Te sugerimos tres salidas en bicicleta de mountain bike paraeste fin de semana
Los recorridos de manera habitual por los amantes de las aventuras y se encuentran cerca de San Miguel de Tucumán
1- Por el túnel de La Quebrada de Lules
El municipio de Lules se encuentra 20 kilómetros al sur de San Miguel de Tucumán. Para llegar se debe circular por la ruta provincial 311. Antes del acceso a la ciudad se debe tomar un desvío que conduce hasta la Quebrada de Lules, en donde los bikers más valientes pueden optar por recorrer un antiguo túnel de antaño que solía llevar agua hacia una usina, actualmente en desuso.
Tiene una extensión aproximada de cuatro kilómetros y un desnivel de 100 metros. Recorrerlo es una experiencia inolvidable. "Los murciélagos revoloteaban alterados ante nuestro paso, emitiendo agudos chillidos. Las filtraciones de agua, que socovan las paredes, nos mantenían mojados pero es una experiencia que vale la pena vivir", relató Martín Merino, un biker tucumano.
Si bien el ingreso no se encuentra prohibido, conviene tomar algunas precauciones antes de adentrarse. Conviene dar aviso a alguien, puesto que en el interior no hay señal de celular. También es importante llevar una linterna y tener puesto buen calzado. En lo posible, se debe utilizar algún tipo de protección para la cabeza. El túnel fue construido en 1910.
2- Desde la Rotonda de Yerba Buena hasta el Cristo Bendicente
Esta salida en bicicleta por la ruta provincial 340 suele ser uno de los recorridos más elegidos. Si se toma como punto de partida la rotonda que se encuentra en el pie del cerro, sobre avenida Aconquija, hasta el Cristo Bendicente, la distancia es de 12,5 kilómetros aunque tiene un desnivel de 750 metros.
La calzada se encuentra en regular estado de conservación pero se puede recorrerla sin inconvenientes en bicicleta. Los aspectos más interesantes son la cercanía del ciclista con la selva de las yungas, lo que permite disfrutar de un contacto cercano con la naturaleza, y la presencia de miradores desde donde se pueden ver las ciudades de Yerba Buena y San MIguel de Tucumán, hacia el este.
Dos paradas habituales son La Gruta de la Virgen, en donde se puede hacer una carga con agua porque en el lugar hay un arroyo, y en El Rulo. Una vez que se llega a El Cristo Bendicente el paisaje es inigualable, puesto que se puede disfrutar de una vista de la llanura tucumana, al este; y de las cumbres de los cerros, hacia el oeste. La distancia cubierta total es de 25 kilometros.
3- Hacia el Viaducto El Saladillo
Esta aventura en bicicleta supone un pedaleo de alrededor de 42 kilómetros, entre ida y vuelta, desde avenida Perón y Camino del Perú, en Yerba Buena, hacia el Monumento Histórico Nacional, ubicado al norte de San Miguel de Tucumán.
La salida implica transitar por ruta alfaltada, ingresar a la ciudad de Tafí Viejo y luego internarse por calles de tierra, entre medio de fincas de citrus.
El plus de llegar allí radica en que El Viaducto es un símbolo de lo que fue la ingeniería ferroviaria en el país. La obra comenzó a proyectarse en 1881 y el plano fue aprobado por el célebre ingeniero Guillermo White, que con sus proyectos e iniciativas contribuyó al progreso del país. Promediando 1884, la obra fue concluida y puesta en marcha. Por allí pasaba la prolongación ferroviaria desdeTucumán hasta Metán, Salta.
1- Por el túnel de La Quebrada de Lules
El municipio de Lules se encuentra 20 kilómetros al sur de San Miguel de Tucumán. Para llegar se debe circular por la ruta provincial 311. Antes del acceso a la ciudad se debe tomar un desvío que conduce hasta la Quebrada de Lules, en donde los bikers más valientes pueden optar por recorrer un antiguo túnel de antaño que solía llevar agua hacia una usina, actualmente en desuso.
Tiene una extensión aproximada de cuatro kilómetros y un desnivel de 100 metros. Recorrerlo es una experiencia inolvidable. "Los murciélagos revoloteaban alterados ante nuestro paso, emitiendo agudos chillidos. Las filtraciones de agua, que socovan las paredes, nos mantenían mojados pero es una experiencia que vale la pena vivir", relató Martín Merino, un biker tucumano.
Si bien el ingreso no se encuentra prohibido, conviene tomar algunas precauciones antes de adentrarse. Conviene dar aviso a alguien, puesto que en el interior no hay señal de celular. También es importante llevar una linterna y tener puesto buen calzado. En lo posible, se debe utilizar algún tipo de protección para la cabeza. El túnel fue construido en 1910.

2- Desde la Rotonda de Yerba Buena hasta el Cristo Bendicente
Esta salida en bicicleta por la ruta provincial 340 suele ser uno de los recorridos más elegidos. Si se toma como punto de partida la rotonda que se encuentra en el pie del cerro, sobre avenida Aconquija, hasta el Cristo Bendicente, la distancia es de 12,5 kilómetros aunque tiene un desnivel de 750 metros.
La calzada se encuentra en regular estado de conservación pero se puede recorrerla sin inconvenientes en bicicleta. Los aspectos más interesantes son la cercanía del ciclista con la selva de las yungas, lo que permite disfrutar de un contacto cercano con la naturaleza, y la presencia de miradores desde donde se pueden ver las ciudades de Yerba Buena y San MIguel de Tucumán, hacia el este.
Dos paradas habituales son La Gruta de la Virgen, en donde se puede hacer una carga con agua porque en el lugar hay un arroyo, y en El Rulo. Una vez que se llega a El Cristo Bendicente el paisaje es inigualable, puesto que se puede disfrutar de una vista de la llanura tucumana, al este; y de las cumbres de los cerros, hacia el oeste. La distancia cubierta total es de 25 kilometros.

3- Hacia el Viaducto El Saladillo
Esta aventura en bicicleta supone un pedaleo de alrededor de 42 kilómetros, entre ida y vuelta, desde avenida Perón y Camino del Perú, en Yerba Buena, hacia el Monumento Histórico Nacional, ubicado al norte de San Miguel de Tucumán.
La salida implica transitar por ruta asfaltada, ingresar a la ciudad de Tafí Viejo y luego internarse por calles de tierra, entre medio de fincas de citrus.
El plus de llegar allí radica en que El Viaducto es un símbolo de lo que fue la ingeniería ferroviaria en el país. La obra comenzó a proyectarse en 1881 y el plano fue aprobado por el célebre ingeniero Guillermo White, que con sus proyectos e iniciativas contribuyó al progreso del país. Promediando 1884, la obra fue concluida y puesta en marcha. Por allí pasaba la prolongación ferroviaria desde Tucumán hasta Metán, Salta.