Tras las restricciones, las estaciones de servicio suben hasta 4% el precio del GNC - LA GACETA Tucumán

Tras las restricciones, las estaciones de servicio suben hasta 4% el precio del GNC

Los empresarios elevaron un pedido al Enargas para que retrotraiga un sistema de facturación del fluido. En varios establecimientos, el valor del metro cúbico se ubica en $ 10,09. No se descartan más reajustes por efecto de las paritarias.

04 Jul 2016
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NUEVO ESQUEMA. Desde ayer, algunas expendedoras tucumanas exhiben el nuevo precio del metro cúbico de Gas Natural Comprimido (GNC). la gaceta / foto de analia jaramillo

El segundo semestre llegó con aumentos. Y, particularmente, en uno de los combustibles más utilizado: el Gas Natural Comprimido (GNC). En efecto, las estaciones de servicio reajustaron los valores de pizarra hasta un 4%, de tal manera que ahora el precio del metro cúbico llega a costar hasta $ 10,09. De todas maneras, el presidente de la Cámara de Comerciantes de Derivados del Petróleo, Gas y Afines (Capega), Gonzalo Rodríguez, afirmó ayer a LA GACETA que las subas no son uniformes, sino que varían de acuerdo con la situación de los costos de cada establecimiento.

“Hay estaciones que decidieron subir a $ 10,04 el metro cúbico; otras, en cambio, tuvieron que hacerlo hasta $ 10,09”, puntualizó. Rodríguez aclaró que Capega no es formadora de precios. “Cada estación establece los valores de venta de acuerdo con su situación de costos y también en función de la competencia”, remarcó. Agregó que la entidad que representa a los empresarios de la actividad sólo brinda asesoramiento acerca de una estructura promedio de costos.

Actualmente, en Tucumán hay alrededor de un centenar de estaciones de servicio de Gas Natural Comprimido. Según los datos del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), el parque automotor habilitado para la carga de este tipo de combustible llegó hasta los 65.400 vehículos, según datos relevados hasta mayo pasado. Los expendedores de GNC vienen de una semana complicada, ya que ese organismo nacional -a través de su comité de emergencia- había decidido restringir el uso del fluido, debido a las bajas temperaturas y a la reducción de la entrega del fluido por parte de Bolivia. Esta decisión se había tomado con el fin de garantizar la provisión del servicio a los usuarios residenciales de gas, a los hospitales y a las escuelas. No obstante, la medida había quedado suspendida el viernes pasado. “Por ahora no hay más restricciones, pero no sabemos qué puede decidirse en el futuro”, indicó Rodríguez.

La venta de GNC viene en baja, indican los empresarios, una situación que también se percibe en el resto de los combustibles, producto de los últimos incrementos en el precio. Pese a esta situación, los propietarios de las expendedoras de naftas no descartan nuevos reajustes, ya que aún está pendiente el impacto de las paritarias en el esquema de costo de sus negocios.

Planteo formal

A través de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos (Cecha), los empresarios realizaron una presentación en el Enargas, con el fin de solicitar que se revea el sistema de facturación vigente desde el 1 de mayo pasado que implicó, entre otros efectos, un traslado impositivo al valor del gas en pozo. Rodríguez explicó que se reclama volver al viejo sistema, en el que los negocios no tributaban el impuesto a las transferencias de combustibles, ni la tasa hídrica. De esa manera, según el presidente de Capega, el costo del gas en pozo se abarataría un peso.

El precio del gas natural comprimido se posiciona en el eje de un debate entre los expendedores que defienden el statu quo para el sector y especialistas que advierten que el uso de este combustible ha salido de lo razonable. Cecha rechazó la posibilidad de que se equipare el precio del metro cúbico con el del litro de gasoil, como propuso un ex ejecutivo de empresas vinculadas a la producción petrolera. “El precio del GNC debería equipararse con el del gasoil, para desalentar su consumo, ya que es un recurso escaso”, sostuvo en declaraciones a Télam, Favio Casarín, director del Departamento de Derecho de la Energía del estudio Carranza, Torres & Asociados.

El experto subrayó que “actualmente, al GNC no lo usan ni el transporte público ni el de carga”, y si bien reconoció que “lo utilizan los taxistas y los remiseros”, remarcó que también lo hace “el automovilista que muchas veces posee un vehículo de alta gama”. Según el presidente de Capega, ese planteo de Casarín no es posible, porque -de ser así- el GNC dejaría de ser una alternativa a las naftas.

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