Repudio a las violentas provocaciones de hinchas de San Martín

Méndez fue agredido por un fanático del "Santo" en el campo de juego. El descargo de la CD de 25 de Mayo y Chile.

FOTO TOMADA DE DE WWW.TWITTER.COM/CHIPIMERINO FOTO TOMADA DE DE WWW.TWITTER.COM/CHIPIMERINO
09 Agosto 2016
El mal llamado "folklore del fútbol" superó los límites en la Ciudadela cuando un grupo de hinchas de San Martín ingresaron al campo de juego donde Atlético realizaba movimientos precompetitivos y hasta agredieron a uno de los futbolistas.
Desde la dirigencia del "Decano" se mostraron sorprendidos por lo ocurrido. "Hubo una respondabilidad de la seguridad. Nos podemos bancar todo tipo de cargadas pero me pareció que esa parodia no correspondía", comentó el vicepresidente primero Enrique Salvatierra.
"La culpa no es del chancho sino de quien le da de comer. Si vos venís a mi casa yo haré todo lo posible para que te sientas cómodo. Es raro que pasen estas cosas en un campo de juego; de lo único que no se vuelve es de la muerte y del rídiculo", explicó.
Consultado sobre si algún momento se les pasó por la cabeza no disputar el partido, Salvatierra descartó esa posibilidad: "después dicen que buscamos excusas para no jugar, pero se hacen cosas que no corresponden". "Lo que pasó fue institucionalmente incorrecto; nosotros durante toda la gestión de Mario Leito tuvimos una buena relación con San Martín", agregó.
Por último, "Quique" sostuvo que son los dirigentes del "Santo" los que tienen que dar una explicación por lo que todos vieron en Pellegrini y Bolívar. 
El agredido
"Sí, se acercó y me pegó". Cortito y al pie fue Méndez al confirmar la agresión de un hincha de San Martín. El mediocampista se encontraba haciendo movimientos de calentamiento cuando recibió una patada de una persona que nada tenía que hacer en el lugar.
"Pirmero se puso a mi lado y me decía que era un pecho frío. Luego me siguió insultando durante la entrada en calor y me pegó. La verdad que no sé qué hacía tanta gente metida ahí", se sorprendió el mendocino de 23 años.

El mal llamado "folklore del fútbol" superó los límites en la Ciudadela cuando un grupo de hinchas de San Martín ingresó al campo de juego donde Atlético realizaba movimientos precompetitivos, se burlaron del plantel visitante y agredieron a uno de los futbolistas.

Desde la dirigencia del "Decano" se mostraron sorprendidos por lo ocurrido. "Hubo una respondabilidad de la seguridad. Nos podemos bancar todo tipo de cargadas pero me pareció que esa parodia no correspondía", comentó el vicepresidente primero Enrique Salvatierra.

Publicidad

El dirigente se refirió a la presencia de dos hombres que ingresaron a la cancha vestido de "Quico" y del "Chavo", los personajes de la famosa serie televisiva mexicana. Uno de ellos llevaba una remera que decía "La Banda del Camión", una fracción de la barrabrava "Santa".

"La culpa no es del chancho sino de quien le da de comer. Si vos venís a mi casa yo haré todo lo posible para que te sientas cómodo. Es raro que pasen estas cosas en un campo de juego; de lo único que no se vuelve es de la muerte y del rídiculo", explicó "Quique". 

Publicidad

Consultado sobre si algún momento se les pasó por la cabeza no disputar el partido, Salvatierra descartó esa posibilidad: "después dicen que buscamos excusas para no jugar, pero se hacen cosas que no corresponden"."Lo que pasó fue institucionalmente incorrecto; nosotros durante toda la gestión de Mario Leito tuvimos una buena relación con San Martín", agregó.

Por último, sostuvo que son los dirigentes del "Santo" los que tienen que dar una explicación por el complicado momento que vivió la delegación en Pellegrini y Bolívar. 

El agredido
"Sí, se acercó y me pegó". Cortito y al pie fue José Méndez al confirmar la agresión de un hincha de San Martín. El mediocampista se encontraba haciendo movimientos de calentamiento cuando recibió una patada de una persona que nada tenía que hacer en el lugar.

"Primero se puso a mi lado y me decía que era un pecho frío. Luego me siguió insultando durante la entrada en calor y me pegó. La verdad que no sé qué hacía tanta gente metida ahí", se sorprendió el mendocino de 23 años.

Comentarios