaron con la abogada y manifestaron que este ataque no es azaroso. "Hay un envalentonamiento de quienes pretenden la impunidad para los genocidas, con un regreso a la 'teoría de los dos demonios’ que el mismo Mauricio Macri sostiene cuando habla de ’guerra sucia’".

También desde el Colectivo de Arqueología, Memoria e Identidad de Tucumán (Camit) repudiaron el atentado, ocurrido a dos semanas de la identificación de Juan Carreras, en la fosa clandestina Pozo de Vargas. "Lamentablemente debemos emplear aquellos términos propios de la jerga que remite a las prácticas genocidas. Así como una 'patota' ingresó a la Facultad (de Bioquímica) para secuestrar a Juan; otra, 40 años después, ingresa al domicilio de la doctora Figueroa", escribieron en su repudio los profesionales del Camit.

La Fundación Memorias e Identidades del Tucumán es otra de las organizaciones que expresó su más repudio a la nueva agresión sufrida por la abogada de derechos humanos. "Denunciamos esta recuperada forma de hostigamientos y amedrentamientos contra los profesionales vinculados a la militancia y los juicios por delitos de lesa humanidad que se están dando en otros lugares del país, a partir de la administración macrista", consignaron en un comunicado.

"La doctora Figueroa es un referente ineludible en la lucha por establecer la verdad y la justicia de los acontecimientos que han sido caracterizados como práctica aberrantes de la doctrina de Seguridad Nacional, implementada durante el llamado Operativo Independencia y luego por la dictadura cívico militar", consideraron desde ese colectivo, a la vez que exigieron que se investigue el hecho.

La organización Familiares de Detenidos y Desaparecidos de Tucumán se sumó a los repudios y exigió el esclarecimiento de este hecho a la Justicia Provincial y Nacional. 
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